C. Tangana y los valores perdidos

En realidad C. Tangana no es la cuestión. La cuestión tampoco es la libertad de expresión. La cuestión, en el fondo, es la misma de siempre. Y como es la misma de siempre, quien habla de estas cosas habla siempre de lo mismo, es decir, es un pesado.
Pero la cuestión es que la cuestión, aunque sea la misma de siempre, parece que no existe, y esto hace que los pesados sigamos siendo pesados.

Todos sabemos, en Bilbao, en el resto del País Vasco y creo que incluso en el resto de España, cuál es la cuestión de fondo. La cuestión de la que nos ocupamos ahora comienza cuando el Ayuntamiento de Bilbao -gobernado por PNV y PSE- decide contratar a C. Tangana para que actúe en las fiestas. Unos días antes de que den comienzo, el mismo ayuntamiento decide suspender el concierto después de que unos miles de personas en Change, además de EH Bildu y Elkarrekin Podemos, pidieran su cancelación. Si el Ayuntamiento de Bilbao no hubiera contratado a C. Tangana en un primer momento no habría pasado nada. Cada año hay cientos de artistas a los que el Ayuntamiento no contrata. Pero la cuestión es que el Ayuntamiento decidió suspender el concierto tras las presiones de Elkarrekin Podemos, EH Bildu y varios miles de personas en Change. El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, ha intentado explicar por qué lo hizo, y también ha intentado explicar que lo que hizo el Ayuntamiento no fue censura: “Nosotros lo que queremos es que en Aste Nagusia los valores estén presentes”, y  “con dinero público no se puede apostar por ese tipo de música”, recogían hoy en Deia.

Al parecer, el resto de actos que forman parte de la Aste Nagusia, los valores presentes en esos actos, sí cuentan con el aval del alcalde y del Ayuntamiento de Bilbao. Las comparsas que año tras año decoran sus instalaciones con homenajes a los presos de ETA, los actos de solidaridad con los familiares de presos de ETA, los carteles que piden la amnistía de los presos de ETA, las pintadas de “Kaña a España” y las banderas de España tachadas en el recinto festivo, el homenaje a las txupineras con la presencia de Arantza Garbayo, nombrada txupinera en 1999 mientras cumplía condena por su actividad en un comando de ETA, y tantos otros actos que se llevarán a cabo durante esos días y de los que no tenemos noticia. Todo eso sí transmite, al parecer, los valores que el alcalde de Bilbao considera sanos.

Se podrá decir que no es el mismo caso. Que los actos que se acaban de mencionar son responsabilidad de las comparsas, no del Ayuntamiento. Bien, hay parte de razón en eso. Aunque también es verdad que sin el aval del Ayuntamiento las comparsas no se habrían convertido en los principales agentes de las fiestas de Bilbao. Es decir, no es el Ayuntamiento el que coloca casetas con fotos de miembros de ETA ni el que organiza homenajes a los familiares, pero sí el que permite que esas comparsas puedan seguir organizando las fiestas de Bilbao año tras año, y el que tolera que todo eso esté presente en el recinto festivo, que forme parte del ambiente festivo y, en fin, que transmita los valores que transmite.

Pero vamos a lo que sí es responsabilidad del Ayuntamiento de Bilbao, a lo que financia el Ayuntamiento de Bilbao. El año pasado el Ayuntamiento decidió contratar a Gatibu para el primer concierto. Creo que nunca he escuchado una canción de Gatibu. Pero sí me suena que son habituales de las fiestas, un grupo con bastante éxito en el País Vasco. Y como cuando el Ayuntamiento de Bilbao contrata a un grupo o a un cantante para las fiestas lo hace a conciencia, y como los grupos y cantantes que actúan en las fiestas de Bilbao, salvo C. Tangana, sí hacen que “los valores estén presentes”, pues me ha parecido oportuno ver quiénes forman parte de Gatibu y qué música hacen.

El cantante de la banda es Alex Sardui. No he escuchado nunca una canción del grupo y desde luego no me sonaba el nombre. Pero Alex Sardui es apoderado de las Juntas Generales de Bizkaia desde 2016. Por EH Bildu.

