Lotsa barik (contra un tipo de violencia en fiestas)

El Gobierno Vasco está preocupado por la proliferación de mensajes que fomenten actitudes violentas en sus fiestas. Aunque en este caso no se aplica eso de “todas las violencias”, tal vez porque las fiestas vascas modernas han sido desde los inicios una plataforma para promover una de esas violencias. La de ETA y su entorno.

Junto al programa oficial, las comparsas -las cuadrillas- organizan también sus actos festivos. Dentro de ellos se sitúan los “gestos de solidaridad” y el “homenaje a los familiares”, ambos dirigidos a los presos de ETA.
Más conocida es la exhibición de fotos de presos de ETA en las txosnas. Es algo constante que sólo se interrumpió cuando el Ayuntamiento de Azkuna, en 2009, sancionó a dos comparsas -Txori Barrote y Kaskagorri- por la exhibición continuada de esas fotos y por enaltecimiento del terrorismo. En la última de ellas se exhibían pegatinas de “ETA bietan jarrai” además de las fotos.

El problema es que esto no era algo limitado a dos comparsas. Todas las demás se solidarizaron con los simpatizantes de ETA y denunciaron la decisión del Ayuntamiento.
En 2013 las comparsas eligieron como “txupinera” a Jone Artola. Artola era fundadora de Txori Barrote. Había sido candidata de Euskal Herritarrok y de Acción Nacionalista Vasca, ambas ilegalizadas por ser parte de la estrategia de ETA para seguir en las instituciones.
El delegado del Gobierno, Carlos Urquijo, pidió la suspensión del nombramiento porque podía suponer una humillación para las víctimas del terrorismo de ETA. Las comparsas reaccionaron diciendo que no se planteaban otra txupinera que no fuera Artola, y recurrieron, junto con el Ayuntamiento, la suspensión cautelar del nombramiento.
En 2016 un magistrado del Juzgado Contencioso-Administrativo de Bilbao dio la razón a Urquijo, y meses después el TSJPV revocó esa primera sentencia.

Artola lanzó un txupin alternativo y participó en el “homenaje a las txupineras” de ese año. Junto a ella estaba Arantza Garbayo, que recibió ese honor en 1999. No pudo acudir a lanzar el cohete porque estaba en la cárcel. Había sido condenada en 1996 por colaboración con el “comando Vizcaya”, y en 1998 por planear un intento de asesinato contra Manuel Fraga. Por lo primero le cayeron ocho años, y por lo segundo 45, que fueron rebajados hasta los 20.
Arantza Garbayo, miembro de ETA, salió de la cárcel en 2013 y por fin pudo recibir el cariño de las comparsas de Bilbao.

Pero decíamos que el Gobierno Vasco está preocupado por las actitudes que normalizan la violencia en fiestas, y por eso Emakunde, un organismo autónomo del Gobierno Vasco, ha decidido lanzar una lista de canciones en la que no están Despacito o Súbeme la radio.
La lista de canciones es sólo una parte de una campaña más grande de Emakunde mediante la que se pretende concienciar a la población, especialmente a los jóvenes, de que los comportamientos sexistas no son admisibles, y de que deben mostrarse activos ante las agresiones sexistas.
Está muy bien que se lancen estos mensajes, y afortunadamente este tipo de agresiones no cuenta con ningún tipo de respaldo. Es más, quienes las cometen suelen recibir el desprecio social además de la condena que proceda.

Es una pena que Gogora, el Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, un organismo también del Gobierno Vasco, no complemente la actividad de Emakunde. Es una pena porque la violencia de ETA sí ha tenido un respaldo social sostenido. Al contrario de lo que ocurre con la violencia sexista, la violencia de ETA es celebrada en las fiestas del País Vasco. Las comparsas exhiben fotos de quienes han sido condenados por pertenecer a esta organización terrorista, e incluso nombran como representantes oficiales a personas condenadas por pertenecer a una organización que se ha dedicado a agredir de todas las maneras imaginables a mujeres, y también a hombres y a niños.
Las fiestas serían una plaza muy apropiada para las actividades de sensibilización de Gogora. Podrían organizar paseos por las casetas que apoyan a los terroristas de ETA, o elaborar talleres para que los jóvenes vascos aprendan que la violencia y el odio no pueden ser justificados. Para que lo aprendan precisamente en los lugares en los que se fomentan y se manifiestan esas actitudes.
Pero no lo van a hacer, porque ese intento de mejorar la convivencia dificultaría enormemente la Convivencia, que es su objetivo real.

