11. Leire Etxebarria Simarro

Leire Etxebarria Simarro es la undécima.

Leire Etxebarria fue condenada a casi ocho años de prisión en el año 2.000 por su participación en un atentado contra Manuel Fernández González. Etxeberria, junto con otros cinco compañeros, decidieron incendiar el autobús que conducía Manuel Fernández el 28 de septiembre de 1996. Con Manuel Fernández dentro del vehículo.
Leire Etxebarria y sus compañeros apartaron a una mujer de la puerta, rociaron el interior con gasolina y dejaron al conductor para que muriera.
Finalmente, Manuel Fernández pudo salir por una ventana y salvar la vida. Sufrió quemaduras de gravedad en el cuero cabelludo y en las manos, pasó incapacitado más de un año y perdió el 40% de audición en un oído.

Leire Etxebarria huyó a Francia para no ingresar en la cárcel.
Vivió allí con su pareja, Gotzon Alcalde, hasta 2.006, cuando ambos fueron detenidos por dirigir una red dedicada a la falsificación de documentos para ETA. En 2.007 fue condenada a seis años de prisión por asociación de malhechores con fines terroristas. Según el fiscal, Pierre Kahn, Etxeberria pertenecía a una “gigantesca máquina cuyo objetivo es hacer correr la sangre en España”. El sumario continuó y en 2.010 se amplió su condena. La fiscal en aquel momento, Vanessa Perreé, recordó que “sin este tipo de falsificadores, no hay terroristas”.
La fiscal también afirmó que en el momento de su detención se encontró un correo en el que Etxebarria y Alcalde manifestaban su deseo de abandonar ETA. No por arrepentimiento, sino porque era difícil compatibilizar su reciente paternidad con la pertenencia a una banda terrorista.

En el año 2.011, Francia extraditó a Etxebarria a España, donde cumple la condena que finalizará en los próximos meses.

Leire Etxebarria no es una presa política. Es un miembro de ETA. Por eso fue condenada en España y Francia, y por eso está en la cárcel.

Más información:

https://elpais.com/diario/2000/06/08/espana/960415205_850215.html

http://www.abc.es/hemeroteca/historico-18-09-2004/abc/Nacional/zigor-orbe-quemo-un-autobus-con-su-conductor-dentro_9623715843787.html

http://www.europapress.es/nacional/noticia-eta-detenido-procesado-integracion-banda-armada-mujer-condenada-quema-autobus-20060213205031.html

http://www.elmundo.es/elmundo/2006/02/13/espana/1139857091.html

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/06/21/espana/1308680111.html

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/espana/fiscalia-pide-penas-7-anos-etarras-etxeberria-alcalde_588201.html

https://www.lainformacion.com/policia-y-justicia/terrorismo/condenados-a-7-anos-de-carcel-la-pareja-de-etarras-etxeberria-y-alcalde_YuaTgHHfAcFJZMZPLUVCs/

http://www.elcorreo.com/vizcaya/20070608/politica/condenan-once-etarras-paris_200706081813.html

https://www.libertaddigital.com/nacional/informe-el-terrorismo-del-coctel-molotov-1276254414/

https://elpais.com/diario/1996/10/05/espana/844466426_850215.html

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10. Jon Crespo Ortega

Jon Crespo Ortega es el décimo.

Jon Crespo Ortega ya había aparecido antes por aquí. En marzo del año 2.000 los vecinos de un portal de Galdácano recibieron una carta. El contenido de la carta era el siguiente.

COMO USTEDES YA SABRÁN, EN EL PISO 5º D DE SU VECINDARIO RESIDE EL CONCEJAL DEL PP DE GALDAKAO RICARDO GUTIERREZ.