Es decir, el cantante de Gatibu, que sí transmite los valores que el alcalde de Bilbao considera decentes y representativos de la Aste Nagusia, es miembro de EH Bildu. Ahora es cuando me pondría a explicar de nuevo qué es EH Bildu, qué defiende EH Bildu o en qué actos ha participado EH Bildu, pero sería la enésima vez, y hasta los pesados tenemos límites. Así que daré por supuesto que quien está leyendo esto es consciente de todo lo que representa EH Bildu.
Alex Sardui, además de juntero de la coalición abertzale y de líder de Gatibu, también apareció en 2017 en un conocido programa de la ETB1. Conocido por la polémica que se formó tras una de sus emisiones. El programa era Euskalduna naiz, eta zu?, que se podría traducir como Soy vasco, ¿y tú? El caso es que se podría traducir así pero también de otra manera: Soy vascoparlante, ¿y tú?
Se podría traducir de esas dos maneras porque en el País Vasco “euskaldun” significa tanto “vasco” como “persona que habla -tiene, literalmente- euskera”, y claro, esto es otra cuestión que ayuda a entender la cuestión de fondo. Pero no es el momento de entrar en esa cuestión.

El programa contó con seis episodios: Pareja, Dinero, Escuela, Sexo, el de la polémica y Familia. El programa tenía un enfoque humorístico y en él aparecían varias personas ilustres del País Vasco para bromear sobre los tópicos de los vascos en torno a esas cuestiones. La cuestión en el quinto programa, el de la polémica, era Espainiarrak. Es decir, Españoles. Ahora podría resumir en qué consistió el episodio, creo que de una hora, y la polémica. Pero esto ya está quedando demasiado largo y la cuestión se está alejando demasiado. Quien no conozca la polémica, que fue bastante interesante, puede usar Google.

 

El episodio comenzaba preguntándose cómo eran los españoles. “Normalmente a un vasco le vienen a la cabeza estos cuatro prototipos”. Esos prototipos eran Facha, Paleto, Choni y Progre (“muy leído y culto, pero que sin embargo vota al PSOE”). Más adelante se preguntaban qué les viene a la cabeza a los vascos cuando escuchan la palabra “España”. Uno de los que contestan es el periodista y escritor Fermin Etxegoien: “Trauma… Es traumático, la idea de España para nosotros es traumática”. El programa era un ejercicio de humor, un acercamiento jocoso a los tópicos de los vascos, dijeron los participantes tras la polémica. El periodista y escritor dice que la idea de España es traumática “para nosotros” con tono y rostro serios, bastante convencido de lo que dice. Pero ya se sabe que los vascos, “nosotros”, somos serios hasta cuando bromeamos.

Después de más comentarios jocosos aparece Alex Sardui, de quien es probable que nadie que esté leyendo esto se acuerde ya. El líder de Gatibu, hombre, el grupo que tocó en la Aste Nagusia del año pasado. Estábamos hablando de lo de C. Tangana, los valores y todo eso. A Alex Sardui le preguntan qué son para él los españoles, qué imagen tiene de ellos: “Los españoles se hacen amigos tuyos enseguida. Joder, te quiero y la hostia. ¿Pero qué dices? Hala cállate, tira, tira”.
Los participantes dijeron que los españoles no entendieron la polémica, que la reacción fue exagerada y que la intención no había sido propagar el odio a los españoles, sino sólo bromear con los tópicos. Y es probable que eso fuera cierto en los otros cinco episodios, y que no sea para tanto, y que cómo nos gusta exagerar con estas cosas. Pero resulta que en el País Vasco durante muchos años, y hasta hace poco, se asesinaba precisamente a personas que formaban parte de la España opresora. Todos esos tópicos sobre los que bromeaban con o sin semblante serio en el programa de la televisión pública vasca, que los españoles son fachas, que la idea de España es traumática, que la idea de España es opresión, que son todos un poco catetos y atrasados, son los que formaban parte de la educación de la gente que integraba los escuadrones de asesinos de ETA. Y resulta que Alex Sardui, el cantante de Gatibu, participó en ese programa con sus comentarios jocosos sobre los españoles, esos otros que viven entre nosotros, y además participa en política con EH Bildu, coalición que acoge a varias personas condenadas por formar parte de ETA y cuyo coordinador general, Arnaldo Otegi, también formó parte de ETA.


