Hay gente de derechas

Hace un par de días publicaban en El País un breve análisis sobre los motivos por los que no es probable que los casos de corrupción en España lleven a un cambio importante en la tendencia de voto. “Hay gente de derechas“, se titulaba el análisis. Y el último párrafo recomendaba a los líderes de la nueva izquierda moderar sus expectativas de cambio. Hay personas que jamás votarán por ellos porque, sencillamente, son de derechas. Ésa era la idea final del artículo.

La nueva izquierda en España es Unidos Podemos, la unión de una esquelética Izquierda Unida y el partido Podemos. En la formación y el mantenimiento de Podemos han sido esenciales Íñigo Errejón, Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero, y también los programas de La Tuerka.

Hace unas semanas, en la tertulia que dirige Juan Carlos Monedero, “En clave de Tuerka”, abordaron el tema de ETA y del desarme. Contaron con un senador de EH Bildu, con Alberto Pradilla, periodista de Gara, y con la senadora por Guipúzcoa de Unidos Podemos, Pilar Garrido.
En el minuto 22:55, Juan Carlos Monedero hace un paréntesis para admirar el coraje de la gente que en el País Vasco ha denunciado las vulneraciones de los derechos humanos, de los que han luchado para que no se vuelvan a producir esas vulneraciones en el País Vasco.
“Por eso tenemos al otro lado del teléfono a Sandra Barrenetxea, a la que hemos querido invitar y felicitar por su coraje, por salir a contar cosas que desde hace demasiados años informes de Amnistía Internacional han venido reconociendo en nuestro país, y es que en España se tortura”.

Monedero: ¿Cuál ha sido tu experiencia política, Sandra?

Barrenetxea: Eh… mi experiencia política te refieres a… respecto a…

Monedero: Claro, es decir que, has sido una activista política, has militado

Barrenetxea: Sí, sí sí. Yo en la época en la que me detuvieron, bueno, era militante independentista, de izquierdas, participaba en diversos movimientos sociales, en diversas estructuras relacionadas con la izquierda abertzale.

Monedero: ¿Y por qué te detienen, Sandra?

Barrenetxea: Bueno, a mí me detienen acusada de pertenecer a Ekin, eh… y bueno… me detienen el 13 de septiembre creo que fue de 2010, al poco se anunció la tregua definitiva de ETA, y bueno, me detuvieron a mí y a otras ocho personas y estuvimos entre cuatro y cinco días en dependencias de la Guardia Civil.

A Sandra Barrenetxea no la detienen acusada de pertenecer a Ekin, sino que la condenan por integración en organización terrorista. Consigue evitar la pena de prisión porque llega a un acuerdo de conformidad con la Fiscalía en el que se compromete, junto con los demás condenados, a reparar a las víctimas del terrorismo y a abandonar la violencia.
Es decir, no sólo se demuestra que Sandra Barrenetxea, a quien Monedero pregunta por su experiencia política, formaba parte de la estructura de ETA, sino que ella misma reconoce su militancia.
En ETA, no en movimientos sociales.

Tras las alabanzas iniciales de Monedero, tras las preguntas sobre su experiencia política a una condenada por integración en banda terrorista, llega el tema estrella: las torturas.
Sandra Barrenetxea denunció haber sufrido torturas mientras estaba detenida en dependencias de la Guardia Civil y durante su traslado. Durante la entrevista, el programa de Monedero mantiene bajo el nombre de la entrevistada la siguiente presentación: “Víctima de torturas”. Sin comillas, claro.
Monedero presenta a una condenada por integración en organización terrorista como activista social, y la alaba por su coraje al denunciar las torturas del Estado español.

Unos días después de la emisión del programa, la Audiencia de Bizkaia absuelve a los guardias civiles acusados de haber torturado y agredido sexualmente a Sandra Barrenetxea. Los magistrados encontraron contradicciones y lagunas en la declaración de Barrenetxea, concluyeron que era inverosímil el relato de la acusación, y recordaron que la única prueba que se presentó fue el testimonio de Barrenetxea, puesto que se negó a ser reconocida por el médico forense tras las supuestas torturas.

Los líderes de la nueva izquierda harían bien en moderar sus expectativas de cambio y asumir que hay personas que jamás votarán por ellos. Y no lo harán por cosas como ésta. Porque, sencillamente, la nueva izquierda está formada por gente como Monedero.