ESTE DEPLORABLE CONCEJAL ES RESPONSABLE DIRECTO DE QUE A EUSKAL HERRIA SE LE SEA NEGADA LA PALABRA, DE LA DISPERSIÓN QUE SUFREN LOS/LAS PRESOS/AS POLÍTICOS/AS, DE LA TORTURA QUE SUFRE NUESTRO PUEBLO, DE LA IMPOSICIÓN ARMADA A LA QUE ESTAMOS SOMETIDOS, DE MUERTES COMO LA DE RUBEN GARATE VISITANDO A UN AMIGO Y SIMILARES, Y DE UN LARGO ETC…

POR ESTO Y MUCHO MAS, ESTE ENGENDRO DE FRANCO, ESTÁ CONDENADO A SER EXPULSADO DE EUSKAL HERRIA, EN CONSECUENCIA, LES INVITAMOS A USTEDES A QUE HAGAN LO POSIBLE PARA ECHAR DEL VECINDARIO A ESTA PERSONA DE ACTITUDES HITLERIANAS.

CON TODO ESTO, USTEDES SON AGENTES EXTERNOS AL CONFLICTO DE EUSKAL HERRIA, Y NO QUISIÉRAMOS QUE SUFRIESEN NINGÚN DAÑO YA QUE ESTE PERSONAJE ES OBJETIVO DIRECTO DE NUESTRAS ACCIONES. AGUR BERO BAT.

JO TA KE.

El autor de esa carta es Jon Crespo Ortega. Es condenado a cinco años de prisión por un delito de amenazas terroristas. Durante el juicio admitió que había escrito la carta en un ordenador que Herri Batasuna tenía en una lonja.
El objetivo de esa carta, Ricardo Gutiérrez Solana, tuvo que cambiar de trabajo y abandonó el pueblo. Gutiérrez Solana había obtenido el acta de concejal en el año 1.999. Era el único de los tres concejales del Partido Popular que vivía en el pueblo. El día que recibió su acta apareció una diana con las siglas de su partido en una columna situada frente al portal en el que vivía. Poco después apareció una pintada en la que se leía “PP asesinos”. Y en las navidades de ese año dos personas disfrazadas de Olentzero compartieron unas palabras con su hijo de nueve años, arrojaron carbón en el felpudo de su domicilio y dejaron un cartel amenazante y una invitación para que abandonase el País Vasco.
Finalmente llegó la carta en marzo de 2.000, escrita y dirigida a todos sus vecinos por Jon Crespo Ortega, y Ricardo Gutiérrez Solana abandonó Galdácano.

Jon Crespo Ortega también fue condenado a cinco años de prisión por delitos de daños y desórdenes públicos cometidos durante las fiestas de Galdácano en el año 2.000.
Junto a otros compañeros utilizó material explosivo e incendiario, además de mazas y palos, para causar daños en diferentes inmuebles de la calle principal, como sucursales bancarias y pisos habitados. Uno de esos compañeros era Iker Lima Sagarna, también condenado. El octavo en las fotos.

Jon Crespo Ortega también fue condenado a dos años y medio de prisión por un delito de daños terroristas. El 3 de marzo de 2001 atacó junto con otros compañeros la sede del periódico El Correo en Bilbao. Hacia las 21:45 de ese día, Jon Crespo y sus compañeros, “persiguiendo colaborar con los fines y objetivos de ETA” según la sentencia, arrojaron varios cócteles molotov contra la sede del periódico.

Por último, Jon Crespo Ortega fue condenado a cuatro años de prisión por incendiar el vehículo de un agente de la Ertzaintza en Galdácano, en mayo de 2001.
Según la sentencia, Jon Crespo Ortega salió de madrugada portando un bidón de gasolina y prendió fuego al vehículo del agente, del que sabía que era escolta de un cargo público.

Éstas son sólo las condenas que aparecen en la prensa.

Jon Crespo Ortega se encuentra actualmente en la cárcel. No es un preso político. Es el autor de los actos descritos anteriormente. Por esos actos está en la cárcel. Y, en ocasiones, en las paredes de Galdácano.