Pero la polémica a la que nos referíamos, la de C. Tangana, había surgido por sus letras. Y se podrá decir que el Ayuntamiento de Bilbao no debe entrar en las actividades extramusicales del cantante de Gatibu. Es un poco extraño, porque esto significa que las letras de un músico, que normalmente no son declaraciones políticas sino ficciones con o sin carga autobiográfica, muestran sin asomo de duda cuáles son los valores de ese músico. Al contrario de lo que pasa con las declaraciones o con las actividades políticas de un músico. Pero en fin, aceptemos la objeción.
¿Qué dicen las letras de Gatibu? Decía antes que no había escuchado ninguna canción del grupo, así que he ido a su web y la tercera o cuarta canción que he encontrado es Ihes (Huir). La letra de la canción está traducida en su web y dice esto:

 

¿A quién se refiere esa letra? ¿Quiénes son los huidos que se han pasado la vida sufriendo y que aman a su pueblo, a los que los de Gatibu dan las gracias por ser como son? Pues a saber, oiga.

La letra aparece en la web musikazblai.com | Toda la música del Estado, que pretende ser una enciclopedia con los artistas y las letras de Cataluña, País Vasco y Galicia. Uno de los comentarios a la canción Ihes de Gatibu finaliza así: GORA IHESLARIAK ETA GORA EUSKAL PRESOAK!!! REDIOX!!!! Pero eh, no nos pasemos. No podemos saber a qué huidos (“iheslariak”, de “ihes egin”, “huir”) se refiere Gatibu en su canción.
Por otra parte, y sin que tenga nada que ver, Gatibu fue uno de los grupos que tocaron en el Hatortxu Rock de hace dos años, que celebraba las 20 ediciones del festival. Hatortxu Rock es un festival especial, distinto al FIB, al Sonorama e incluso al BBK Live. Hatortxu Rock es un festival que nace con el objetivo de denunciar la situación que viven “los presos políticos vascos, los refugiados (iheslariak) y los deportados”, y que trabaja para que todos ellos estén en casa “vivos y libres”. También se refiere como “conflicto armado” a las décadas en las que quienes formaban parte de ETA decidieron que el asesinato y la intimidación eran herramientas políticas legítimas.

hattxori

Lo dicho, quién sabe. El caso es que el alcalde de Bilbao intentaba explicar estos días que suspendió el concierto de C. Tangana porque no querían que ese músico formara parte de la Aste Nagusia. Por los valores, los efectos en la sociedad, las líneas rojas, la ejemplaridad, etc. Desde el año 2015, en el que Juan Mari Aburto toma posesión como alcalde de Bilbao, estos grupos han formado parte de los valores de la Aste Nagusia, por los que el Ayuntamiento sí puede apostar: Gatibu, Ken Zazpi, Zea Mays, Esne Beltza, Su Ta Gar. Algunos son más conocidos, otros menos. Bien, pues todos esos grupos participaron también en Hatortxu Rock, el festival que llama “conflicto armado” a las décadas de terror de ETA, que considera presos políticos a los presos de ETA y que trabaja para que todos los presos de ETA puedan estar cuanto antes en casa, vivos y libres.
Qué cosas.

4_HTX20_M21_konfirmazioak

 

Pero a ver, pesado, se preguntará un sagaz lector, ¿qué es lo que quieres? ¿Que el Ayuntamiento de Bilbao haga con esos grupos lo mismo que con C. Tangana?