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El militar y el filósofo

Del mismo modo que Aquiles era “el de los pies ligeros”, Santiago Alba Rico “fue guionista de La Bola de Cristal”. Ése parece ser el episodio más destacable del curriculum del candidato al Senado por Podemos. Y es normal que se destaque justo eso. La Bola de Cristal otorga ese aura de rebelde de la Movida, de antigua vanguardia. Lo que no es tan normal es que ningún medio cite unas palabras del propio Alba Rico:

La idea de los duendes de la modernidad tecnológica fue de mi madre (Lolo Rico). Los primeros guiones –al menos los tres primeros meses– los escribieron ella y Carlo Frabetti. Yo empecé a hacer guiones beneficiado por el nepotismo materno y porque, casualmente, contraje una grave enfermedad que me impedía salir de casa.

Cuando introduje el personaje de Amperio Felón, que era el paradigma del empresario, del explotador, lo que intentaba era contar el Capítulo XXV del primer libro de El capital, la acumulación originaria. Ese era mi propósito: contar Marx a los niños. ¿Te puedes imaginar que alguien quisiera hacer eso hoy en la televisión pública? Es impensable.

Nepotismo y propaganda en la televisión pública. No es mal comienzo. Nada comparable, eso sí, a lo que vino después. Éste también es Santiago Alba Rico, a quien algunos califican como “cercano a la izquierda abertzale”:

Colaborar con ETA

Hace poco más de un mes una bomba de ETA mató a Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, dos inmigrantes ecuatorianos que, ni por nacionalidad ni por voto, tenían la más mínima relación con el conflicto en Euskal Herria.

Es decir, otros, por nacionalidad o por voto, sí tienen relación con ese conflicto.

Pocas veces habrá habido dos víctimas más inocentes.

Más inocentes, suponemos, que esos otros que por nacionalidad o por voto sí tienen relación con ese conflicto.

Si realmente queremos paz y democracia, tenemos que empezar por dar la vuelta con naturalidad a esa frase: «Todos hemos matado a Carlos Alonso y Diego Armando».

Hay que reconocer que en esto fue un adelantado. La autocrítica de Jonan Fernández y el obispo Uriarte.

Por eso, igual que debemos decir, en el País Vasco y en España, «todos hemos matado a Carlos y Diego» e indemnizarlos con la solución negociada que reclama a gritos su inocencia absoluta, debemos decir igualmente, por imperativo moral y democrático, «todos somos Iñaki de Juana» y combatir este poco de dictadura que amenaza la paz y las libertades de los vascos y de los españoles.

Debemos decir igualmente…

Más sobre esa cercanía a la “izquierda abertzale”:

ETA también vota

Hace unas horas ha muerto asesinado Isaías Carrasco, un exconcejal del PSOE, en el portal de su casa en Mondragón (Guipúzcoa). (…) ¿A favor de quién ha votado ETA? (…) Hay votos en blanco y hay votos en negro. Hay votos nulos y votos que anulan. Sabemos, en cualquier caso, contra quién ha votado. Ha votado contra un hombre que no iba a votar al PP.

¿Se acuerdan de los grados en cuanto a la inocencia de las víctimas, del voto y la relación con el conflicto?

Bien, ése es Santiago Alba Rico. No sólo guionista de La Bola de Cristal. Y éste es un párrafo del comunicado mediante el que Podemos presentó a su último fichaje:

El filósofo y escritor Santiago Alba Rico se incorpora a la lista de Podemos al Senado por la provincia de Ávila para las elecciones generales del próximo 20D. Junto a las incorporaciones del general Julio Rodríguez y el constitucionalista Javier Pérez Royo, Podemos prosigue así su estrategia de incluir a las figuras más destacadas y referentes de la sociedad civil española que han demostrado su compromiso con la democracia y los derechos humanos.

Eso es Podemos. Lo que está en negrita. Presentar como referente de la sociedad civil a alguien que decía “todos somos Iñaki de Juana” o que destacaba que ETA había matado a alguien que no iba a votar al PP cuando asesinaron a Isaías Carrasco. No sé si ya se conocen, el militar y el filósofo. No sé si habrán tenido tiempo para compartir unas palabras, y tampoco sé si ese encuentro sería realmente tan contradictorio como imagino. Lo que sí se conoce es que un historial como el de Alba Rico implica, para Podemos, ser un referente del compromiso con la democracia y los derechos humanos. No ha robado, al fin y al cabo. Y eso es lo único que cuenta desde hace demasiado tiempo, para prensa y público.

Por cierto, Alba Rico no es el primer filósofo relevante en Podemos. Luis Alegre, secretario de Participación del partido, es profesor de Filosofía en la Complutense. Desde allí hablaba sobre la conveniencia de que Gabriel Albiac, catedrático en esa misma universidad, dejase de existir. Lo cuenta Fernando Palmero en esta página.