En realidad es todo mucho más sencillo

Estos días se cumplen veinte años del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco.

Varios ayuntamientos han querido recordar la fecha. Algunos han resaltado la reacción ciudadana que siguió al crimen. Otros han preferido recordar el crimen en sí, y de algún modo volver a señalar a los responsables.
Muchos ayuntamientos han optado por no hacer nada. El de Bilbao y el de Madrid, por poner dos ejemplos.

En el ayuntamiento de Galdácano no hay previsto ningún acto para recordar el asesinato de Miguel Ángel Blanco.
No tendría demasiado sentido. Entre otras razones, porque en el pueblo hay un homenaje diario al asesino de Miguel Ángel Blanco.

La que comparte la foto es concejal de EH Bildu, segunda fuerza política en el ayuntamiento.
Habría que preguntarse qué sentido tiene pedir condenas públicas y compromiso con las víctimas del terrorismo a quienes nunca han dejado de homenajear a los terroristas.
Qué sentido tiene pedir un homenaje a Miguel Ángel Blanco a quienes están deseando que su asesino salga de la cárcel para poder recibirlo con cariño en la plaza del pueblo.


(La foto celebraba la salida de prisión de “Tomi” Madina, condenado a siete años por ser miembro de ETA)

7. Xabier Garcia Gaztelu

Xabier (Francisco Javier) García Gaztelu es el séptimo.

Xabier García Gaztelu es vecino de Aperribai, el barrio de Galdácano del que también salieron Francisco Javier López Peña, ‘Thierry’, y Jon Bienzobas.

Xabier García Gaztelu es también conocido como ‘Txapote’. Y seguramente es el etarra más conocido de los que decoran las paredes de Galdácano en fiestas. Es conocido porque durante años se habló de su rostro, de sus gestos, de su frialdad, de su crueldad. Fue el autor de varios asesinatos y ordenó muchos otros desde su condición de dirigente de ETA.
Xabier García Gaztelu asesinó a Alfonso Morcillo, asesinó a Gregorio Ordóñez, asesinó a Fernando Múgica, asesinó a Miguel Ángel Blanco, asesinó a Manuel Zamarreño, asesinó a Enrique Nieto, asesinó a José Javier Múgica, asesinó a Fernando Buesa, asesinó a José Ignacio Iruretagoyena, asesinó a José Luis López de Lacalle.

Con Txapote se acaban los adjetivos. Sanguinario, cruel, frío. Y está bien que se acaben, porque lo que importa son los hechos. Los hechos más importantes son los asesinatos. Y el hecho por el que hay que escribir sobre García Gaztelu es que durante años se dedicó a asesinar y su foto aparece en las fiestas de un pueblo y no pasa nada.

Lo que diferencia a García Gaztelu del resto de etarras de las fotos es sólo el número. El número de asesinatos que llevó a cabo y el número de asesinatos que ordenó. Son muchos. Los demás etarras también asesinaron, o proporcionaron información para que se llevasen a cabo asesinatos, o ayudaron de algún modo, el que fuera, a una organización terrorista. No asesinaron a tantos como García Gaztelu. Pero todos ellos son responsables de todos los asesinatos cometidos por ETA.

También hubo gente fuera de ETA que ayudó a ETA. Y no me refiero a los que señalaban, a los que acosaban o a los que agredían. Ésos siempre han estado dentro. Me refiero a los que callaban, a los que restaban importancia o a los que, incluso, bromeaban.

Por último estamos los que permitimos que todo esto sea normal. Los que vivimos en Galdácano, en Berriozar, en Rentería, en Elgoibar. Recordamos, claro. Pero no es suficiente.

Xabier García Gaztelu no es un preso político. Es un miembro de ETA. Y por eso está en la cárcel.
Y en las paredes de Galdácano.

txp