No, hombre. Ésa no es la cuestión. La cuestión es que todo esto forma parte de lo mismo de siempre, y que siempre estamos con la misma cuestión. Con las indignaciones selectivas y con los valores extraños. La cuestión es que la cultura vasca, las fiestas vascas, los nacionalistas moderados vascos y la televisión pública vasca son los que hacen que éste sea el estado de la cuestión, los que han ido dando forma al relato, y los responsables de que en las fiestas de Bilbao un músico como C. Tangana dispare las alarmas sociales por sus letras mientras actúan grupos que consideran presos políticos a los etarras, mientras las fotos de los etarras inundan el recinto festivo y mientras la mayoría sujeta firmemente su katxi no vaya a ser que se lo tiren al cantar Badator Marijaia, la canción oficial de la Aste Nagusia, compuesta por el mundialmente conocido Kepa Junkera. Que, evidentemente, también, también participó en el festival por los “presos políticos vascos”. Al igual que los también conocidos y por todos apreciados Benito Lertxundi y Ruper Ordorika, hecho que desconocía hasta que me he puesto a escribir esto, y en fin, yo qué sé, ¿queda algún alto representante de la música vasca que no haya participado en ese evento, alguien que diga, joder, con ésos ni a heredar, cómo voy a ir con unos que llaman presos políticos a los etarras? 

kartel-orokorra

La cuestión es que de los dirigentes de una sociedad en la que homenajear a los miembros de una banda terrorista se ve como algo normal uno esperaría que al menos tuvieran la decencia de no dar lecciones de moral, que al menos sintieran la suficiente vergüenza como para no velar por la salud moral de sus representados ante el peligro que para la misma supone un C. Tangana.

La cuestión es que en el último cartel, el de la presentación del festival, en el que se recoge la participación de Benito Lertxundi y de Ruper Ordorika, aparece también el organizador, Hatortxu Rock, en la columna del medio; y por debajo del organizador aparece el patrocinador, el diario Naiz; y por debajo del patrocinador aparecen dos frases, dos campañas: Free Them All, liberarlos a todos, y Denon Artean, entre todos.

Y así, denon artean, es como se ha conseguido que no podamos dejar de hablar de todo esto y que hablar de esto no tenga ningún efecto.

Lotsa barik (contra un tipo de violencia en fiestas)

El Gobierno Vasco está preocupado por la proliferación de mensajes que fomenten actitudes violentas en sus fiestas. Aunque en este caso no se aplica eso de “todas las violencias”, tal vez porque las fiestas vascas modernas han sido desde los inicios una plataforma para promover una de esas violencias. La de ETA y su entorno.

Junto al programa oficial, las comparsas -las cuadrillas- organizan también sus actos festivos. Dentro de ellos se sitúan los “gestos de solidaridad” y el “homenaje a los familiares”, ambos dirigidos a los presos de ETA.
Más conocida es la exhibición de fotos de presos de ETA en las txosnas. Es algo constante que sólo se interrumpió cuando el Ayuntamiento de Azkuna, en 2009, sancionó a dos comparsas -Txori Barrote y Kaskagorri- por la exhibición continuada de esas fotos y por enaltecimiento del terrorismo. En la última de ellas se exhibían pegatinas de “ETA bietan jarrai” además de las fotos.

El problema es que esto no era algo limitado a dos comparsas. Todas las demás se solidarizaron con los simpatizantes de ETA y denunciaron la decisión del Ayuntamiento.
En 2013 las comparsas eligieron como “txupinera” a Jone Artola. Artola era fundadora de Txori Barrote. Había sido candidata de Euskal Herritarrok y de Acción Nacionalista Vasca, ambas ilegalizadas por ser parte de la estrategia de ETA para seguir en las instituciones.
El delegado del Gobierno, Carlos Urquijo, pidió la suspensión del nombramiento porque podía suponer una humillación para las víctimas del terrorismo de ETA. Las comparsas reaccionaron diciendo que no se planteaban otra txupinera que no fuera Artola, y recurrieron, junto con el Ayuntamiento, la suspensión cautelar del nombramiento.
En 2016 un magistrado del Juzgado Contencioso-Administrativo de Bilbao dio la razón a Urquijo, y meses después el TSJPV revocó esa primera sentencia.

