Galdácano de los etarras

Primero fueron los etarras de Galdácano. No recuerdo si fueron antes los cohetes y las antorchas cuando salió de la cárcel Javi de Usánsolo -el asesino del niño Fabio Moreno- o las fotos de Txapote y el resto de etarras encarcelados en las paredes del pueblo.

Después los etarras vinieron a Galdácano. Cuando el etarra Kepa del Hoyo falleció de un infarto en la cárcel, los compañeros de todas las ramas pasearon por las calles. Ahí estuvieron Tomi Madina y el propio Javi de Usansolo. También Arnaldo Otegi, Kubati o Arkaitz Rodríguez. Hubo incluso una delegación de la CUP, formada por Anna Gabriel y Eulàlia Reguant. En la plaza, después de que hablase el hijo de Del Hoyo, una mujer dijo los nombres de todos los etarras. Hubo aplausos para todos los asesinos. También, también para Txapote.

Junto a eso, las celebraciones habituales, año tras año. Desde la pancarta de ETA en las fiestas hasta la mesa de Nochebuena en medio de la calle principal, con representaciones de Txapote, Bienzobas, Crespo y todos los demás, durante horas, sin que la policía municipal la retirase, sin ningún tipo de mensaje institucional.
En Nochebuena y, este último año, también en Nochevieja, durante la carrera popular, con todo el pueblo en la calle.

El Ayuntamiento hasta hace días estaba en manos del PNV y del PSE. Estaba en manos del PNV y del PSE cuando se permitía que los amigos de los etarras ocupasen el espacio público para homenajear a los asesinos. Tal vez no podían impedirlo. Pero lo que sí podían hacer era decir algo. Decir es algo que todo el mundo puede hacer, especialmente si se tiene la protección derivada de estar al cargo de una institución. Pero nadie del PNV decía nada, y nadie del PSE decía nada. Ni siquiera cuando veían, porque tenían que verlo, era imposible no verlo, la mesa de Nochebuena en medio de la calle principal. Tal vez decían algo en privado, no lo sé. Lo que sé es que cuando los etarras ocupan las calles, lo que se dice en privado no sirve para nada. Porque lo que se dice en privado no lo ve nadie, y la mesa con los rostros sonrientes de Txapote, Bienzobas, Crespo o Krutxaga la ven todos los vecinos, todos los años. Y lo que se ve todos los años se convierte en lo normal.

Hoy EH Bildu no está en la oposición. No contarán con la complicidad del Ayuntamiento para homenajear a sus compañeros; podrán hacerlo desde el propio Ayuntamiento.
Y podrán hacerlo, en primer lugar, porque mucha gente del pueblo ha decidido votar a un partido como EH Bildu. ¿Por qué no? Hace unos días el secretario de organización del PSOE, José Luis Ábalos, decía que los 350 diputados del Congreso, todos ellos, le merecían la misma consideración. Antes, el candidato del PP a la alcaldía de Labastida había ofrecido a Bildu un acuerdo de gobierno que finalmente fue desautorizado.
Podrán hacerlo también porque han conseguido el apoyo de Podemos y de dos plataformas vecinales, Usansolo Herria y Auzoak. Es decir, la gente. La gente es la que ha hecho posible que EH Bildu vaya a gobernar Galdácano, a pesar de la complicidad con los hasta 13 etarras del pueblo, y a pesar de las diez personas que ETA asesinó en el pueblo.

No vale decir que todo eso es agua pasada, y tampoco vale decir que no conocen nada de eso. Todas estas cosas son el presente, no el pasado. El presente es Bea Ilardia, concejal de EH Bildu la pasada legislatura, subiendo a Twitter una foto en la que Tomi Madina retira su nombre de la pared de la Herriko y diciendo “Uno menos y se echan en falta otros doce. Bienvenido Tomi”. A la izquierda de la foto retirada, Txapote. A la derecha, Bienzobas. Dos de esos doce.


El presente es toda la gente alrededor de Bildu, los jóvenes, organizando pegadas de carteles y homenajes como el del año pasado a Kepa del Hoyo, en el bosque, con toda la parafernalia simbólica. O las pancartas de agradecimiento a quienes decidieron integrarse en la banda terrorista. Ante ese presente el PNV y el PSE no hicieron nada, o hicieron muy poco. Nunca estuvieron en las redes sociales ni en la calle para combatir el relato de ETA.

Hace unos años se lanzaron cohetes para celebrar que el asesino del niño Fabio Moreno salía de la cárcel, hoy han tirado cohetes para celebrar la victoria, y ese presente ante el que no se hacía nada le ha estallado en la cara al PNV y al PSE, y a todos los vecinos de Galdácano.
En realidad no a todos, claro. Más de la mitad de los vecinos que votaron en las municipales, los que votaron a Bildu, a Podemos y a las dos plataformas vecinales, estaban hoy junto a quienes tiraban cohetes, y estarán junto a quienes reciban como héroes a los etarras del pueblo.

La política es lo que hacen los ciudadanos dentro de la ciudad. La política consiste en aprobar presupuestos, organizar fiestas y realizar obras. Pero también consiste en defender unos principios, en defenderlos activamente y por las razones correctas. Durante años se permitió en Galdácano que los bárbaros ocupasen las calles y sacasen las antorchas. Se permitió no sólo que lo hicieran, sino que lo hicieran sin oposición, sin que al otro lado hubiera un discurso sólido y cohesionado contra el asesinato como herramienta política y contra la complicidad con los asesinos. Todo eso se normalizó gracias a la machacona insistencia de unos pocos y a la cómoda complicidad de muchos. Hoy tenemos a los bárbaros no dentro de la ciudad, sino dirigiendo la ciudad. Era cuestión de tiempo. Desde el momento en que se decidió que no valía la pena recordar a los muertos, que no era necesario defender los principios, era cuestión de tiempo. Sólo había que sentarse a esperar. Y eso fue exactamente lo que se hizo.

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La alegría

Iñaki Igerategi se encontraba en su puesto de trabajo, la estación de bomberos de Tolosa, cuando fue detenido en 2012. Iñaki era bombero y miembro de ETA.