Más información:

https://elpais.com/diario/2004/04/22/espana/1082584815_850215.html

https://elpais.com/elpais/2008/04/30/actualidad/1209543430_850215.html

http://www.europapress.es/nacional/noticia-supremo-confirma-condena-dos-anos-carcel-jon-crespo-atacar-sede-correo-20060406185331.html

https://elpais.com/diario/2004/07/20/paisvasco/1090352412_850215.html

La exhibición de la basura

Ayer la calle principal de Galdácano fue ocupada, con el permiso tácito o implícito del Ayuntamiento, por las imágenes de los etarras del pueblo.
Desde la mañana y al menos hasta las 20:00, quien pasaba por uno de sus puntos más concurridos veía esta imagen.

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Sospecho que si alguien hubiera abandonado una mesa en ese punto habría sido multado. Lo sospecho porque no conozco la regulación sobre basuras del pueblo.
Esa mesa, con sillas, copas y mantel, permaneció a la vista de todos hasta que quienes la colocaron decidieron retirarla.

Si un ciudadano hubiera hecho algo para romper la escena habría tenido que enfrentarse a quienes vigilaban desde la calle paralela. O, tal vez, a la policía municipal. Pasaron por allí varios coches patrulla, como aquella otra vez que se colocó el anagrama de ETA en medio de una plaza, en las fiestas del pueblo, con el consentimiento tácito o implícito de los agentes que pasaron de largo.

Será por eso de la convivencia, imagino. En Galdácano, y en muchos otros pueblos del País Vasco, los ayuntamientos han decidido que sus ciudadanos deben tolerar la exhibición cotidiana de la basura.

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Ahí están, Bienzobas y García Gaztelu. El asesino de Tomás y Valiente, de Rafael San Sebastián, entre otros. Y el asesino de Alfonso Morcillo, Gregorio Ordóñez, Fernando Múgica, Miguel Ángel Blanco, Manuel Zamarreño, Enrique Nieto, José Javier Múgica, Fernando Buesa, José Ignacio Iruretagoyena, José Luis López de Lacalle.

Pero no es una sociedad enferma.

9. Iosune Oña Ispizua

Iosune Oña Ispizua es la novena foto en la pared.

El 14 de septiembre de 2003 un comando de ETA perpetró un atentado contra agentes de la Ertzaintza. El comando se dirigió al alto de Herrera, en Álava. Allí robaron un vehículo a punta de pistola. Ataron a sus dos ocupantes a un árbol y llamaron a la Ertzaintza. Dijeron que habían sufrido un accidente.
Cuando los agentes llegaron, Arkaitz Otazua y Asier Mardones abrieron fuego contra ellos. Los dos ertzainas resultaron heridos, el miembro de ETA Arkaitz Otazua fue abatido y Mardones consiguió escapar.

Mardones fue detenido un año después, así como Iosune Oña Ispizua. Al primero lo condenaron a 74 años de cárcel como autor material del atentado, y a la segunda a 69 años y 3 meses como cooperadora necesaria.
Ambos cumplirán un máximo de 25 años en la cárcel en lugar de 40 porque la fiscal decidió acusarlos de delitos con lesiones contra miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y no de homicidio en grado de tentativa.

Arkaitz Otazua, por su parte, fue homenajeado en una marcha celebrada días después en Bilbao. La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco presentó una querella contra Otegi por manifestación ilegal y enaltecimiento del terrorismo, y fue archivada. Según Deia, Otegi dijo que era un drama que “un chaval de 24 años empuñe las armas en pleno S. XXI y muera de esta forma en una acción militar”.
En la manifestación se corearon los habituales “El pueblo no perdonará”, “Gudari”, referido al miembro de ETA fallecido, y “La lucha es el único camino”.
Otegi abrió los discursos al finalizar la marcha, lanzó un viva a los “gudaris vascos”, pidió respeto para el etarra fallecido porque era un “abogado con cinco idiomas que puso su carrera en peligro para luchar”. También afirmó que “la izquierda abertzale tiene un puño de hierro para todos aquellos que pretendan someter a este país a una terapia que no soluciona el conflicto”.
Cosas muy parecidas se pudieron escuchar el sábado pasado en Galdácano en el homenaje al etarra fallecido Kepa del Hoyo. También estuvo Otegi, pero esta vez no tuvieron que camuflar el acto y tampoco hubo querella por enaltecimiento. Fue un acto de homenaje y enaltecimiento a un miembro de ETA por sus acciones, y se celebró a plena luz del día.