En cuanto a la música, seguramente este año sonará también “Sarri, Sarri”, De Kortatu. Es un clásico en fiestas, y su letra celebra de manera festiva la fuga de la prisión de Martutene de dos etarras.
Fermín Muguruza aparece varias veces en la lista recomendada por Emakunde. Muguruza reconoce hoy que durante una época apoyaba la “lucha armada”, y llamar “lucha armada” a lo que hacía ETA deja claro que sigue donde estaba.

El Gobierno Vasco sigue también donde estaba. En el mismo lugar que la mayor parte de la sociedad, que denuncia enérgicamente una violencia que nadie apoya mientras acepta con normalidad la violencia de quienes durante años han hecho la vida imposible a ésos que algo habrían hecho.


 

En el último concierto de Kortatu, el grupo de Fermín Muguruza antes de crear Negu Gorriak, se escuchó esta canción. Y los coros, que decían “ETA” acompañados de la batería y la guitarra.

9. Iosune Oña Ispizua

Iosune Oña Ispizua es la novena foto en la pared.

El 14 de septiembre de 2003 un comando de ETA perpetró un atentado contra agentes de la Ertzaintza. El comando se dirigió al alto de Herrera, en Álava. Allí robaron un vehículo a punta de pistola. Ataron a sus dos ocupantes a un árbol y llamaron a la Ertzaintza. Dijeron que habían sufrido un accidente.
Cuando los agentes llegaron, Arkaitz Otazua y Asier Mardones abrieron fuego contra ellos. Los dos ertzainas resultaron heridos, el miembro de ETA Arkaitz Otazua fue abatido y Mardones consiguió escapar.

Mardones fue detenido un año después, así como Iosune Oña Ispizua. Al primero lo condenaron a 74 años de cárcel como autor material del atentado, y a la segunda a 69 años y 3 meses como cooperadora necesaria.
Ambos cumplirán un máximo de 25 años en la cárcel en lugar de 40 porque la fiscal decidió acusarlos de delitos con lesiones contra miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y no de homicidio en grado de tentativa.

Arkaitz Otazua, por su parte, fue homenajeado en una marcha celebrada días después en Bilbao. La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco presentó una querella contra Otegi por manifestación ilegal y enaltecimiento del terrorismo, y fue archivada. Según Deia, Otegi dijo que era un drama que “un chaval de 24 años empuñe las armas en pleno S. XXI y muera de esta forma en una acción militar”.
En la manifestación se corearon los habituales “El pueblo no perdonará”, “Gudari”, referido al miembro de ETA fallecido, y “La lucha es el único camino”.
Otegi abrió los discursos al finalizar la marcha, lanzó un viva a los “gudaris vascos”, pidió respeto para el etarra fallecido porque era un “abogado con cinco idiomas que puso su carrera en peligro para luchar”. También afirmó que “la izquierda abertzale tiene un puño de hierro para todos aquellos que pretendan someter a este país a una terapia que no soluciona el conflicto”.
Cosas muy parecidas se pudieron escuchar el sábado pasado en Galdácano en el homenaje al etarra fallecido Kepa del Hoyo. También estuvo Otegi, pero esta vez no tuvieron que camuflar el acto y tampoco hubo querella por enaltecimiento. Fue un acto de homenaje y enaltecimiento a un miembro de ETA por sus acciones, y se celebró a plena luz del día.

En 2009 Dignidad y Justicia pidió la retirada de una placa a Otazua en el Casco Viejo de Bilbao. No he encontrado más información al respecto. No sé cuándo se colocó, cuánto tiempo estuvo colocada o si se llegó a retirar. Sólo las demandas son noticia. Lo otro debe de ser la normalidad.

Pero la foto de esta entrada no es la de un etarra fallecido, sino la de una etarra en la cárcel.
Es Iosune Oña Ispizua, no es una presa política. Es un miembro de ETA. Por eso fue condenada a 69 años y 3 meses, y por eso los asistentes al acto que se celebró hace unos días en su pueblo, Galdácano, aplaudieron cuando se pronunció su nombre junto a los del resto de etarras de Galdácano.

