Los nombres y la masacre de Ma’alot

 

En mayo de 1974 un grupo de terroristas palestinos entró en Israel atravesando la frontera con Líbano. Poco después los terroristas se cruzaron en el camino con un vehículo en el que viajaban ocho mujeres de la aldea árabe israelí de Fassuta. Uno de los terroristas hizo señales al conductor de la furgoneta para que se detuviera. El conductor, Fain Saad, desobedeció la orden y siguió conduciendo. Los terroristas abrieron fuego. Una de las mujeres murió al momento, y las demás sufrieron heridas graves. Una de ellas murió poco después. El conductor, también herido, consiguió alejar la furgoneta para que las mujeres pudieran escapar. Consiguió también conducir hasta una aldea cercana para avisar a la policía.

Los terroristas llegaron a Ma’alot de madrugada. Habían decidido tomar rehenes en la ciudad, y golpearon la puerta de un bloque de apartamentos. Al no recibir respuesta, entraron a la fuerza. No había nadie. En otro piso, el padre de una familia oyó ruidos y abrió la puerta. Los terroristas asesinaron al padre y a la madre, Yosef y Fortuna Cohen, y a su hijo de cuatro años, Eliahu.

El grupo continuó hacia la escuela primaria Netiv Meir. En el camino se encontraron con Yaakov Kadosh, un empleado del departamento de recogida de basura, al que preguntaron por la forma de llegar a la escuela. Los terroristas golpearon y dispararon a Kadosh y corrieron hacia la escuela, dando al trabajador por muerto. Afortunadamente sobrevivió al ataque.

Finalmente llegaron a Netiv Meir, donde dormían alumnos y profesores de un instituto de Safad, de excursión. Los terroristas entraron en la escuela en torno a las 4:00. Algunos alumnos consiguieron escapar saltando por las ventanas. También huyeron varios profesores. El resto, 85 alumnos y varios profesores, fueron tomados como rehenes. Por la mañana, los terroristas exigieron la liberación de varios prisioneros palestinos. Si no eran liberados antes de las 18:00, matarían a los rehenes. El parlamento de Israel pidió más tiempo para negociar, pero los terroristas no aceptaron la petición. Media hora antes de que se cumpliera el plazo, un grupo de la Sayeret Matkal comenzó el asalto. El líder del grupo terrorista se dirigió a la clase en la que estaban los rehenes y comenzó a disparar su AK-47 sobre los estudiantes. Recargó el arma varias veces. Finalmente recibió una ráfaga en la muñeca izquierda, y lanzó dos granadas contra un grupo de niñas que seguían en la clase.

Los tres terroristas eran miembros del Frente Democrático para la Liberación de Palestina.

Fortuna Cohen, Yosef Cohen y Eliahu Cohen, los padres y el niño de cuatro años; Ilana Turgeman, Rachel Aputa, Yocheved Mazoz, Sarah Ben-Shimon, Yona Sabag, Yafa Cohen, Shoshana Cohen, Michal Sitrok, Malka Amrosy, Aviva Saada, Yocheved Diyi, Yaakov Levi, Yaakov Kabla, Rina Cohen, Ilana Ne’eman, Sarah Madar, Tamar Dahan, Sarah Sofer, Lilly Morad, David Madar, Yehudit Madar, Sylvan Zerach, son los nombres de algunas de las víctimas del comando terrorista.

Y éstos son los nombres de quienes han firmado un manifiesto contra la islamofobia, las guerras y el terrorismo junto con el Frente Democrático para la Liberación de Palestina, que perpetró la masacre de Ma’alot:

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona. José María González “Kichi”, alcalde de Cádiz. Pedro Santisteve, alcalde de Zaragoza. Pedro del Cura, alcalde de Rivas Vaciamadrid. Xulio Ferreiro, alcalde de La Coruña. Gerardo Pisarello, primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona. Javier Couso, eurodiputado. Pilar Bardem, Carlos Bardem, Alberto San Juan, Aitana Sánchez Gijón, Emma Suárez, Juan Diego Botto, Montxo Armendáriz, Antonio de la Torre, Andrés Lima, Pepe Viyuela, Belén Gopegui, Isaac Rosa, El Gran Wyoming.

