Una prensa independiente, un periodista total.

El comunicado de la Asociación de Prensa de Madrid sobre las denuncias de algunos periodistas por acoso y presiones de Podemos ha hecho asomar algunas patitas.
Ayer los comentarios en Eldiario.es parecían pedir la llegada de un Trump redentor que acabase con la prensa manipuladora. Pero los comentarios son el infierno, y no hay que hacerles demasiado caso.

Hoy han aparecido los primeros análisis, y eso ya es más serio. En el propio Eldiario.es, Andrés Gil señala que la APM hace mal en denunciar el acoso de Podemos, y que a quienes debería denunciar es a los editores y a los poderes políticos y económicos.
Gumersindo Lafuente reconoce que “ni Pablo Iglesias ni algunos de sus colegas de Podemos pueden dar lecciones de elegancia en su trato con los medios”, pero, añade, “al menos no ocultan su posición crítica ante el trabajo periodístico”. Echenique, por ejemplo, a quien Lafuente preguntó en un debate por su idea de periodismo, defendió la creación de un organismo que etiquetase la calidad de los servicios informativos de las televisiones. A Lafuente esta idea le pareció “inquietante” pero al menos, volvió a añadir, Echenique no se escondió. Sobre el comunicado de la APM, el periodista dice que le sorprendió su “tono lastimero y llorón”. Y termina su pieza haciendo una autocrítica al periodismo.

Pero la pieza buena de verdad no aparece en Eldiario.es sino en Público, y la firma Pascual Serrano. Dejo a continuación dos frases del artículo, a las que he añadido las negritas.

¿Y por qué un político no puede pretender descalificar y minar la credibilidad de un periodista si considera que el trabajo que muestra esa periodista no está contrastado, o, lo que es lo mismo, miente?

Como ya señaló Ignacio Ramonet, vivimos en una sociedad donde la mayoría de los grupos de presión tiene un contrapoder: Frente al gobierno hay una oposición, frente a los empresarios existen sindicatos, ante el poder de las empresas se crean asociación de consumidores. Sin embargo, el llamado cuarto poder no tiene ningún contrapoder ante el que responder o que pueda denunciar su insalubridad si la hubiere. El derecho a la información no es patrimonio de los periodistas, sino de los ciudadanos, por eso debemos conocer las quejas que tiene un político de los periodistas, con nombre y apellidos.

Es interesante conocer el curriculum de Pascual Serrano. En concreto, es interesante conocer que Serrano fue asesor editorial de Telesur, el canal de televisión creado en 2005 desde el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información de la República Bolivariana de Venezuela, y gestionado por, entre otros, los Estados de Venezuela, Bolivia, Ecuador… y Cuba.

La idea de un nuevo periodismo independiente y del pueblo es, al cabo, la idea de periodismo que defienden dos modelos de las libertades civiles como Venezuela y Cuba.
Pero eso ya lo sabíamos.

Hace dos años, El País publicó una entrevista a Rafael Correa, presidente de Ecuador. Uno de los países que forma parte del órgano de gestión de Telesur. Decía cosas como éstas:

P. La ley de comunicación ha sido muy criticada por muchos otros medios internacionales y organismos de derechos humanos. ¿Está en peligro la libertad de expresión en Ecuador?

R. (…) Usted va a coincidir en que el poder mediático es un poder. Entonces todo poder necesita regulación social y eso se hace a través de leyes. ¿Dónde está el problema? ¿Por qué es un poder que se autolegitima diciendo que es libertad de prensa?

Volvamos ahora al artículo de hoy de Pascual Serrano. Sin embargo, el llamado cuarto poder no tiene ningún contrapoder ante el que responder o que pueda denunciar su insalubridad si la hubiere.

Y ahora, a Pablo Iglesias, hablando sobre la democratización de los medios de comunicación.

