Seguramente es una equivocación

Las palabras más duras que he leído y oído en el tiempo que llevo escribiendo este blog aparecen en esta entrada.

En primer lugar, el “¡Está vivo, está vivo!” de Salvatierra.

 

En segundo lugar, el testimonio de Susana García:

“Nadie se sentó a mi alrededor en clase. Nadie me volvió a dirigir la palabra, sólo para insultarme o insultar a mi padre. El único amigo que me quedó fue mi hermano”.

ETA había asesinado a su padre en Baracaldo, y ése fue el recibimiento cuando ella volvió al colegio.

 

Hoy, mientras termino otra entrada, doy con la crónica de un asesinato cometido por ETA en el pueblo, en Galdácano.

El 29 de abril de 1985, ETA asesina en una calle de Galdácano a Jesús Ildefonso García Vadillo, que volvía a casa con su hija de cinco años. Antes de morir, según algunos testigos presenciales, la víctima dijo: “Os habéis equivocado, no soy yo.”

La crónica añade unas palabras de allegados de la víctima: Jesús era un hombre “completamente apolítico, seguramente es una equivocación.”

Esas palabras producen la misma sensación que las otras. Es el terror en su máxima expresión, la interiorización. La aceptación de la presencia de una cierta culpabilidad en los que son asesinados.

Y en efecto, fue una equivocación. Lo confundieron con un policía.

Anuncios

2 Comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s