En 2009 Dignidad y Justicia pidió la retirada de una placa a Otazua en el Casco Viejo de Bilbao. No he encontrado más información al respecto. No sé cuándo se colocó, cuánto tiempo estuvo colocada o si se llegó a retirar. Sólo las demandas son noticia. Lo otro debe de ser la normalidad.

Pero la foto de esta entrada no es la de un etarra fallecido, sino la de una etarra en la cárcel.
Es Iosune Oña Ispizua, no es una presa política. Es un miembro de ETA. Por eso fue condenada a 69 años y 3 meses, y por eso los asistentes al acto que se celebró hace unos días en su pueblo, Galdácano, aplaudieron cuando se pronunció su nombre junto a los del resto de etarras de Galdácano.

Más información:

http://ecodiario.eleconomista.es/politica/noticias/683666/07/08/La-Audiencia-Nacional-condena-a-penas-de-entre-69-y-74-anos-de-prision-a-dos-terroristas-por-el-atentado-de-Herrera.html

http://www.elcorreo.com/alava/20080722/politica/juez-reprocha-fiscal-haya-20080722.html

http://www.deia.com/2016/11/20/politica/euskadi/aparta-cipayo-aparta

http://www.libertaddigital.com/nacional/la-juez-teresa-palacios-imputa-a-otegi-otro-delito-de-enaltecimiento-del-terrorismo-1276270355/

http://www.elcorreo.com/alava/20091110/mas-actualidad/politica/piden-retirar-placa-homenaje-200911101358.html

http://www.lavanguardia.com/politica/20030930/51262782112/la-fiscalia-del-pais-vasco-se-querella-contra-otegi-por-exaltacion-del-terrorismo.html

 

En realidad es todo mucho más sencillo

Estos días se cumplen veinte años del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco.

Varios ayuntamientos han querido recordar la fecha. Algunos han resaltado la reacción ciudadana que siguió al crimen. Otros han preferido recordar el crimen en sí, y de algún modo volver a señalar a los responsables.
Muchos ayuntamientos han optado por no hacer nada. El de Bilbao y el de Madrid, por poner dos ejemplos.

En el ayuntamiento de Galdácano no hay previsto ningún acto para recordar el asesinato de Miguel Ángel Blanco.
No tendría demasiado sentido. Entre otras razones, porque en el pueblo hay un homenaje diario al asesino de Miguel Ángel Blanco.

La que comparte la foto es concejal de EH Bildu, segunda fuerza política en el ayuntamiento.
Habría que preguntarse qué sentido tiene pedir condenas públicas y compromiso con las víctimas del terrorismo a quienes nunca han dejado de homenajear a los terroristas.
Qué sentido tiene pedir un homenaje a Miguel Ángel Blanco a quienes están deseando que su asesino salga de la cárcel para poder recibirlo con cariño en la plaza del pueblo.


(La foto celebraba la salida de prisión de “Tomi” Madina, condenado a siete años por ser miembro de ETA)

Alsasua

Toca hablar de lo de Alsasua.

Lo de Alsasua” era el título de un artículo de Elisa Beni en el que la autora afirmaba que lo de Alsasua no es terrorismo.

Lo de Alsasua, en realidad, aún no se sabe qué fue. Judicialmente, al menos. Es decir, no se sabe qué fue.
No se sabe si fue terrorismo. Precisamente eso es, entre otras cosas, lo que tratará de aclarar la Audiencia Nacional. No se juzgará a los acusados partiendo de la premisa de que aquello fue, efectivamente, terrorismo. Los únicos que parecen conocer cuál debe ser la sentencia son los que defienden que lo de Alsasua fue una simple pelea de bar. O una trifulca. O una discusión con la autoridad. Para qué el juicio, entonces. Para qué, en general, todos los juicios contra “jóvenes vascos” -y navarros- cuyo único crimen sólo puede ser el hecho de que son vascos -o navarros.