Más información:

http://ecodiario.eleconomista.es/politica/noticias/683666/07/08/La-Audiencia-Nacional-condena-a-penas-de-entre-69-y-74-anos-de-prision-a-dos-terroristas-por-el-atentado-de-Herrera.html

http://www.elcorreo.com/alava/20080722/politica/juez-reprocha-fiscal-haya-20080722.html

http://www.deia.com/2016/11/20/politica/euskadi/aparta-cipayo-aparta

http://www.libertaddigital.com/nacional/la-juez-teresa-palacios-imputa-a-otegi-otro-delito-de-enaltecimiento-del-terrorismo-1276270355/

http://www.elcorreo.com/alava/20091110/mas-actualidad/politica/piden-retirar-placa-homenaje-200911101358.html

http://www.lavanguardia.com/politica/20030930/51262782112/la-fiscalia-del-pais-vasco-se-querella-contra-otegi-por-exaltacion-del-terrorismo.html

 

Los etarras EN Galdácano

Hace unos años vi cómo en la plaza de Galdácano, en fiestas, una pancarta con el anagrama de ETA colgaba de una farola sin que el coche de la Policía Municipal que acababa de pasar por allí hiciera nada.
Al año siguiente vi cómo las fotos de etarras del pueblo -Jon Bienzobas o García Gaztelu entre otros- decoraban el pueblo, también en fiestas.
El recibimiento con antorchas, banderas y abrazos al etarra Javier Martínez Eizaguirre, ‘Javi de Usansolo’, también se produjo en este pueblo, en 2013. Fue el año en que salió de la cárcel. Allí había cumplido condena por el asesinato de Fabio Moreno, el hijo de dos años del guardia civil Antonio Moreno Chica. Javi de Usansolo y Juan Carlos Iglesias Chouzas, ‘Gadafi’, habían colocado la bomba con el conocimiento de que era el coche familiar del agente.

Hoy se ha celebrado el homenaje a Kepa del Hoyo, etarra condenado por dos asesinatos que cumplía condena en la cárcel de Badajoz, donde falleció hace unos días a causa de un infarto.
Hoy no sólo estaban presentes los etarras de Galdácano, en el recuerdo de sus familiares y amigos. Hoy había etarras en Galdácano. Imagino que Tomi Madina estaba en la manifestación. También el propio Javi de Usansolo. Ambos estuvieron en la concentración del martes. Los dos son etarras del pueblo.
Hoy estaba Arnaldo Otegi, condenado por ser parte de ETA en todas las ramas posibles. También estaban Felipe San Epifanio, José Antonio López Ruiz ‘Kubati’ y Arkaitz Rodríguez, portavoz de Sortu y condenado en el caso Bateragune.

otegi

Estaban todos ellos y muchos otros, y algunos vecinos del pueblo que los acompañaban. Vi en la Plaza del Ayuntamiento a Anna Gabriel y Eulàlia Reguant y Cura, de la CUP. Acababan de llegar y estaban comentando con algún lugareño algo sobre los autobuses atacados por Arran.

Hoy los etarras y sus amigos estaban en Galdácano, y además de recordar a un fallecido han recordado, homenajeado y celebrado su obra.
La obra de Kepa del Hoyo, de Otegi, de Kubati y de todos ellos son los más de 800 asesinatos de ETA, los secuestros, las amenazas y las vidas que han destrozado. Algunas de ellas, para siempre. Otras sobrevivieron entre el miedo y el desprecio. Otras tuvieron que seguir en otro sitio, expulsadas por las amenazas o por el asco y la vergüenza.

Hoy había gente celebrando la obra de ETA. Lo que ocurre es que ahora tienen que celebrarlo en clave. No pueden decirlo abiertamente y con todas las letras, pero esas tres letras que antes se mencionaban impunemente siguen presentes en todas estas ocasiones. Hoy han aplaudido los nombres de Jon Bienzobas, Iñaki Krutxaga o Francisco Javier García Gaztelu ‘Txapote’, el de Francisco Javier López Peña ‘Thierry’ y el de todos los “presos políticos que aún quedan en las cárceles”. Han aplaudido el nombre de García Gaztelu. Hay que decirlo despacio y rumiarlo, porque es una manifestación de lo peor que puede dar de sí el ser humano. Cuando parte de un pueblo aplaude a asesinos en público hay que pararse para que no se convierta en una anécdota más.