Artola lanzó un txupin alternativo y participó en el “homenaje a las txupineras” de ese año. Junto a ella estaba Arantza Garbayo, que recibió ese honor en 1999. No pudo acudir a lanzar el cohete porque estaba en la cárcel. Había sido condenada en 1996 por colaboración con el “comando Vizcaya”, y en 1998 por planear un intento de asesinato contra Manuel Fraga. Por lo primero le cayeron ocho años, y por lo segundo 45, que fueron rebajados hasta los 20.
Arantza Garbayo, miembro de ETA, salió de la cárcel en 2013 y por fin pudo recibir el cariño de las comparsas de Bilbao.

Pero decíamos que el Gobierno Vasco está preocupado por las actitudes que normalizan la violencia en fiestas, y por eso Emakunde, un organismo autónomo del Gobierno Vasco, ha decidido lanzar una lista de canciones en la que no están Despacito o Súbeme la radio.
La lista de canciones es sólo una parte de una campaña más grande de Emakunde mediante la que se pretende concienciar a la población, especialmente a los jóvenes, de que los comportamientos sexistas no son admisibles, y de que deben mostrarse activos ante las agresiones sexistas.
Está muy bien que se lancen estos mensajes, y afortunadamente este tipo de agresiones no cuenta con ningún tipo de respaldo. Es más, quienes las cometen suelen recibir el desprecio social además de la condena que proceda.

Es una pena que Gogora, el Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, un organismo también del Gobierno Vasco, no complemente la actividad de Emakunde. Es una pena porque la violencia de ETA sí ha tenido un respaldo social sostenido. Al contrario de lo que ocurre con la violencia sexista, la violencia de ETA es celebrada en las fiestas del País Vasco. Las comparsas exhiben fotos de quienes han sido condenados por pertenecer a esta organización terrorista, e incluso nombran como representantes oficiales a personas condenadas por pertenecer a una organización que se ha dedicado a agredir de todas las maneras imaginables a mujeres, y también a hombres y a niños.
Las fiestas serían una plaza muy apropiada para las actividades de sensibilización de Gogora. Podrían organizar paseos por las casetas que apoyan a los terroristas de ETA, o elaborar talleres para que los jóvenes vascos aprendan que la violencia y el odio no pueden ser justificados. Para que lo aprendan precisamente en los lugares en los que se fomentan y se manifiestan esas actitudes.
Pero no lo van a hacer, porque ese intento de mejorar la convivencia dificultaría enormemente la Convivencia, que es su objetivo real.

En cuanto a la música, seguramente este año sonará también “Sarri, Sarri”, De Kortatu. Es un clásico en fiestas, y su letra celebra de manera festiva la fuga de la prisión de Martutene de dos etarras.
Fermín Muguruza aparece varias veces en la lista recomendada por Emakunde. Muguruza reconoce hoy que durante una época apoyaba la “lucha armada”, y llamar “lucha armada” a lo que hacía ETA deja claro que sigue donde estaba.

El Gobierno Vasco sigue también donde estaba. En el mismo lugar que la mayor parte de la sociedad, que denuncia enérgicamente una violencia que nadie apoya mientras acepta con normalidad la violencia de quienes durante años han hecho la vida imposible a ésos que algo habrían hecho.


 

En el último concierto de Kortatu, el grupo de Fermín Muguruza antes de crear Negu Gorriak, se escuchó esta canción. Y los coros, que decían “ETA” acompañados de la batería y la guitarra.

Lo de Otegi

 

Hace unos días Kepa Zubizarreta volvía a Santurce, su pueblo, tras muchos años de ausencia. Cientos de vecinos, amigos y familiares lo recibieron cariñosamente en el puerto. En el homenaje hubo sardinas a la parrilla, flores, banderas, música y bailes tradicionales y mensajes reivindicativos.