Iñaki Igerategi decidió empezar a colaborar con ETA cuando tenía cerca de 30 años, tal y como cuenta Leyre Iglesias en El Mundo en una crónica que merece la pena leer. Antes de eso había empezado a colaborar con el sindicato abertzale LAB. Como miembro de ETA se encargaba de buzonear las cartas de extorsión que la banda enviaba regularmente a empresarios. (En los últimos días ha aparecido información interesante relacionada con esta cuestión. Según recoge Europa Press, y según las actas incautadas a ETA, durante las negociaciones entre el Gobierno de Zapatero y ETA se frenaron todas las detenciones de etarras, se ocultaron las cartas de extorsión que la banda seguía enviando, y el Gobierno del PSOE ofreció a la banda terrorista, para que dejase de enviarlas, “arreglar el problema del dinero”. Es decir, el Gobierno del PSOE se ofreció a financiar la banda terrorista ETA. Pero ésa es otra cuestión).

Además de servir de enlace en el aparato de extorsión de ETA, Igerategi tenía otras funciones. Cuando se habla de las funciones de los miembros de ETA los más normal es que hablemos de dos posibilidades. La primera es que disparen, secuestren o pongan bombas. Que ejecuten los planes. La segunda es que pasen información para que los del primer grupo puedan actuar con eficacia. Igerategi era de los del segundo grupo. Y lo normal si eres alguien que pasa información es que informes sobre aquéllos a los que conoces. En el caso de Igerategi, tres antiguos compañeros de ikastola que trabajaban en la policía autonómica vasca, la Ertzaintza. Igerategi proporcionó información sobre sus vecinos y ETA atacó a esos vecinos, aunque sólo sufrieron daños leves.

Otro vecino de Igerategi era  Joseba Pagazaurtundua. Igerategi -junto a Ignacio Otaño, su compañero en labores de información y extorsión- proporcionó información sobre Joseba Pagaza. Y Pagaza fue asesinado en febrero de 2003 gracias a la colaboración de Igerategi.

Pero esto es algo que ya sabemos. También sabemos que en febrero de 2018, cumplidos los 6 años a los que Igerategi y Otaño fueron condenados, ambos volvieron a Andoain. Y allí fueron homenajeados en público por unos 200 vecinos.

El Ayuntamiento de Andoain, gobernado por EH Bildu, no impidió el homenaje. Cuando Joseba Pagazaurtundua fue asesinado en 2003 el alcalde de Andoain, José Antonio Barandiaran, de Euskal Herritarrok (el EH Bildu de entonces), tampoco condenó el atentado. El PSE y el PP de la localidad presentaron una moción de censura tras el asesinato de Pagaza, pero no sólo por el asesinato de Pagaza. La vida en Andoain para los concejales de PSE y PP, especialmente desde que Batasuna gobernaba el Ayuntamiento, era un infierno. Dejaban una copia de las llaves de sus casas en los felpudos, incendiaban sus casas, amenazas, caras hostiles. El PSE contaba con cinco concejales, mientras que el PP tenía dos. Euskal Herritarrok gobernaba en minoría con cinco concejales, y el PNV-Eusko Alkartasuna contaba con otros cinco. Fueron estos cinco concejales de PNV-EA los que impidieron que la moción de censura saliera adelante, porque al parecer no ayudaba a debilitar el entorno sociológico que da apoyo a ETA, según dijo Josu Jon Imaz, el portavoz del Gobierno vasco en aquella época. Eusko Alkartasuna hoy forma parte de la coalición EH Bildu, y el PNV sigue siendo lo que siempre ha sido.

En cuanto a Igerategi y la alegría, que es de lo que trataba esto, hay que retroceder en el tiempo. No mucho, apenas unos días. El etarra Igerategi fue condenado a seis años de prisión y a pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público, por lo que cuando salió de la cárcel la Diputación de Guipúzcoa se negó a readmitirlo en su puesto de trabajo en el parque de bomberos de Tolosa. El sindicato abertzale LAB recurrió la decisión de la Diputación y finalmente un juez dio la razón a LAB y al etarra Igerategi: según la juez, la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público no es aplicable y no corresponde a la Diputación definirla. El portavoz de la Diputación, Imanol Lasa, confirmó hace unos días que no recurrirán el fallo.

Concentración de bomberos de Guipúzcoa para pedir la readmisión de Iñaki Igerategi. (Foto publicada en Gara)

El sindicato abertzale LAB señaló en un comunicado que acogen “la noticia con alegría”. La noticia es que la persona que posibilitó que ETA asesinara al policía municipal Joseba Pagazaurtundua se reincorporará a su trabajo de servidor público, después de haber aceptado el agradecimiento de doscientos vecinos por su labor en ETA. No se me ocurre mejor homenaje que éste.


El cambio

Ayer mientras volvía a casa me encontré con esta foto. La foto está colocada en la entrada de la Herriko Taberna de Galdácano. La barra del bar está a la derecha, una vez cruzas la entrada. De la pared cuelgan unas placas con los nombres de todos los etarras del pueblo que aún están en la cárcel. Cuando un etarra sale, la placa se retira y se celebra. En ocasiones algún concejal de EH Bildu comparte la celebración en redes sociales.

Bajo la foto hay un cartel que pide la libertad para todos los presos de ETA en general y para Jon Bienzobas, Karaka, en particular. He visto varios de esos carteles hoy por el pueblo, con la cara y la información escogida de Bienzobas, y también carteles que hacen lo propio con Iñaki Krutxaga Elezkano, otro de los etarras del pueblo. Bienzobas fue el responsable del asesinato de, entre otros, Tomás y Valiente. Krutxaga, por su parte, fue el responsable del asesinato de, entre otros, Ernest Lluch.
Probablemente esos carteles no suponen apología del terrorismo. Sólo exponen las dificultades que tienen “ama y aita” para visitar a sus hijos presos y piden que se los libere, a ellos y a todos los demás. Así que los carteles permanecerán en las calles de Galdácano hasta que quienes los han colocado decidan cambiarlos por otros. Si no se retiran los carteles de enaltecimiento, no se van a retirar éstos. Ahora bien, se podría hacer algo interesante. Se podría colocar, al lado de cada uno de los carteles de “Free them all”, un cartel con información sobre los hijosdeama (y de aita). Incluso podría ponerse nombre a la campaña, “Know them all”. Podría hacerse, si hubiera alguien con los medios y la voluntad para hacerlo. Algo como uno de esos partidos que llaman “constitucionalistas”. Volveré sobre esto más tarde.


Sobre la foto hay otra foto. Esa foto es un homenaje a Francisco Javier López Peña, o Xabier López Peña, el etarra Thierry. “AGUR ETA OHORE”. Probablemente la foto lleva ahí mucho tiempo, aunque no tanto como la lápida del etarra en el cementerio del pueblo. La lápida está colocada a escasos pasos de la de Eloy García Cambra. La del primero, jefe de ETA, recibe cuidados periódicos. De la del segundo, policía municipal asesinado por ETA en 1972, han desaparecido varias letras. La metáfora aparece aunque intentemos evitarlo; no creo que queden muchas personas que sepan quién fue.