 

  • Me he enterado de la noticia esta mañana, en okdiario

 

Minuto de silencio por los terroristas de EI

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Minuto de silencio por las víctimas del bombardeo de Francia a Rakka – B.L. ABC

Creo que en España nos dejamos llevar demasiado, y demasiado frecuentemente, por la autocrítica. No es que la autocrítica sea mala, al contrario. Lo malo es convertirla en autoodio. Hay muchísimas ocasiones a lo largo del año. El Día de la Hispanidad -nuestro “pasado genocida”-, los informes sobre el sistema educativo, los casos de corrupción o incluso las audiencias televisivas. Somos un desastre sin parangón, no hay país con un pasado tan vergonzoso ni con un presente tan lamentable. Salvo Israel, ya se sabe, pero ésa es otra cuestión. En esa autocrítica hay, además, algo de fatalismo. Está en “nuestros genes”, no hay nada que hacer. Somos y seremos envidiosos, mezquinos, ignorantes y cobardes. ¿No ves que lo dice Pérez-Reverte?

Por eso, cada vez que veo alguna escena especialmente miserable, intento controlar esa tendencia. Me digo que cosas similares ocurrirán en países homologables al nuestro. En Francia, Inglaterra, Alemania. En Grecia, Italia, Portugal. Allí también tendrán sus idiotas oficiales, y habrá cosas que lleven años funcionando mal. Cambiarán los matices, pero en el fondo no hay tantas diferencias, porque no somos especiales. Ni en lo bueno ni en lo malo. Eso es lo que me digo.

Las personas que aparecen en la foto son los representantes de IU, Ganemos y PSOE en el Ayuntamiento de Córdoba. Isabel Ambrosio, del PSOE, es la alcaldesa. PSOE e IU gobiernan en minoría con el apoyo de Ganemos.

Esas personas, ayer, guardaron un minuto de silencio por los bombardeos de Francia sobre Raqqa, la llamada capital de EI. Los bombardeos destruyeron un centro de mando, un almacén de municiones, un centro de reclutamiento y un campo de entrenamiento pertenecientes a EI. Al parecer, en los bombardeos hubo pocas víctimas mortales de EI, y ninguna víctima civil.

Los muertos de EI, los que organizaron la matanza de Bataclan, los que asesinaron a más de cien personas en París, los que no han dejado de cometer atrocidades en Irak, Yemen o en la misma Siria, merecen un minuto de silencio. Se puede disfrazar de muchas maneras. Se puede decir que es un minuto de silencio por la paz, contra toda violencia, contra la barbarie. Pero ninguno de esos eufemismos puede salvar la equiparación entre las víctimas inocentes de París y los terroristas de EI; entre los atentados terroristas y la respuesta bélica de un país que pretende erradicar a quienes cometieron esos atentados.

Eso es, exactamente, lo que PSOE, IU y Ganemos perpetraron ayer en Córdoba. La equiparación entre asesinos y asesinados. Y cuesta mucho imaginar que ocurra también en otros países homologables. Del mismo modo que cuesta digerir que no habrá consecuencias para ellos. Que los cordobeses no exigirán la inmediata dimisión de esos concejales. Que los dirigentes nacionales de PSOE, IU y Ganemos-Podemos no tomarán medidas contra ellos, ni ofrecerán disculpas. Que la prensa no le dará importancia.

Creo que en España nos dejamos llevar demasiado, y demasiado frecuentemente, por la autocrítica. Pero en algunas ocasiones nos quedamos cortos. Tal vez porque ya hemos aceptado que somos así, y que lo que en otros países es una vergüenza, aquí se acoge con normalidad.

(¿Hay algo que explique la actitud de esos concejales, y la normalidad con la que aceptamos esa actitud?)