¿Eso qué  es lo que implica? Hacer desaparecer a los mercaderes de los medios de comunicación. La libertad de expresión será libertad de expresión cuando los medios de comunicación realmente respondan a intereses públicos. ¿Quién representa los intereses públicos? Las organizaciones sociales, la sociedad civil…

También El País recogía hace algo menos de dos años algunas de las ideas de Pablo Iglesias sobre la prensa, publicadas en el libro Conversación con Pablo Iglesias.

Si el derecho a la información es un derecho democrático, la concentración de la propiedad es incompatible con ese derecho (…) No puede ser que algo tan importante, y de interés público, imprescindible para la democracia, como son los medios de comunicación, esté solo en manos de multimillonarios.

Más contexto:

Los capitalistas llaman libertad de imprenta a la libertad de soborno de la prensa por los ricos, a la libertad de utilizar la riqueza para fabricar y falsear la llamada opinión pública. Los defensores de la “democracia pura” también se manifiestan de hecho en este caso como defensores del más inmundo y venal sistema de dominio de los ricos sobre los medios de ilustración de las masas, resultan ser embusteros que engañan al pueblo y que con frases bonitas, bellas y falsas hasta la médula distraen de la tarea histórica concreta de liberar a la prensa de su sojuzgamiento por el capital.

Esto no es de Iglesias, sino de Lenin, en Tesis e informe sobre la democracia burguesa y la dictadura del proletariado.

Iba a cerrar la entrada con este fragmento de un artículo de Pascual Serrano en el que hace balance sobre su paso por Telesur. Pero no va a ser así. Al final del fragmento, una curiosidad.

Han sido necesarios más de 75 años desde que se inventara la televisión para que surja un proyecto multinacional que no dependa de grandes grupos empresariales ni de elementos publicitarios, que apueste por dar la voz a los ciudadanos y no a accionistas, anunciantes y grupos de poder. Por supuesto, una iniciativa así no se hubiese permitido en EEUU, tampoco Europa se ha demostrado capaz. Ha sido América Latina quien está demostrando que otro mundo es posible y factible como ha afirmado Pedro Casaldáliga.

No lo podemos negar, en Europa nos corroe la envidia. Gobiernos con muchos más recursos y democracias supuestamente más desarrolladas han sido incapaces de crear un modelo televisivo independiente del dinero y del poder empresarial.

Es lo que han conseguido cuatro países –Venezuela, Argentina, Cuba y Uruguay- a los que ya se han unido Bolivia y Nicaragua, y Ecuador próximamente. Todos ellos comparten la necesidad de abordar la información desde una nueva óptica que priorice el protagonismo de los pueblos, los valores de la integración latinoamericana y el rigor informativo por encima de la banalidad, la publicidad, el espectáculo y la manipulación al servicio de las grandes corporaciones empresariales.

 

 

La curiosidad es que hoy Pablo Iglesias ha publicado esto en su cuenta de Twitter:

 

 

Contexto:

¿Qué entiendes como medio enfocado o desenfocado? ¿Qué periodista crees que realiza una cobertura adecuada o inadecuada en relación con la comunicación para el cambio social y los Derechos Humanos? Arranca la segunda fase de los Premios Enfocados/Desenfocados en su segunda edición. Unos galardones de carácter simbólico que promueven la participación amplia de la ciudadanía como jurado. La ciudadanía ya puede elegir qué periodistas, medios y secciones dan una visión enfocada o desenfocada de la realidad.