La foto a la que me refería al principio muestra a dos etarras anónimos, de espaldas, y el hacha y la serpiente. Sobre ellos, “Eskerrik asko ETA”. Bajo ellos, “Garaipenera arte”. “Gracias, ETA” y “Hasta la victoria”. No es la primera vez que veo la foto en el pueblo. En un par de ocasiones en las que las circunstancias lo permitían las despegué, las dos veces cerca de la calle principal. En esta ocasión lo prudente es registrarlo. Al hacerlo me doy cuenta de que en Galdácano se ha producido un cambio importante, y también me doy cuenta de las consecuencias prácticas de ese cambio.

Durante los últimos cuatro años hubo un concejal del PP en Galdácano, Mari Carmen Sánchez Sequeros. No era vecina del pueblo, así que era complicado que pudiera estar al día de todas y cada una de las acciones de propaganda del entorno de ETA. Hace un par de años, no recuerdo cómo, la localicé en Twitter. O alguien nos puso en contacto. Y cada vez que se producía un homenaje, una ocupación del espacio público o una pegada de fotos de los etarras del pueblo, se lo hacía llegar. Siempre lo agradeció y siempre intentó que se tomaran medidas. Nunca consiguió que el Ayuntamiento hiciera nada, pero al menos iba a los plenos a pedir explicaciones al equipo de Gobierno, formado por el PNV y por el PSE. Cuando en Nochebuena colocaban en la calle una mesa a la que sentaban a los etarras del pueblo, el Ayuntamiento, gobernado por PNV y PSOE, no hacía nada. La mesa con las fotos permanecía allí todo el día. Cuando decoraban el pueblo con las fotos de etarras como Txapote y Bienzobas tampoco hacían nada. Sánchez Sequeros, la concejal del PP, llamaba al responsable del equipo de Gobierno y después llevaba la cuestión a los plenos. No podía hacer nada más, pero siempre hizo todo lo que podía hacer.

Antes que ella fue concejal Ricardo Gutiérrez Solana, también en el PP. Gutiérrez Solana era una persona conocida en el pueblo, él sí vivía aquí. Y tuvo que dejar de vivir aquí cuando, después de una campaña continuada de amenazas cada vez más serias, los vecinos de su portal recibieron una carta en la que les invitaban a echar del vecindario a “esta persona de actitudes hitlerianas”. La carta la elaboró Jon Crespo Ortega -otro de los etarras encarcelados que suelen aparecer en las paredes del pueblo- en una lonja y en un ordenador propiedad de Herri Batasuna, que era como EH Bildu/Sortu se llamaba entonces.

A Mari Carmen Sánchez Sequeros nunca le enviaron una carta así. Sólo la llamaron “fascista”, “asesina” y “cerda” en el pleno celebrado pocos días después del fallecimiento en prisión del etarra Kepa del Hoyo, que además de asesinar a dos policías fue concejal en Galdácano. De ahí que desde el Ayuntamiento se publicase un comunicado oficial en el que EH Bildu, Podemos, una plataforma vecinal y el PNV mostraban sus condolencias a la familia y amigos del etarra fallecido y criticaban la política de dispersión. Además de los insultos, el vecino, David Ríos García, también le gritó a la concejal popular lo siguiente: “mírame y quédate con mi cara”. Por ello fue condenado a pagar 360 euros por un delito leve de amenazas. Ese mismo año, pocos meses después, una comitiva de encapuchados esperaba a Sánchez Sequeros a la puerta del Ayuntamiento, antes de la celebración de un pleno. En esa ocasión la llamaron, en la calle, “fascista” e “hija de Franco”.


El domingo Mari Carmen Sánchez Sequeros no consiguió los votos suficientes para volver a ser concejal en Galdácano. En 2015 el PP obtuvo 745 votos, y el domingo sólo 585. Mientras tanto, EH Bildu pasó de los 2662 de 2015 a los 3597 del domingo. Estos votos hicieron que pasaran de cuatro concejales a seis, empatando con el PNV. Probablemente EH Bildu gobernará Galdácano por primera vez, lo que supondrá un cambio importante.
Pero el cambio realmente importante es que ya no quedará nadie en el Ayuntamiento para recibir los insultos cuando denuncie lo realmente indecente. Imagino que es difícil convencer a los vecinos para que te den sus votos cuando no vives junto a esos vecinos, e imagino que a los partidos como el PP no les resultará fácil conseguir candidatos que vivan en pueblos como Galdácano con vecinos como David Ríos García.
Supongo que los analistas más preparados habrán estado lanzando desde el domingo las profundas reflexiones con las que intentan explicar la política: “Qué está haciendo mal el PP en el País Vasco”, “No consiguen conectar con la realidad social del País Vasco”.
El PSOE seguirá con dos concejales, pero también ellos han obtenido más votos. Ellos sí consiguen conectar con la realidad social. Ellos sí van por el buen camino.

La posibilidad

Ya dijeron algunos que Navarra iba a ser la comunidad a la que habría que prestar atención tras las elecciones del pasado domingo. El titular del ABC fue el más claro: “Vuelco electoral en Navarra, que hace una apuesta clara por el Constitucionalismo”. El más claro y, como hoy recoge el mismo ABC, también el más ingenuo. En la pieza del lunes hablaban de los 30 escaños que conseguían las fuerzas constitucionalistas. 19 de Navarra Suma (que podrían convertirse en 20 o incluso 21 tras el recuento) y 11 del PSN de María Chivite. Hoy en cambio se habla por un lado del bloque constitucionalista y por el otro de Geroa Bai (9), Podemos (2), EH Bildu (8) e Izquierda Unida (1). El bloque constitucionalista, hoy, está formado por la coalición Navarra Suma, que agrupa a UPN, PP y Ciudadanos. Y el PSN de Chivite, de momento, está en medio de los dos bloques.

De momento, porque al final el Partido Socialista, no sólo el de Navarra, tendrá que decidir. Durante la campaña Chivite ya dijo que no haría presidente al candidato de Navarra Suma. Chivite ha dicho hoy que quieren “formar gobiernos progresistas”. Es exactamente lo mismo que dijo ayer Lander Martínez, de Elkarrekin Podemos, para explicar que intentarían formar gobiernos con EH Bildu: gobiernos progresistas.
De momento Chivite no confirma que quiere gobernar específicamente con Geroa Bai y Podemos y con los votos de EH Bildu. Y por lo tanto no descarta esa posibilidad. Que el Partido Socialista de Navarra gobierne la comunidad gracias a los votos de EH Bildu es, hoy, una posibilidad. Y habrá sido una posibilidad pase lo que pase.