Seguimos.

Mientras recorría a la contra la manifestación pensaba en todos los vecinos que veía en la acera, los que no estaban en la calle principal junto a los etarras y sus compañeros. No he reconocido a ninguno, pero me he alegrado por todos y cada uno de ellos. Algunos no sabrían qué estaba pasando, otros lo sabrían y han decidido no sumarse.
Sí he reconocido a otros vecinos en la manifestación y en el acto final. He visto cómo aplaudían las palabras de los etarras y de sus amigos. Y también me he alegrado al verlos, porque es bueno saber quién es la persona con la que te cruzas o quién es el dueño del bar que queda cerca de casa y al que ya no entraremos nunca más.

Galdácano es un pueblo normal, si sabes dónde no mirar.
Es un pueblo normal, salvo cuando llegan las fiestas. Es un pueblo normal si no tenemos en cuenta que la ‘Herriko” del pueblo tiene en sus paredes los nombres de los etarras a los que consideran hijos del pueblo, si no tenemos en cuenta que una de sus concejales, de EH Bildu, publicaba en Twitter un mensaje de apoyo a esos presos que aún quedan en las cárceles, para quienes pedía la libertad, presos entre los que se encuentra Txapote.
Es un pueblo normal con un cementerio normal en el que la tumba del jefe de ETA Thierry siempre luce flores mientras que en la tumba de Eloy García Cambra faltan diez letras y una explicación: fue asesinado por ETA. Dicen que tras su asesinato le pusieron su nombre a una de las calles del pueblo, pero no sé cuánto duró porque ya no existe esa calle, y nadie sabe quién fue García Cambra.

En un pueblo como éste se pueden colocar pancartas en las que se dan las gracias a un asesino de ETA, en las que se dice que “estamos en deuda” con un asesino de ETA, en la que se dice gora los gudaris de ayer, de hoy y de mañana cuando fallece un asesino de ETA, y se puede colocar por todo el pueblo la imagen de un etarra que ha fallecido y que asesinó a dos personas, porque militaba en una organización que se dedicaba a eso, a asesinar, a hacer la vida imposible a otros que no contaban con la gratitud del pueblo vasco. Se pueden colocar pancartas en las que se dice que los jóvenes continuarán la lucha del etarra, pero como no se menciona a ETA quién sabe a qué lucha se refieren.


Unos pocos miserables gritaban que no habrá paz sin amnistía en la misma plaza en la que minutos después se recordaría a Del Hoyo y a todos sus compañeros de ETA. En ese momento no había nadie. Los únicos que recibían los gritos eran ellos mismos.
Tiene que ser jodido llevar todo eso en la cabeza y estar solo. Es comprensible que necesiten estas terapias.

Es un pueblo como tantos otros del País Vasco y Navarra, imagino, pero a mí me ha tocado vivir en éste. No es difícil vivir aquí. No es algo irrespirable. Pero se respira mucho mejor si se mantiene la distancia con los miserables, y si se guarda el registro.
Todo esto no es más que una cuestión de salud.

La foto, el texto y el periodismo

Kepa del Hoyo ha fallecido hace unas horas en una prisión de Badajoz.
Kepa del Hoyo fue miembro del ´comando vizcaya´de ETA, y cumplía condena por el asesinato de Daniel Villar y de Modesto Rico Pasarín. En el asesinato de Daniel Villar, Del Hoyo participó como autor. Colocó una bomba-lapa bajo el asiento del vehículo de Villar, y el policía nacional falleció en el Hospital de Cruces pocas horas después.
En el asesinato de Modesto Rico Pasarín, Del Hoyo participó como informante. Proporcionó datos como la descripción y los horarios de la víctima o la descripción de su coche, y otros miembros de ETA colocaron una bomba-lapa en el vehículo del policía nacional.

Escribí sobre Kepa del Hoyo, vecino de Galdácano, en esta entrada.