Eso fue la segunda edición de los premios Enfocados/Desenfocados, de la que no queda, o al menos no he podido encontrar, registro de los ganadores. Sobre la primera edición de los Premios al Periodismo por el Cambio Social, la clínica de medios de la Universidad Europea de Madrid publicaba esto:

El pasado jueves 24 de octubre, coincidiendo con la semana de la pobreza, se celebraba la primera edición de los Premios al Periodismo por el Cambio Social en el Círculo de Bellas Artes a las puertas de la manifestación por la reforma educativa del Ministro de Educación Ignacio Wert. El evento estuvo organizado por la Universidad Carlos III en colaboración con diversas ONG.
Estos premios, también conocidos como Los premios Enfocados y Desenfocados, premian a aquellos periodistas “enfocados” que apuestan por un nuevo periodismo impulsados por una prensa alternativa en busca de una labor honesta, humana y comprometida. Mientras que aquellos “desenfocados” fueron los que cuya labor se ha visto contaminada, es decir, la prensa tradicional.

Los medios que recibieron los galardones Enfocados fueron Diagonal, Periodismo Humano y Eldiario.es, premio especial del público. Los programas premiados fueron Salvados -premio especial del público- Desalambre y La Tuerka.
La curiosidad, decíamos: los periodistas merecedores del premio Enfocados fueron Jordi Évole, Ignacio Escolar y… Pablo Iglesias. Premio especial del público. En la categoría de periodista.

Ahora recordemos la idea de Echenique, un organismo que etiquete la calidad de los servicios informativos.
O las palabras de Iglesias: La libertad de expresión será libertad de expresión cuando los medios de comunicación realmente respondan a intereses públicos. ¿Quién representa los intereses públicos? Las organizaciones sociales, la sociedad civil…

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Del asesinato considerado como una cuestión opinable

según

Ayer fue asesinado en Altagracia de Orituco Luis Manuel Díaz, un dirigente de Acción Democrática, partido opositor de Venezuela.
Así han titulado la noticia algunos medios españoles:

EL PAÍS: Muere tiroteado un líder opositor regional en Venezuela.

EL MUNDO: Asesinan al opositor Luis Manuel Díaz tras un acto electoral de Tintori.

ABC: Asesinan a un opositor venezolano durante un acto de campaña en el que estaba Lilian Tintori.

EL ESPAÑOL: Asesinan a tiros a un opositor venezolano tras un acto de campaña.

LA SEXTA: Asesinan de un tiro a un líder opositor venezolano durante un acto de campaña electoral.

PÚBLICO: No es noticia.

ELDIARIO.ES: Asesinan de un disparo a un opositor venezolano en un acto de campaña, según el partido Acción Democrática. **

Con el titular de eldiario se alcanza una nueva cima periodística. Un asesinato, es decir, un hecho, se convierte en algo sujeto a interpretación. Aunque en realidad no sabemos muy bien a qué se refiere ese “según”. ¿Según Acción Democrática alguien ha sido asesinado? ¿Según Acción Democrática el asesinato se produjo mediante un disparo? ¿Según Acción Democrática el asesinado era un opositor? ¿O bien según Acción Democrática el asesinato se produjo en un acto de campaña?

Son cuatro opciones, pero las cuatro son hechos. Es decir, son verificables. El recurso al “según” tendría sentido si estuvieran hablando de los motivos por los que lo asesinaron, o de las vinculaciones de los asesinos con el chavismo.
Por ejemplo, “Los asesinos de Luis Manuel Díaz seguían órdenes de Maduro, según Acción Democrática”.
O también, “El asesinato de Luis Manuel Díaz forma parte de la campaña de acoso del chavismo contra la oposición, según Acción Democrática”.
Podría usarse incluso para referirse a la valoración del asesinato: “El asesinato de un opositor, igual que su condena arbitraria, es cuestión de gustos según Pablo Iglesias”.

Pero en el titular de eldiario, ese “según” es otra cosa. Pretende convertir el asesinato en una opinión, la de Acción Democrática, que al fin y al cabo es un partido de la oposición. Y qué van a decir ellos.