Chivite dice, para defender esa posibilidad, que quieren formar gobiernos progresistas. Lo que ha pasado en el PSOE para que llamen gobiernos progresistas a los gobiernos con los nacionalistas de todo pelaje es algo que va más allá del PSOE. No ha pasado sólo en el partido. Si un partido dice una estupidez, una mentira, si hace el ridículo, la prensa y los otros partidos recogen la estupidez, denuncian la mentira o se burlan del ridículo. Pero en España, hoy, se puede decir que un gobierno con el PNV, en el País Vasco o en Navarra con su otra marca, es un gobierno progresista.
Más, mucho más aún; se puede decir que un gobierno con EH Bildu es un gobierno progresista. Lo dice Podemos, lo dice el PSOE y lo dice todo del estado actual de la prensa. Entre unos y otros han conseguido que el nacionalismo sea identificado con el progresismo.

Pero lo terrible del pacto que Chivite está buscando en Navarra no es que llevaría a un gobierno del PSOE con los nacionalistas. Esto es algo que es ya una seña de identidad del PSOE, que prefiere hablar de pactos y de líneas rojas en función del emotivista eje izquierda/derecha y no en función del eje nacionalismo/racionalismo, lo que le lleva, por ejemplo, a estar detrás de la degradación política y moral de Baleares. El PSOE hoy es un partido que se encuentra más cómodo con los nacionalistas que con los partidos que siguen defendiendo los ideales de misma libertad y misma igualdad para todos. Así que eso no puede ser lo peor, porque con eso ya se cuenta.  Lo terrible es que el pacto de Chivite exigiría la colaboración de un partido como EH Bildu.

EH Bildu es el partido que, tras ganar las elecciones en Hernani, decide dar las gracias a los 19 “presos políticos” de la localidad, a los 19 etarras a cuyas fotos se dirigía con agradecimiento el nuevo alcalde en su discurso.

EH Bildu es el partido que prometía en San Sebastián pisos de alquiler social para los “presos políticos” que salgan de la cárcel. Y EH Bildu es Sortu, el partido que sigue identificándose junto a ETA en las “luchas de la izquierda abertzale”, el partido que aplaude a Txapote y al resto de etarras del pueblo un 5 de agosto de 2017 en una plaza de Galdácano, el partido de los que hacen homenajes a etarras.

Galdácano, 5 de agosto de 2017. Aplausos para los etarras del pueblo en el homenaje a Kepa del Hoyo.

El otro día estuve repasando Politics and the English Language, el librito de Orwell que alerta sobre los efectos que los atajos y automatismos que usamos en nuestro lenguaje tienen en el discurso político e incluso en el propio pensamiento . Y mientras iba anotando todo esto me daba cuenta de que no hay manera de transmitir qué es EH Bildu a quienes no saben ya qué es Bildu. Cuando decimos “homenajes a etarras” no decimos nada. Es ya una expresión devaluada. No porque no denote nada, como le pasa a “fascista”, sino porque intenta recoger en tres palabras todo lo que hay detrás de los dirigentes y de los votantes de ese partido, que son los que hasta hace cuatro días no se limitaban sólo a aplaudir y homenajear a los etarras. Y lo que hay es mucho. Es imposible transmitir todo lo que es EH Bildu con una expresión como “homenajes a etarras”. Ni siquiera sirve de nada que ampliemos la descripción. Podemos dar nombres, lugares, fechas. Podemos hablar de Andoain, de Galdácano o de Rentería, de Igerategi y Otaño, de Javi de Usansolo o de Kepa Etxebarria, podemos incluso añadir las imágenes. Pero es una batalla perdida.
Cuando el Partido Socialista de Navarra plantea la posibilidad de gobernar con los votos de EH Bildu no sirve de nada apelar a la memoria ni a la razón. Ni siquiera a las tripas. Cuando esa posibilidad existe sin que el PSOE salga alarmado a negarla, no hay nada que hacer.

Y no hay nada que hacer. No en esto. No sé qué pasará finalmente en Navarra. No sé si Chivite gobernará junto a los nacionalistas y con los votos de Bildu. Pero lo que sí sabemos es que para gobernar necesitará los votos de Bildu. Y que si llegase a hacerlo, sus votantes, los del PSN y los del PSOE, retorcerían la razón y la memoria para no tener que enfrentarse al hecho de que habrían aceptado los votos de un partido como EH Bildu. Los de los homenajes, los de Pernando Barrena, Otegi, Arkaitz Rodríguez, los de las ayudas para los presos políticos.
Es decir, los progresistas vascos.

Otro informe para el Gobierno vasco

Leo hoy una noticia en El Mundo. “Euskadi registró 130 delitos de odio en 2018, casi la mitad racistas”. La noticia muestra algunos de los datos que se recogen en un informe sobre delitos de odio elaborado por la Cátedra de Derechos Humanos y Poderes Públicos de la Universidad del País Vasco, informe que se entregó ayer a la consejera de Seguridad del Gobierno vasco. Entre esos datos se encuentra la distribución de los delitos en función de su carácter: racista/xenófobo, de orientación e identidad sexual, ideología/orientación política, creencias religiosas, diversidad funcional y aporofobia.


Como uno tiene los sesgos que tiene, o los intereses, o las circunstancias, o lo que sea, me pregunté después de leer la noticia en qué categoría incluirían los “españoles, hijos de puta”, o los “volveos a España”, o los “no os queremos, no sois bienvenidos” que numerosos vecinos de la localidad guipuzcoana de Rentería dirigieron a los asistentes al acto que Ciudadanos celebró allí el domingo pasado. ¿Caerían en la categoría de ideología y orientación política, o en la de delitos de odio de carácter racista/xenófobo? ¿Y en qué categoría habrían incluido los actos similares que se produjeron en Alsasua? Lo de Alsasua, con los mismos insultos y amenazas, ocurrió en 2018, aunque es verdad que no fue en el País Vasco sino en Navarra. Aun así, como sé que la delimitación de lo que es el País Vasco y lo que es Navarra parece que no está del todo clara en determinados sectores, creí que sería interesante buscar el informe y echarle un vistazo.

El documento es éste: Informe de incidentes de odio de Euskadi 2018. Hay alguna cosa interesante.