No se parte de la premisa de que aquello fue terrorismo. Se parte de ciertos indicios que apuntan a que las agresiones, los insultos y las amenazas que supuestamente los acusados cometieron contra dos agentes de la Guardia Civil y contra sus parejas podrían ser parte de una campaña cuyo objetivo es atemorizar a los miembros de la Guardia Civil para que abandonen diversas localidades de Navarra y del País Vasco.
El juicio determinará cómo ocurrieron los hechos, cuáles fueron esos hechos y si los hechos constituyen o no delito de terrorismo.

Hasta que eso ocurra, podemos fijarnos en otros hechos.

Es un hecho que existe una campaña promovida por la izquierda abertzale para expulsar a la Guardia Civil del País Vasco y de Navarra.
Es un hecho que en algunos pueblos no hay una separación clara entre campañas políticas y fiestas.
Es un hecho que en esas campañas se fomenta el odio a la Guardia Civil. En una de esas campañas, por ejemplo, se recrea una escena -dibujos animados- en la que dos jóvenes destrozan un jeep de la Guardia Civil. “Adiós, perro, y no vuelvas a Euskal Herria” es lo que se puede escuchar en el primer vídeo.

Y es un hecho que en el País Vasco las campañas para expulsar a los “indeseables” cuentan con una gran tradición. La izquierda abertzale se encargaba de señalar a los indeseables, los “jóvenes” comprometidos se encargaban de acosar a quienes se quería expulsar, y los mayores, ETA, se encargaban, cuando podían, de materializar la expulsión definitiva. De asesinar, si usamos un lenguaje no normalizado. Los indeseables eran periodistas, concejales, policías, militares, vecinos que leían “periódicos españolistas”, profesores de universidad, jueces, guardias civiles. Las “expulsiones”, cuando era ETA quien las llevaba a cabo, salían en la prensa. José Luis López de Lacalle, Manuel Zamarreño, Eloy García Cambra, Pedro Antonio Blanco, José María Lidón, Francisco Tomás y Valiente o Avelino Palma Brioa, entre muchos otros.
Cuando se trataba de expulsiones no definitivas, es decir, cuando no era ETA sino sus cachorros quienes tomaban parte en esas campañas, los hechos no solían salir a la luz. En algunos casos esos jóvenes conseguían expulsar del pueblo a los objetivos de sus acciones, y en otros casos los acosados decidían hacer frente al acoso y permanecer en su casa y en su trabajo, con un enorme coste personal.

Éste es el contexto general de “lo de Alsasua”. Efectivamente, el caso sería distinto si se hubiera producido en Murcia, en Cangas de Onís, en Mérida o en Granada. Porque en Murcia, en Cangas de Onís, en Mérida o en Granada no hay campañas para expulsar a guardias civiles ni se aprovechan las fiestas para difundir mensajes de odio entre los jóvenes.

Hasta que no termine el juicio no podremos conocer cuáles fueron los hechos de “lo de Alsasua”.
Pero sería conveniente recordar algunos de los hechos que han formado parte del País Vasco y de Navarra desde hace muchísimos años. Al menos si queremos evitar hacer el ridículo al opinar de “lo de Alsasua”.

Nosotros

He visto una vez más ‘1980’, de Iñaki Arteta. Por motivos profesionales. Y he reparado en una frase que deja Ramón Labayen en el 53:25.
Ramón Labayen fue Consejero de Cultura del Gobierno Vasco de 1980 a 1983. Fue también alcalde de San Sebastián entre 1983 y 1987. Y diputado del Parlamento Vasco de 1987 a 1990.
Labayen fue el responsable de la creación de la ETB, de HABE (el instituto de alfabetización de euskera para adultos), y formó parte de la comisión de Derechos Humanos en el parlamento vasco.