*

He conocido la noticia en la web de naiz.eus, el portal del periódico Gara.
Y ha ocurrido algo curioso. En la noticia han utilizado una foto que saqué el año pasado para el blog, cuando comencé una serie sobre los presos de ETA de Galdácano. Los ensalzadores de Del Hoyo y de sus compañeros colocan sus fotos en las fiestas del pueblo, como homenaje y para pedir su liberación. En septiembre del año pasado fotografié el montaje con las caras de Del Hoyo, Txapote o Jon Bienzobas, entre otros, y fui recortando la imagen para escribir sobre cada uno de ellos.
Así que al buscar “Kepa del Hoyo” en Google Imágenes, la primera foto que aparece es la que incluí en el blog. Y en Naiz, en una noticia que omite cualquier dato sobre los motivos por los que Del Hoyo estaba en la cárcel -“fue detenido en 1998”-, han decidido utilizar esa misma foto.
Lo mismo han hecho medios como ABC, 20 minutos, Antena 3 o La Vanguardia.
También El Correo. Después de escribir a la autora de la noticia en este medio para preguntar sobre la fuente de la fotografía, han decidido cambiarla por otra, que en mi opinión es mucho más apropiada.
Creo que obrar así evidencia cierta vagancia en el oficio. Habrá que escribir rápido la noticia, imagino. Pero acudir a Google y coger la primera foto que aparece no creo que sea profesional. Entre otras cosas porque esa foto la habían elegido los amigos de Del Hoyo.

*

En Naiz, decía, han tomado la foto pero nada del texto. Kepa del Hoyo es “el preso de Galdakao”, y como biografía destacan que “fue detenido en 1998 y en 2002 denunció haber sido agredido por un funcionario de la cárcel de Badajoz”.

En Público, Danilo Albin deja el siguiente (auto)retrato: “La Audiencia Nacional había dictado varias condenas contra él, acusado de participar en distintos atentados, entre los que se encontraba el asesinato del policía Modesto Rico”. La negrita es original del texto de Albin. El resto de la noticia la dedica a condenar, firmemente y sin construcciones extrañas, la dispersión.

La entrada en el blog lleva hoy más de 1.600 visitas. Imagino que muchos de los que han entrado son vecinos de Galdácano que han visto las siguientes imágenes y han googleado el nombre. Puede que algunos de ellos acudan a la “movilización y acto nacional” que Sortu ha convocado para el próximo sábado 5, en la Plaza del Ayuntamiento del pueblo. No sé si habrán llegado a leer los nombres de Daniel Villar y Modesto Rico Pasarín, o si lo habrán dejado cuando han leído “asesinato”.

En la primera foto: “La prisión ha matado a Kepa. El pueblo no va a perdonar.

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Del Hoyo participó en el asesinato de al menos dos personas y era miembro de la banda terrorista ETA, pero Sortu se refiere a él como “preso político”.

Del Hoyo ha fallecido por un infarto mientras practicaba deporte, pero las cárceles, el PNV, el PSOE, el PP y la dispersión son culpables de su muerte. Ellos sí, “asesinos”.

*

Otegi sobre Kepa del Hoyo:
“No se puede entender un desenlace fatal como el que le ha ocurrido a nuestro compañero

 *

No me alegra el fallecimiento de Kepa del Hoyo.
Lo de Otegi, Sortu, sus comparsas, sus periodistas y sus votantes sólo me produce asco.

El posicionamiento de Facu Díaz

Ayer se cumplían veinte años del secuestro de Miguel Ángel Blanco.

Mañana se cumplirán veinte años del asesinato de Miguel Ángel Blanco por parte de ETA. Concretamente -siempre, siempre hay que concretar- fue asesinado por Francisco Javier García Gaztelu, José Luis Geresta Mujika e Irantzu Gallastegui Sodupe. Y por Ibon Muñoa, que era Concejal de HB en Eibar y colaboró con quienes llevaron a cabo el asesinato.

Geresta Mujika apareció muerto en 1999 de un tiro en la sien. Los informes forenses apuntaron al suicidio, algo que posteriormente fue confirmado por la Audiencia de Guipúzcoa.
El etarra era natural de Zizurkil, una localidad guipuzcoana. En un pleno del ayuntamiento, PNV, EA y HB aprobaron una moción en la que calificaban la muerte de Geresta Mujika como “sospechosa” de ser un “nuevo episodio de la guerra sucia utilizada por el Estado español”. Posteriormente, el ayuntamiento puso el nombre de uno de los asesinos de Miguel Ángel Blanco a una plaza de la localidad. Tras una petición de familiares de Fernando Múgica y de Miguel Ángel Blanco, la placa fue retirada en 2008.

García Gaztelu y Gallastegui Sodupe permanecen en prisión, así como Ibon Muñoa.