Éstos son los delitos de odio registrados en Euskadi en 2018:

  • 17 por ideología/orientación política.
  • 39 por orientación/identidad sexual.
  • 62 por racismo/xenofobia.

Volveré después a la cifra de delitos de odio por ideología/orientación política.


Antes de eso, algo que no consigo entender, pero para lo que seguro hay una explicación: en el informe hay un desglose de los delitos por orientación/identidad sexual y también por racismo/xenofobia, pero no por ideología/orientación política.


Es decir, en el informe se indica a qué categoría pertenecían las víctimas de delitos por orientación/identidad sexual y de carácter racista/xenófobo, pero no ocurre lo mismo con las víctimas de delitos por ideología/orientación política. Únicamente el territorio donde se cometieron. Esto se puede ver en el siguiente gráfico del informe.


Parece evidente que, si se quieren analizar los delitos de odio, es útil manejar una información detallada de cuestiones como la categoría a la que pertenecen las víctimas. Por ejemplo, en las víctimas de delitos de racismo/xenofobia veíamos que había 1 víctima del colectivo asiático, 4 del gitano/romaní y 15 del árabe. Es útil saber esto porque así podremos detectar qué colectivos concretos son más vulnerables.


En cualquier caso, sí parece que en el informe cuentan con algún tipo de dato relativo a la categoría de las víctimas por delitos por ideología/orientación política. Hay que ir hasta la página 74, en el anexo de casos destacados en la prensa.


Recogen cinco casos:

  • Agresión en el Campus de Álava de la Universidad del País Vasco a un estudiante que pertenecía a una asociación que defendía la unidad de España.
  • Actos de bienvenida “a presos” (se les ha debido de caer “de ETA” al escribirlo).
  • Amenazas e insultos al niño Gabriel.
  • El caso de los “jóvenes de Alsasua” “acusados” de terrorismo y odio a la Guardia Civil.
  • Condenas por enaltecimiento del terrorismo a raperos.

Y ahora, lo interesante. El informe recoge 17 delitos de odio por ideología/orientación política. El informe incluye en estos delitos los actos de enaltecimiento y de bienvenida/homenaje a “presos” (de ETA). Covite documentó, sólo en 2018, 196 actos de este tipo.



196 casos de enaltecimiento en 2018. Más que todos los casos juntos de delitos de odio de 2018, que supuestamente incluyen los casos de enaltecimiento, recogidos en el informe: 130 casos en total. ¿Será que hacen un uso estricto del concepto “delito”? No lo parece, según lo que se puede leer en el propio informe.


Para terminar, por qué creo que esto es importante, además de interesante. En 2018 hubo un total de 29 detenciones relacionadas con delitos de odio. 23 de los 29 detenidos lo fueron por delitos relacionados con ideología/orientación política. Categoría que, por alguna razón, no está desglosada en el informe.


Comenzaba el comentario a este informe preguntándome en qué categoría incluirían los “españoles, hijos de puta”, “volveos a casa” o “no os queremos, no sois bienvenidos” de Alsasua y Rentería. En este último caso, por cierto, promovidos por un sindicato (LAB) y por un partido político, Sortu, que es el principal partido de la coalición EH Bildu. Pues bien, parece que los autores del informe también se lo preguntaron, y parece que entrarían en la categoría de racismo/xenofobia, concretamente en “otra raza/origen étnico”.


También me parece interesante porque me ha hecho recordar uno de los colectivos étnico/raciales incluidos en el desglose de delitos racistas/xenófobos: “Sin especificar”. Curiosamente es el colectivo hacia el que se cometía un mayor número de delitos, por bastante diferencia. 25, o lo que es lo mismo, el 40,32% del total de delitos.


Actuaciones inaceptables

Hace unos días el cabeza de lista de EH Bildu para las elecciones europeas, Josu Juaristi, renunciaba a su candidatura por haber tenido “actuaciones inaceptables” con su ex pareja. El candidato confesaba que había enviado mensajes sin el consentimiento de la otra persona y que eso había ocasionado daño.

EH Bildu aceptó la renuncia del candidato y decidió también suspenderlo de militancia.

Pernando Barrena fue un histórico dirigente de HB que en 2016 reconoció, junto a otros 34 compañeros de Batasuna, su integración en organización terrorista. Reconoció que cuando era dirigente de Batasuna en realidad estaba trabajando a las órdenes de ETA.

EH Bildu comunicó ayer el sustituto de Josu Juaristi, que renunció por “actuaciones inaceptables”: será Pernando Barrena.

En realidad es todo mucho más sencillo

Estos días se cumplen veinte años del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco.

Varios ayuntamientos han querido recordar la fecha. Algunos han resaltado la reacción ciudadana que siguió al crimen. Otros han preferido recordar el crimen en sí, y de algún modo volver a señalar a los responsables.
Muchos ayuntamientos han optado por no hacer nada. El de Bilbao y el de Madrid, por poner dos ejemplos.

En el ayuntamiento de Galdácano no hay previsto ningún acto para recordar el asesinato de Miguel Ángel Blanco.
No tendría demasiado sentido. Entre otras razones, porque en el pueblo hay un homenaje diario al asesino de Miguel Ángel Blanco.

La que comparte la foto es concejal de EH Bildu, segunda fuerza política en el ayuntamiento.
Habría que preguntarse qué sentido tiene pedir condenas públicas y compromiso con las víctimas del terrorismo a quienes nunca han dejado de homenajear a los terroristas.
Qué sentido tiene pedir un homenaje a Miguel Ángel Blanco a quienes están deseando que su asesino salga de la cárcel para poder recibirlo con cariño en la plaza del pueblo.


(La foto celebraba la salida de prisión de “Tomi” Madina, condenado a siete años por ser miembro de ETA)

ETA en euskera, o la economía del lenguaje.

Ayer me pasé por la entrada en Wikipedia sobre Arnaldo Otegi y, por curiosidad, entré en su versión en euskera. En la versión adaptada no se recogía algo tan elemental como su militancia en un grupo terrorista, ni el secuestro de Luis Abaitua, por el que fue condenado a seis años de prisión. Únicamente hay menciones veladas, pasivas. Se le relacionó con ETA político-militar y entró en la cárcel acusado de cometer un secuestro. Nada de su posterior integración en ETA, y por supuesto nada de nombres. Un secuestro en el aire.

La propia organización terrorista ETA es descrita en la versión en euskera de la Wikipedia como una “organización armada clandestina que quiere conseguir la independencia y el socialismo en Euskal Herria”. En el original, sin comillas. También se dice que varios Estados y organizaciones internacionales la denominan organización terrorista.