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  • ** ACTUALIZACIÓN: Según me han comentado desde eldiario.es esta misma tarde, la elección del titular no fue del medio citado sino de la agencia EFE. Al parecer publicaron el teletipo de EFE tal y como llegó, y posteriormente se eliminó para ser sustituido por la noticia, esta vez sí, de eldiario.es. Fue lo primero que comprobé antes de escribir la entrada, pero otros medios que también tomaban como fuente el teletipo (por ejemplo la web de La Sexta) titularon la noticia de otra manera. En la propia web de EFE el titular no se correspondía con la dirección de la noticia, como se puede ver en este enlace. En cualquier caso, bien está la aclaración. El titular viene de EFE y eldiario.es se limitó a publicar el teletipo tal y como llegó.

Eugene Goostman y el Test de Turing. ¿Quién engaña a quién?

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No hay nada tan cargante como un filósofo con conocimientos básicos de ciencia (“nivel medio” diríamos en un CV) opinando sobre la importancia de un hallazgo científico reciente. Salvo tal vez un periodista con los mismos conocimientos científicos explicando las profundas implicaciones filosóficas de ese descubrimiento.

 Acaba de publicarse en medios de todo el mundo que, por fin, una máquina ha superado el Test de Turing. Desconozco el porcentaje de personas que habían oído alguna vez hablar del Test de Turing –o del propio Turing– pero seguramente muchos, nada más leerlo, estábamos ya pensando en replicantes y tortugas en el desierto. No sabíamos en qué consistía realmente el Test (“un detector de androides”), y mucho menos habíamos seguido el desarrollo de los intentos previos. Pero el caso es que por fin una máquina había conseguido engañar a los humanos haciéndose pasar por uno de nosotros. Ya teníamos nuestra “gran noticia del siglo” de cada día. ¿Lo de la inflación cósmica? Eso ya está pasado de moda.

 Si nuestra profundización en la noticia se limitara a leer un artículo en prensa generalista -sobre todo si no pasáramos del titular- nos iríamos a dormir y soñaríamos con androides que sueñan ovejas eléctricas. O con robots inteligentes que esclavizan a la humanidad, si nos hubiéramos pasado con la cena. Pero lo cierto es que en este caso la realidad no supera a la ficción. En primer lugar, al contrario de lo que se sugiere en la mayoría de los titulares que he leído, no se trata de una máquina ni de un superordenador, sino de un programa. Concretamente un chatbot, es decir, un software que puede simular una conversación real. En segundo lugar, ni siquiera es la primera vez que ocurre algo así. El éxito de la prueba, el “engaño”, consiste simplemente en que el 33% de un jurado compuesto tanto por expertos en la materia como por individuos sin formación específica relacionada, identificó a  Eugene Goostman como humano en una conversación. En otra ocasión, el mismo bot se acercó a la frontera del 30% que bastaba para calificar la prueba como superada, y engañó al 29%. Y en 1991, es decir, hace más de veinte años, otro bot consiguió engañar al 50% de un jurado, si bien es cierto que estaba compuesto por sólo diez personas.

 Así que no, mejor no escribo sobre las implicaciones filosóficas del último logro científico. Primero, porque parece que al fin y al cabo no es para tanto, y segundo porque si realmente fuera importante, serían los propios especialistas los que estarían más cualificados para hacer esos análisis. Porque es posible que “la ciencia no piense”, pero los científicos sí lo hacen.

Sí aprovecharé para un pequeño apunte. Éste es el tipo de cosas de las que se debería hablar en las clases de ciencias de ESO. No sólo explicar en qué consiste el Test de Turing, el multiverso inflacionario o el Bosón de Higgs, sino ayudar a que los alumnos desarrollen una actitud crítica ante la ciencia y especialmente ante la manera en que se suele presentar. Es decir, no sólo ciencia, sino también cultura científica. Así, al menos, lo tendrían más fácil para detectar titulares sensacionalistas o directamente engañosos, como los que han elegido la mayoría de los periódicos nacionales para “enriquecer” la noticia.

Esto es lo que puede ocurrir cuando algunos filósofos se ponen a jugar con la ciencia sin comprenderla: Imposturas intelectuales