A ellos y a todos los presos de ETA, algunas personas los denominan “presos políticos”. O “represaliados”. O “refugiados”, cuando escapan para no entrar en la cárcel.
Los organizadores del festival Hatortxu Rock son unos de los que los llaman así. Hatortxu Rock es un festival solidario con los presos de ETA que pide poner fin a la dispersión.
Y algo más. En su web oficial pide que todos los “represaliados” por el “conflicto armado” puedan estar “en casa, libres y vivas”. Su lema es “Txori askeen unea heldu da”, o “Es el momento de los pájaros libres”.
Libres, no encerrados en cárceles del País Vasco.

Pero más allá de la ambigüedad de cara al exterior, de lo que no hay duda es de que para quienes participan en este festival, los asesinos de Miguel Ángel Blanco, entre muchos otros, son presos políticos.

Una de las personas que participará en el festival es el conocido comediante Facu Díaz.
El humorista siempre se ha lamentado por las persecuciones que ha sufrido debido a sus tuits o a sus performances en programas como La Tuerka. En una entrevista en Público afirmaba que se sentía víctima de una caza de brujas cuyo objetivo real era Pablo Iglesias.
Hace unos días comentó en Twitter algo sobre el juicio contra los supuestos agresores de Alsasua. “Decir que nadie debe ir 50 años a prisión por un tobillo roto te posiciona automáticamente con los malos”, se lamentaba tras las respuestas recibidas.

 

Pero no, no es eso lo que posiciona al humorista Facu Díaz con los malos.
Lo que posiciona al humorista Facu Díaz, no con los malos sino con quienes defienden que los asesinos de Miguel Ángel Blanco son presos políticos, son sus actos.

El 28 de julio, Facu Díaz actuará en un festival que llama a García Gaztelu, a Irantzu Gallastegui o a Ibon Muñoa, entre muchísimos otros, “presos políticos”. Un festival que pide que ellos y muchos como ellos “vuelvan a casa”.

Eso es lo que posiciona y define al conocido comediante Facu Díaz.

Y ahora, que sigan las bromas y las risas.
Pero sin caretas.

facuhatortxu

 

En realidad es todo mucho más sencillo

Estos días se cumplen veinte años del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco.

Varios ayuntamientos han querido recordar la fecha. Algunos han resaltado la reacción ciudadana que siguió al crimen. Otros han preferido recordar el crimen en sí, y de algún modo volver a señalar a los responsables.
Muchos ayuntamientos han optado por no hacer nada. El de Bilbao y el de Madrid, por poner dos ejemplos.

En el ayuntamiento de Galdácano no hay previsto ningún acto para recordar el asesinato de Miguel Ángel Blanco.
No tendría demasiado sentido. Entre otras razones, porque en el pueblo hay un homenaje diario al asesino de Miguel Ángel Blanco.

La que comparte la foto es concejal de EH Bildu, segunda fuerza política en el ayuntamiento.
Habría que preguntarse qué sentido tiene pedir condenas públicas y compromiso con las víctimas del terrorismo a quienes nunca han dejado de homenajear a los terroristas.
Qué sentido tiene pedir un homenaje a Miguel Ángel Blanco a quienes están deseando que su asesino salga de la cárcel para poder recibirlo con cariño en la plaza del pueblo.


(La foto celebraba la salida de prisión de “Tomi” Madina, condenado a siete años por ser miembro de ETA)

Eman ta zabal zazu

Hace unos días empecé a leer un artículo de opinión en Naiz, en el habitual repaso de la prensa local. Otro simpatizante de la izquierda abertzale elogiaba a Maduro y a la Venezuela chavista. Decía algo sobre un viaje para asesorar al sucesor de Chávez, pero no habría pasado del primer párrafo de no ser por el recurso a las comillas para referirse a un periodista de El Correo.

Lo escribió hace unos días el conocido <<periodista>> de “El Correo”, Oscar Beltrán de Otalora

Así empezaba el artículo. Lo que escribía el periodista en El Correo era que un profesor de la UPV (Universidad del País Vasco) y exetarra había viajado a Venezuela para asesorar a Maduro.