Los atentados cometidos por la banda se difuminan en un punto llamado “Ekintzak”, que significa “Acciones”. En el mismo punto, en la breve sección de personas asesinadas por ETA se incluye esta frase: “ETAk hil du, Espainiako historia osoan, Espainiako Armadako goi agintari gehien; inongo gudan ez dira hainbeste hil, ezta Espainiako Gerra Zibilean ere.” Significa, más o menos, que ETA ha matado al mayor número de oficiales de alto rango del ejército en la historia de España, y que en ninguna guerra, ni siquiera en la Guerra Civil, se han matado tantos. Un detalle importante, por algún motivo.

Tras el punto sobre las acciones -no atentados- de ETA viene uno llamado “Gobernuen erantzunak“, respuestas de los Gobiernos. En ese punto se incluye un artículo sobre la guerra sucia, uno sobre los “presos políticos”, una sección sobre refugiados y otra sobre deportados, ambas sin desarrollar, una sección sobre “víctimas de la represión” en el ámbito del conflicto, que comienza en 1960, una penúltima sobre las denuncias de torturas y, finalmente, un artículo sobre la Ley de Partidos.

Las rebajas en las entradas en euskera no terminan ahí.

En la entrada en castellano sobre José Ignacio de Juana Chaos, el índice incluye lo esencial: la relación de asesinatos cometidos por el miembro de ETA. En la entrada adaptada al euskera, el índice oculta ese punto. Se incluye, eso sí, su obra literaria. Al comienzo de la entrada se menciona que fue condenado por participar en 25 asesinatos, pero se omiten los nombres de los asesinados.

La entrada en castellano sobre Henri Parot incluye el punto “Actividad terrorista” en la biografía. En ese punto se recoge el primer asesinato cometido por Parot: el de José Legasa, un empresario que se había negado a pagar el llamado impuesto revolucionario. También se recoge que su comando fue el responsable de, entre otros, el atentado de la casa cuartel de Zaragoza “donde causó 11 muertos (entre ellos cinco niñas)”. En la entrada en castellano hay enlace al artículo sobre este atentado. En la entrada en euskera se recogen los años de condena y los asesinatos -26, en lugar de 82-, “incluyendo el atentado de la casa cuartel de Zaragoza en 1987”. En este último punto no hay cifras, ni nombres ni enlace al artículo sobre el atentado.

La entrada en castellano sobre Mikel Garikoitz Aspiazu Rubina. Txeroki, dirigente de ETA, recoge las condenas y los cargos que se le imputan. Fue identificado como uno de los autores del asesinato de José María Lidón, está imputado por el atentado de la T-4, y tambíén se le acusó de haber asesinado a los agentes Raúl Centeno y Fernando Trapero. La entrada en euskera no existe.

La entrada en castellano sobre Francisco Javier García Gaztelu, Txapote, recoge su participación en los asesinatos de Alfonso Morcillo, Gregorio Ordóñez, Fernando Múgica, Miguel Ángel Blanco, José Luis Caso Cortines, José Ignacio Iruretagoyena y Manuel Zamarreño. La entrada en euskera no existe.

La entrada en castellano sobre María Soledad Iparraguirre, Anboto, recoge que está acusada de 14 asesinatos y que fue condenada por haber sido la jefa de administración de ETA, encargada por tanto de la gestión del llamado impuesto revolucionario. La etarra afirmó que ETA no era una organización terrorista y que ellos nunca habían sido terroristas, en línea con la entrada en euskera sobre la banda en Wikipedia. La entrada en euskera sobre la dirigente etarra no existe.

La entrada en euskera sobre el atentado de la T-4 son cinco líneas. En ellas se habla de las consecuencias del atentado: “murieron dos personas que estaban en el aparcamiento”, hirió a unos veinte y produjo daños materiales. No se recogen, al contrario de lo que ocurre en la versión en castellano, los nombres de las dos personas asesinadas, Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, ni de los dos etarras que cometieron el atentado, Igor Portu y Mattin Sarasola. Sí se incluye una concesiva: los daños sin nombre se produjeron “a pesar de que ETA había avisado tres veces”. Ellos no querían.
Paréntesis: para estos dos etarras pidió Marian Beitialarrangoitia un aplauso muy fuerte y muestras de afecto en el acto de presentación de Acción Nacionalista Vasca en 2008. Beitialarrangoitia fue diputada en el Congreso por EH Bildu en la breve XI legislatura, y repite como diputada tras las elecciones del 26 de junio.

La entrada en euskera sobre el atentado de Hipercor son tres líneas. Se repite la alusión a los tres avisos. Como consecuencia del atentado, murieron 21 personas y varias decenas fueron heridas. No se dan más detalles ni por supuesto se menciona a los responsables del atentado: Josefa Ernaga, Domingo Troitiño, Rafael Caride Simón y Santiago Arróspide Sarasola, Santi Potros.

La entrada en euskera sobre el atentado contra la casa cuartel de Zaragoza son tres líneas. Aquí no hay concesiva. Tampoco los nombres de las víctimas: José Pino Arriero, María Carmen Fernández Muñoz, Silvia Pino Fernández, José Ballarín Gavá, Silvia Ballarín Gay, Emilio Capilla Tocado, María Dolores Franco Muñoz, Rocío Capilla Franco, Miriam Barrera Alcaraz, Esther Barrera Alcaraz, Ángel Alcaraz Martos. Ni los nombres de los responsables: Josu Urrutikoetxea Bengoetxea, Josu Ternera, Francisco Mujika Garmendia, Pakito, Joseba Arregi Erostarbe, Henri Parot, Jean Parot, Jacques Esnal y Frederic Haramboure. Todos esos nombres aparecen en la entrada en castellano.