 

Kepa Zubizarreta era un miembro de ETA. Pertenecía al Comando Nafarroa y participó en varios atentados contra la Guardia Civil en Navarra. Fue detenido en 1996 junto a Igor Angulo, y en el piso se encontraron un fusil con mira telescópica, un lanzagranadas y dispositivos para coches bomba. También hallaron fusiles de asalto, subfusiles, pistolas, munición y placas de matrículas falsas.
La función principal de Zubizarreta y Angulo, según la noticia de El País, era proporcionar información sobre potenciales objetivos terroristas. Zubizarreta había sido absuelto unos meses antes en el juicio por la paliza al ertzaina Ander Susaeta. El agente fue apaleado en 1993, durante las fiestas de Bilbao, en el recinto festivo. Participaron 26 personas y 17 pudieron ser identificadas. Zubizarreta no estaba en este último grupo. Juan Luis Camarero, miembro de Jarrai, fue quien inició la agresión. Cuando alguien cuestionó su actitud se justificó diciendo que el agredido era un “cipayo” y un “torturador”. Poco después de comenzar la agresión se le unió el resto de los acusados. El agente sufrió lesiones y fracturas, y requirió tratamiento psiquiátrico. Durante la paliza tuvo que oír varias veces “¡mátalo, mátalo!”.
Días después de conocerse la sentencia, en 1996, varios testigos que habían declarado en el jucio comenzaron a recibir llamadas amenazantes, y Herri Batasuna proporcionó sus datos personales en una campaña de buzoneo en el barrio de La Peña.

La sentencia de 1996 absolvió a Kepa Zubizarreta. Ese mismo año fue detenido por su pertenencia a ETA. Veinte años después, cientos de vecinos de Santurce lo recibieron en su pueblo. Respondieron al llamamiento de los organizadores “a que se acuda ese día a arropar a nuestro vecino como se merece, tras una vida de lucha y compromiso con este pueblo“.

 

En 1996, el año en que Kepa Zubizarreta fue detenido por pertenencia al Comando Nafarroa, era detenida Arantza Garbayo por colaboración con el Comando Vizcaya. Se encargaba, como Zubizarreta, de enviar información sobre posibles objetivos terroristas. Posteriormente fue condenada por integración en banda armada, depósito de armas y explosivos, falsificación y conspiración para el asesinato de Manuel Fraga.
En 1999, mientras cumplía condena, Arantza Garbayo fue nombrada ‘txupinera’ en la Aste Nagusia, las fiestas de Bilbao. Las comparsas colocaron una figura de cartón para representarla en todos los actos festivos. Sí pudo estar en el homenaje a la txupinera en las fiestas de 2013. Había salido de la cárcel unos meses antes, y los organizadores posibilitaron que la condenada por pertenencia a ETA lanzase este mensaje a los vecinos de Bilbao: “Ha tenido mucho significado, lo que no puede hacer en su momento lo he hecho hoy. Lo he lanzado en mi nombre y en el nombre del colectivo de presos políticos vascos“.

Lo de Otegi no es lo de Otegi. Es lo de los vecinos de Otegi, que son los mismos que los de Zubizarreta, Garbayo, Javi de Usánsolo y todos los terroristas que siguen siendo homenajeados en los pueblos del País Vasco con total normalidad.
Y por supuesto, no es el pasado.

Hoy comienzan las fiestas de Bilbao.

Son sólo fiestas

 

Hoy publican en El Correo una noticia sobre las fiestas de Bilbao de 2013. Aquel año, las ‘konparsas’ eligieron como ‘txupinera’ a Jone Artola. Las comparsas son las agrupaciones político-festivas que se encargan de dinamizar las fiestas. Todos los años montan las ‘txoznas’, que son como las casetas de la Feria de Abril pero con adornos políticos*. Funcionan como un bar para los que no son de la comparsa, y como un pequeño club para los propios. La txupinera es una mujer perteneciente a alguna comparsa que se encarga de lanzar el ‘txupin’, el cohete que da inicio a las fiestas. Y Jone Artola, sin comillas, fue candidata de Euskal Herritarrok en 1999 y 2.000, y de Acción Nacionalista Vasca en 2007. Ambas organizaciones fueron ilegalizadas por ser parte de la estrategia para que el brazo político de ETA siguiera en las instituciones. Además de eso, Artola fue durante varios años portavoz de Etxerat, la organización de familiares y amigos de presos de ETA. También es fundadora de la comparsa Txori Barrote, una de las dos comparsas suspendidas en 2008 por exhibir fotos de etarras. Los responsables de esas organizaciones fueron absueltos por la Audiencia Nacional, puesto que exhibir fotos de miembros de ETA encarcelados no supone enaltecimiento del terrorismo.