Y efectivamente, Eneko Compains Silva era y es profesor en la UPV. De Derecho Constitucional.
También era miembro de ETA en calidad de dirigente, algo a lo que me resulta difícil colocar un “ex”. Fue condenado por ello. Compains y los demás acusados reconocieron su integración en Ekin/ETA a cambio de una reducción en la condena, y se libraron de entrar en la cárcel.

Así que, efectivamente, alguien que fue condenado por ser integrante de una banda terrorista enseña derecho constitucional en la Universidad del País Vasco.
El sindicato LAB, tras la publicación de la noticia en El Correo, publicó un comunicado para defender al profesor etarra. Ésta es una frase del comunicado:

De la lectura del texto publicado se deduce que la misma tiene entre sus objetivos la persecución política del mencionado profesor, al que, de lograr sus objetivos, se le condenaría a su muerte laboral y civil.

Se quejan de la persecución política de un periódico contra un profesor que perteneció a ETA y se quejan de que informar sobre ello condenaría al profesor a la muerte laboral y civil.

Eneko Compains coloca unas comillas al periodista que informa sobre su pertenencia a ETA.
Con esas mismas comillas se señalaba a los periodistas que después serían asesinados por ETA, por los que fueron compañeros del profesor de Derecho Constitucional de la Universidad del País Vasco.

ETA, una derrota imposible

ETA finalizará en los próximos años su proceso de disolución. El proceso no consistirá en que deje de existir a partir de un determinado momento. Será aún más ambicioso: ETA dejará de haber existido.

En 2014 se publicaron los datos del Sociómetro vasco. Se trató de una encuesta especial sobre el llamado proceso de paz. El 87% pedía que se reconociera y se reparase a todas las víctimas. Como se trataba de un proceso de paz, el análisis partía de la creencia de que en el País Vasco habíamos sufrido una guerra. De ahí que ese “todas las víctimas” incluyera tanto a las víctimas de ETA como a las de los abusos policiales. El 79% se apuntaba al sintagma de la paz “sin vencedores ni vencidos”.  Para Jonan Fernández, secretario de Paz y Convivencia del Gobierno vasco, esos resultados mostraban la sabiduría de la sociedad vasca, situada en la “centralidad ética y democrática”.
En 2017, los ciudadanos del País Vasco que pedían justicia para todas las víctimas “con independencia de la violencia que hayan sufrido” suponen el 84%.
Y el 80% se apunta a la paz sin vencedores ni vencidos.

El proceso homeopático ya se podía intuir en 2006. Ese año, el Parlamento vasco aprobó una resolución para que se diera “una paz sin vencedores ni vencidos”. En el pleno, el portavoz del PNV, Joseba Egibar, se refirió a ETA como “una organización política que hace uso de técnicas modernas de lucha de minorías contra mayorías”, “técnicas terroristas”, que había cometido varios disparates desde su creación. Los ejemplos del relato no son escasos.

Pero no son éstos -ciudadanos, políticos, medios o agentes sociales- los que harán imposible la verdadera derrota de ETA, que debería consistir en su permanencia como hecho histórico. La disolución se producirá, sencillamente, porque somos vagos. Porque, a pesar de que se incluya en los planes de estudio, los adolescentes ven el fenómeno tan lejano como el Holocausto.
Los jóvenes desconocen y seguirán desconociendo qué fue ETA, aunque ETA y sus efectos sigan ahí. Da lo mismo que sean jóvenes del País Vasco, de Extremadura o de Asturias. Da lo mismo que se enseñe en clase, que entre en el examen o que desaparezca de las programaciones.
Siempre habrá alumnos que escapen de la adolescencia, claro. Pero son muy pocos, y seguramente terminarían por conocer qué fue ETA tanto si lo vieran en clase como si no.

Si no se enseña en las escuelas, desaparece. Y si se enseña, queda frecuentemente reducido a un trabajo, o a un par de clases que hay que aguantar. Hasta que suene el timbre y termine la chapa.

Tal vez deba ser así. O tal vez lo esté haciendo mal. Tal vez haya que combatir el desinterés mediante la gamificación. Construir un zulo en Minecraft, componer un rap sobre Hipercor. Quién sabe.

No serán los ciudadanos, políticos, medios o agentes sociales quienes hagan imposible la derrota de ETA. Será la inercia.