La entrada en euskera sobre uno de los responsables del atentado contra la casa cuartel de Zaragoza, Francisco Mujika Garmendia, Pakito, son cuatro líneas. Se menciona que fue dirigente de ETA entre 1987 y 1992, y se menciona sólo uno de sus méritos: Hipercor. Sin enlace al artículo de tres líneas. Se omite el atentado de la casa cuartel de Vic, en el que fueron asesinadas diez personas. Este atentado no tiene ni las tres líneas de rigor en la Wikipedia en euskera. No existe. Esto:

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Por último, me parece interesante la entrada en euskera sobre Eduardo Puelles. La entrada en castellano, mucho más extensa, se centra en su asesinato por la banda terrorista ETA. De hecho, el nombre de la entrada es precisamente “Asesinato de Eduardo Puelles“. En euskera, la entrada es simplemente “Eduardo Puelles”, y Eduardo Puelles fue un inspector de la Policía Nacional de España, que es como la Wikipedia en euskera se refiere al Cuerpo Nacional de Policía.
Eso es lo que recoge la primera línea de la entrada. Nombre, lugar y fecha de nacimiento, lugar y fecha de fallecimiento, y profesión. Siguen dos líneas a modo de biografía. Dónde nació, dónde vivió y a qué tareas se dedicó.
Lo interesante viene ahora. Las dos líneas siguientes cuentan que la última operación que dirigió Puelles culminó en la detención de varios jóvenes de Lea Artibai, acusados de pertenecer a Segi, y que esos jóvenes pasaron cinco días incomunicados y denunciaron haber sido torturados.
Post hoc, y no antes, se dice que “una bomba colocada por ETA explotó y mató a Eduardo Puelles”.
Seis líneas.

Una ventana al mundo.


Hoy me han publicado esto en The Objective: La lucha de Otegi.

Dos caras nuevas en el Congreso

 

En El Mundo publican hoy un artículo sobre las caras nuevas en el Congreso. “Pescador de truchas, dependienta de McDonald’s, piloto de helicóptero, una árbitro… Así son los nuevos diputados.”
A lo largo del artículo encuentran un hueco para hablar de Toni Cantó, de Alberto Rodríguez, “posiblemente el primer diputado con rastas de la democracia”, y de Rita Bosaho, la “primera diputada negra en la historia del Congreso”. También aparecen Rosana Pastor, “fichaje de Compromís”, y un guardia civil de Podemos.

Con tanta novedad es lógico que algunos no pasen el corte. Imagino que para el artículo se habrán fijado en los más relevantes, o al menos en los más llamativos. Por eso extraña un poco que se hayan olvidado de dos diputados nuevos con una historia destacable a las espaldas.

El primero de ellos es Antón Gómez-Reino Varela, conocido como ´Tone´. Este diputado es relevante, entre otras cosas, por haber sido uno de los tres gallegos que firmaron el manifiesto Mover Ficha, el germen de Podemos. Seguramente habría aparecido en alguna de esas listas sobre las caras nuevas del Congreso de no ser por otro manifiesto al que también prestó su nombre. El diputado de En Marea puso su firma en un manifiesto de solidaridad con el etarra De Juana Chaos. Según el texto, a De Juana Chaos lo estaban matando por ser abertzale y de izquierdas. Así que una de las caras nuevas del Congreso se solidarizó con Iñaki De Juana Chaos y no es noticia. No es un dato relevante. Sí lo son, en cambio, las rastas del tal Alberto Rodríguez.

Antón Gómez-Reino Varela seguirá siendo un desconocido, gracias a la encomiable labor de la prensa. Aparecerá de vez en cuando en las imágenes del Congreso, y será simplemente un chico joven de Podemos/En Marea. Sin pasado, bien tapadito.
La otra cara nueva que no aparece en el artículo de El Mundo no es desconocida. Se trata de una diputada de EH Bildu, Marian Beitialarrangoitia. Aunque tal vez me haya excedido al decir que no es una desconocida. Marian Beitialarrangoitia fue alcaldesa de Hernani entre 2007 y 2011. Hasta aquí no hay gran cosa. Lo que hace que Marian Beitialarrangoitia no sea una desconocida es un discurso que pronunció en 2008, en el acto de presentación de Acción Nacionalista Vasca. La alcaldesa de Hernani abrió su intervención con una muestra de afecto hacia Igor Portu y Mattin Sarasola, dos de los tres etarras condenados por los atentados de la T-4*. “Os queremos”, dijo la nueva diputada del Congreso después de pedir un chaparrón de aplausos. El público respondió con esos aplausos y con gritos a favor de ETA y de los propios etarras. Esa señora ocupa un sillón en el Congreso, pero en el artículo de El Mundo no la mencionan. Es más importante hablar de cómo la pesca de la trucha ha construido la personalidad de un diputado socialista.

De todas maneras, en La Sexta ya se han apresurado a lavar la imagen de la exalcaldesa de Hernani, con una de esas muestras de arrepentimiento marca de la casa. La nueva cara del Congreso pasará de jalear a los terroristas a ser una política comprometida con la denuncia de la tortura, venga de donde venga.

mariansexta

 

* Precisamente a las víctimas de ese atentado, Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, se refería en un artículo publicado en Gara un candidato de Podemos al Senado. Finalmente, Santiago Alba Rico no consiguió convertirse en otra cara nueva sin pasado. El artículo comenzaba así.

artículo SAR

Cuando gobierna Podemos

Nótese que no es una advertencia sobre lo que podría pasar. Tampoco es lo que pasará. No es cuando gobierne Podemos. El título es Cuando gobierna Podemos porque trata de eso. Lo que ocurre cuando gobierna.

Cuatro partidos gobiernan Navarra. Es aconsejable que tome nota quien no los conozca. En primer lugar, EH Bildu. No requiere presentación. En segundo lugar Geroa Bai, la marca del PNV en Navarra. En tercer lugar Izquierda-Ezkerra, la marca de Izquierda Unida en Navarra. Por último, Podemos, que no tiene consejeros pero preside el Parlamento y firmó el acuerdo de Gobierno. Es decir, Podemos e IU pactan con la derecha nacionalista vasca y la izquierda “abertzale” para formar el Gobierno de Navarra. Esto en sí mismo ya es importante. Pactar es asumir hasta cierto punto las tesis de aquéllos con quienes pactas. Y es verdad que no se puede decir que sorprenda. La marca de IU para las elecciones generales del 20 de diciembre es Unidad Popular. El nombre lo registró Gonzalo Boye, condenado a 14 años por colaborar con ETA en un secuestro. El tesorero de UP-IU es Pablo Gómez Ces. Pablo Gómez Ces fue condenado a 61 años de prisión por el asesinato del policía nacional Eduardo Navarro Cañada.

En cuanto a Podemos, su candidato al Senado es Santiago Alba Rico. El que fuera guionista de La Bola de Cristal ‘beneficiado por el nepotismo materno’, y cuyo objetivo era ‘contar Marx a los niños’, en sus propias palabras. Más adelante se puso a escribir cosas serias. Algunas, sobre ETA. Por ejemplo:

debemos decir igualmente, por imperativo moral y democrático, «todos somos Iñaki de Juana» y combatir este poco de dictadura que amenaza la paz y las libertades de los vascos y de los españoles.