Hecha la introducción, vamos a la noticia. Lo que publica hoy El Correo es que el magistrado del Juzgado Contencioso- Administrativo Número Uno de Bilbao ha dado la razón al delegado del Gobierno, Carlos Urquijo, que fue quien pidió la suspensión del nombramiento de Artola como txupinera en la Semana Grande de 2013, porque podía suponer una ofensa a las víctimas del terrorismo.

No tengo claro que la ofensa sea suficiente para llevar a cabo este tipo de suspensiones, pero no es eso lo que más me interesa. El caso es que este tipo de polémicas no son ya habituales, sino esenciales en el desarrollo de la Semana Grande de Bilbao. Estas fiestas no son en parte políticas. Son principalmente políticas. Y con “políticas” me refiero a que son una manifestación más de las actividades de la izquierda abertzale. Quien participa en ellas, como comparsero o simplemente como cliente, lo sabe. Que en 2013 una candidata de Euskal Herritarrok y de ANV fuera nombrada txupinera no fue algo anómalo. Por eso es hasta cierto punto inútil que las instituciones intenten evitar estas manifestaciones. No son desviaciones aisladas, no son politizaciones de las fiestas populares. Es sencillamente lo que mejor representa la Aste Nagusia.

El de Jone Artola ni siquiera es el caso más grave. En 1999, las comparsas eligieron como txupinera a Arantza Garbayo, de ‘Pa… Ya’. Esta comparsa tiene en su página web una sección llama “Presoak“, en la que aparecen cuatro presos de ETA. Entre ellos, la propia Arantza Garbayo. La txupinera de 1999 fue condenada en 1996 por colaboración con el ‘comando Vizcaya’, y en 1998 por haber planeado en el ‘comando Galicia’ un intento de asesinato contra Manuel Fraga. Por eso no pudo dar inicio a las fiestas; se encontraba en la cárcel.

Éstas son las fiestas populares de Bilbao. Las de las comidas de homenaje a los presos, las de las fotos de Harriet Iragi e Igor Solana, las de las comparsas proetarras. No hay otras. No hay una oscura “sección proetarra” dentro de las fiestas. Son lo que son, nadie lo esconde. Y somos lo que somos cuando participamos en ellas.

* Hay muchas más diferencias, como apunta Plaza en los comentarios.

(La foto está tomada de esta noticia publicada en La Razón)

Durante las fiestas de 2014 publiqué esto en el blog, una visión algo más general. Y menos de un mes después, ETA normalizada en las fiestas de Galdácano.

* * *

Iraia Iturregi, capitana del equipo femenino del Athletic de Bilbao, acompañó como pregonera a Jone Artola en las fiestas de 2013.
La normalidad.

Politizar las fiestas

aste nagusia comparsas

 (Para una experiencia más completa, se aconseja leer después la Guía visual de la politización.)

El sábado pasado comenzaron las fiestas de Bilbao, conocidas como Aste Nagusia. Unas fiestas esencialmente políticas. El martes, en el programa de actividades, encontrábamos la “Hora de los gestos de solidaridad” (Elkartasun Keinuak) y un “Homenaje a las familiares”. Ambos actos los organizaba la ‘konparsa’ Txori Barrote, así que no es muy difícil adivinar a qué familiares se referían. Para los que no tienen el gusto, Txori Barrote es la comparsa de familiares y amigos de los presos de ETA. Sigue leyendo