Nosotros

He visto una vez más ‘1980’, de Iñaki Arteta. Por motivos profesionales. Y he reparado en una frase que deja Ramón Labayen en el 53:25.
Ramón Labayen fue Consejero de Cultura del Gobierno Vasco de 1980 a 1983. Fue también alcalde de San Sebastián entre 1983 y 1987. Y diputado del Parlamento Vasco de 1987 a 1990.
Labayen fue el responsable de la creación de la ETB, de HABE (el instituto de alfabetización de euskera para adultos), y formó parte de la comisión de Derechos Humanos en el parlamento vasco.

Labayen falleció en 2013. Martin Garitano, Diputado General de Guipúzcoa (Bildu), se refirió a él como “un gran patriota vasco”. Garitano fue redactor jefe del periódico Egin entre 1984 y 1998, y después fue subdirector de Gara.
Pero es de Labayen de quien estamos hablando. En concreto, de algo que dijo en el documental de Arteta.
Esto:

El ser un pueblo pequeño, tiene también, es que nos conocemos todos, ¿eh? Y resulta más difícil condenar al hijo de un amigo que, que bueno; hace más efecto que la Guardia Civil asesine a uno de ETA, o lo torture, que, que no que viceversa, seamos nosotros los que hagamos lo mismo.

Ese helador, y tal vez inconsciente, “nosotros”.

‘Contra la impunidad’

El viernes se estrenó en cuatro cines de España la última película de Iñaki Arteta. Los ciudadanos de Madrid, Barcelona, Bilbao y Vitoria pudieron participar en una liturgia muy poco frecuente: la de recordar en público, junto a otros ciudadanos, algunos de los episodios de la historia de la organización terrorista ETA. Lo infrecuente es la liturgia, el hecho de llevar algo que se hace en privado -si es que se hace- al espacio público, que es donde debe estar.
La sala de Bilbao era pequeña, pero estaba llena. Habría cerca de 50 personas.
En San Sebastián, como recordaba Santiago González, no hay ninguna sala que lo proyecte.

La película es muy distinta a ‘1980’. Ésta era tremenda en cuando a su dureza e impacto emocional. ‘Contra la impunidad’ es un recordatorio no de los crímenes perpetrados por ETA, sino sólo de aquéllos que no han sido resueltos o suficientemente investigados.
Muñoz Molina, cuando escribió sobre ‘1980’, hizo referencia al atentado de Salvatierra. El atentado por el que un sacerdote, Ismael Arrieta Pérez de Mendiola, fue condenado como colaborador necesario. El atentado en el que unos vecinos del pueblo gritaron que uno de los tres guardias civiles aún estaba vivo. Para que los terroristas lo rematasen.
La columna de Muñoz Molina se tituló ‘Los desalmados’. Pero no se refería a los asesinos ni a los cómplices, sino a todos aquellos que, como decía el filósofo Aurelio Arteta refiriéndose también a sí mismo, no tenían alma para fijarse en lo que sucedía.

En ‘Contra la impunidad’, además de una explicación de los procesos judiciales mal resueltos y de las nuevas vías para juzgar asesinatos prescritos, hay dos momentos que le acompañan a uno mientras vuelve a casa.

En primer lugar, el diálogo que se produce en el Parlamento de Navarra entre Juanfer F. Calderín y Carlos Fernández de Casadevante, de un lado, y Bakartxo Ruiz, parlamentaria de EH Bildu, del otro. A las palabras de Carlos Fernández sobre las negligencias del Estado en la investigación de algunos crímenes de ETA y sobre la necesidad de aclarar esos crímenes, Bakartxo Ruiz responde con una llamada a la reconciliación. La concisa respuesta de Carlos Fernández es seguida por los nombres y las fotos de algunas de las personas que fueron asesinadas por ETA cuando el portavoz de EH Bildu, Adolfo Araiz, era miembro de la Mesa Nacional de Herri Batasuna.  Juanfer F. Calderín dirigió los nombres y las fotos a la parlamentaria de EH Bildu. La reacción de Ruiz es una visión de lo que viene. De lo que dirán los de un lado, y de lo que no deberían dejar de decir los del otro.

En segundo lugar, las escenas de Manuel Zamarreño, sobre las que no cabe hacer literatura.

Esto es lo que se lleva uno a casa, entre otras cosas.
Iñaki Arteta está haciendo un trabajo necesario y triste, escribió Muñoz Molina tras el estreno de ‘1980’. Hoy presenta su última película en el Artistic Metropol, en Madrid, a las 20:00.