Hace unas horas ha muerto asesinado Isaías Carrasco, un exconcejal del PSOE, en el portal de su casa en Mondragón (Guipúzcoa). (…) ¿A favor de quién ha votado ETA? (…) Sabemos, en cualquier caso, contra quién ha votado. Ha votado contra un hombre que no iba a votar al PP.

Así que el tesorero de la candidatura de UP-IU a las Generales, Pablo Gómez Ces, perteneció a ETA y asesinó a un policía nacional. Gonzalo Boye, condenado por colaborar con ETA en un secuestro, registró el nombre del partido. Y el candidato al Senado de Podemos, Santiago Alba Rico, analizaba los atentados de ETA en función de la nacionalidad o del partido político en el que militase la víctima. Es bueno recordar esto, a cinco días de las elecciones. No se trata de difamaciones, no se trata de que Pablo Iglesias defienda a Otegi, o de que busque explicaciones políticas a los atentados de ETA. No son vinculaciones enrevesadas, que diría García Ferreras. Se trata de hechos concretos. Hechos que los votantes racionales deberían tener en cuenta.

Pero estábamos hablando de Navarra. En Navarra gobiernan Geroa Bai, Bildu y los dos partidos mencionados en el párrafo anterior, Podemos e IU. Y en Navarra, lógicamente, hacen cosas. Por ejemplo, invitar a familiares de presos de ETA a hablar en la Comisión de Relaciones Ciudadanas e Institucionales sobre las incomodidades que tienen que soportar cuando van a visitar a sus familiares a las distintas cárceles en las que se encuentran. Uno de esos familiares es Maite Laborda. Antes de dar paso a los familiares, Bakartxo Ruiz, la representante de Bildu, echaba en cara a los concejales de algunos partidos la decisión de no participar en el acto. Entre esos concejales estaban los compañeros de partido de Tomás Caballero, que fue asesinado por Mikel Ayensa; precisamente el hijo de Maite Laborda.

Dice Maite Laborda en su intervención que la política de dispersión es un sinsentido, y que no les gusta ponerse nerviosos antes de un viaje a la cárcel. Les preocupa el tiempo, la posibilidad de sufrir un accidente. No les gusta correr riesgos, y tampoco la fatiga de un viaje relámpago. Éste es el relato del asesinato de Tomás Caballero, por el que fue condenado Mikel Ayensa:

Según testigos presenciales, Caballero y su acompañante subieron al coche del fallecido, un Ford Mondeo, de color azul, matrícula NA-6004-AN, que tenía aparcado en la calle. El concejal empezó a maniobrar el coche para salir y en ese instante notó un movimiento extraño y alertó a su acompañante gritándole: “¡Sal del coche!”. Los terroristas, dos jóvenes que después huyeron a la carrera, no le dieron tiempo a más. Le dispararon a través de la ventanilla en tres ocasiones. Dos balas del calibre 9 milímetros parabellum le traspasaron la cabeza.

A la madre del asesino de Tomás Caballero le preocupan los riesgos a los que se expone cuando acude a visitar a su hijo. El tiempo, los accidentes. A los concejales de UPN, PSN y PP también les preocupaban los riesgos de viajar en coche. Pero en su caso esos riesgos no eran el tiempo y los accidentes, sino la posibilidad de que algún miembro de ETA, como el hijo de Maite Laborda, los asesinaran. No dedica ni una palabra a esos concejales, a los compañeros de la persona a quien asesinó su hijo. Ninguno de los familiares, ninguno de los representantes de los partidos políticos en la comisión, dedica unas palabras a recordarlo. Hay que esperar hasta la intervención del representante de UPN, que finalmente sí acude, para escuchar la palabra “asesinato”, para que se recuerden los crímenes por los que los familiares de los miembros de Etxerat invitados a hablar cumplen condenas en las cárceles. Ésta es la primera parte de su intervención, se puede ver completa aquí a partir del 1:01:00.


Antes del atentado cometido por el hijo de Maite Laborda, HB había interpuesto una querella contra Tomás Caballero porque éste les había acusado de complicidad con los asesinos de ETA. El portavoz de IU en el Ayuntamiento de Navarra preguntó al portavoz de HB, Koldo Lakasta, si eran conscientes de que esa querella ponía a Caballero en el punto de mira de ETA, y de que podía conducir a su asesinato. Lakasta le contestó que ‘sería un efecto del conflicto’. Después del asesinato, Lakasta volvió a dirigirse a José Javier Echeverría, el portavoz de IU: ‘Ya le habíamos avisado cuatro veces”.
Hoy, IU gobierna con Bildu en Navarra, y tiene como tesorero a un antiguo miembro de ETA que fue condenado a 61 años por asesinato.

Podemos, decíamos, también forma parte de ese gobierno. Su representante en la comisión dice (51:00) que “en una lógica de guerra el derecho pierde, el derecho se va”. Habla de los miembros de ETA encarcelados como “personas que han ejercido determinada violencia o que han cometido un delito”. Después habla de la política penitenciaria como “lógica de venganza”.

La presidenta de la comisión se despide con estas palabras dirigidas a los familiares de los etarras condenados:


La presidenta de la comisión es Tere Sáez, de Podemos. Y decíamos que no sorprende este lenguaje, y que no sorprenden estos pactos ni estos actos. Mencionábamos las palabras de su candidato al Senado, Santiago Alba Rico. Pero hay muchos más. Antón Gómez-Reino Varela, por ejemplo, candidato de Podemos al Congreso por Galicia. Antón Gómez-Reino, “Tone”, firmó un manifiesto en solidaridad con Iñaki de Juana Chaos. El manifiesto afirmaba que a De Juana Chaos lo estaban matando por ser abertzale y de izquierdas. Eso es lo que dice hoy La Razón. Si alguien considera que no es una fuente fiable, que vaya a la página del manifiesto. Allí sigue el texto, allí sigue la firma del candidato de Podemos al Congreso. Y no se puede decir que se trate de un desconocido, de alguien que se ha apuntado al partido recientemente. El firmante del manifiesto en solidaridad con el etarra De Juana Chaos fue una de las tres personas que fundaron el movimiento que después daría lugar a Podemos. Carolina Bescansa era otra de esas personas.

Esto es lo que hace Podemos cuando gobierna en parlamentos regionales o en ayuntamientos. Esto, entre otras muchas miserias, es lo que estará apoyando cualquier persona que vote a Podemos el próximo 20 de diciembre.