Labayen falleció en 2013. Martin Garitano, Diputado General de Guipúzcoa (Bildu), se refirió a él como “un gran patriota vasco”. Garitano fue redactor jefe del periódico Egin entre 1984 y 1998, y después fue subdirector de Gara.
Pero es de Labayen de quien estamos hablando. En concreto, de algo que dijo en el documental de Arteta.
Esto:

El ser un pueblo pequeño, tiene también, es que nos conocemos todos, ¿eh? Y resulta más difícil condenar al hijo de un amigo que, que bueno; hace más efecto que la Guardia Civil asesine a uno de ETA, o lo torture, que, que no que viceversa, seamos nosotros los que hagamos lo mismo.

Ese helador, y tal vez inconsciente, “nosotros”.

‘Contra la impunidad’

El viernes se estrenó en cuatro cines de España la última película de Iñaki Arteta. Los ciudadanos de Madrid, Barcelona, Bilbao y Vitoria pudieron participar en una liturgia muy poco frecuente: la de recordar en público, junto a otros ciudadanos, algunos de los episodios de la historia de la organización terrorista ETA. Lo infrecuente es la liturgia, el hecho de llevar algo que se hace en privado -si es que se hace- al espacio público, que es donde debe estar.
La sala de Bilbao era pequeña, pero estaba llena. Habría cerca de 50 personas.
En San Sebastián, como recordaba Santiago González, no hay ninguna sala que lo proyecte.

La película es muy distinta a ‘1980’. Ésta era tremenda en cuando a su dureza e impacto emocional. ‘Contra la impunidad’ es un recordatorio no de los crímenes perpetrados por ETA, sino sólo de aquéllos que no han sido resueltos o suficientemente investigados.
Muñoz Molina, cuando escribió sobre ‘1980’, hizo referencia al atentado de Salvatierra. El atentado por el que un sacerdote, Ismael Arrieta Pérez de Mendiola, fue condenado como colaborador necesario. El atentado en el que unos vecinos del pueblo gritaron que uno de los tres guardias civiles aún estaba vivo. Para que los terroristas lo rematasen.
La columna de Muñoz Molina se tituló ‘Los desalmados’. Pero no se refería a los asesinos ni a los cómplices, sino a todos aquellos que, como decía el filósofo Aurelio Arteta refiriéndose también a sí mismo, no tenían alma para fijarse en lo que sucedía.

En ‘Contra la impunidad’, además de una explicación de los procesos judiciales mal resueltos y de las nuevas vías para juzgar asesinatos prescritos, hay dos momentos que le acompañan a uno mientras vuelve a casa.

En primer lugar, el diálogo que se produce en el Parlamento de Navarra entre Juanfer F. Calderín y Carlos Fernández de Casadevante, de un lado, y Bakartxo Ruiz, parlamentaria de EH Bildu, del otro. A las palabras de Carlos Fernández sobre las negligencias del Estado en la investigación de algunos crímenes de ETA y sobre la necesidad de aclarar esos crímenes, Bakartxo Ruiz responde con una llamada a la reconciliación. La concisa respuesta de Carlos Fernández es seguida por los nombres y las fotos de algunas de las personas que fueron asesinadas por ETA cuando el portavoz de EH Bildu, Adolfo Araiz, era miembro de la Mesa Nacional de Herri Batasuna.  Juanfer F. Calderín dirigió los nombres y las fotos a la parlamentaria de EH Bildu. La reacción de Ruiz es una visión de lo que viene. De lo que dirán los de un lado, y de lo que no deberían dejar de decir los del otro.

En segundo lugar, las escenas de Manuel Zamarreño, sobre las que no cabe hacer literatura.

Esto es lo que se lleva uno a casa, entre otras cosas.
Iñaki Arteta está haciendo un trabajo necesario y triste, escribió Muñoz Molina tras el estreno de ‘1980’. Hoy presenta su última película en el Artistic Metropol, en Madrid, a las 20:00.

Hay gente de derechas

Hace un par de días publicaban en El País un breve análisis sobre los motivos por los que no es probable que los casos de corrupción en España lleven a un cambio importante en la tendencia de voto. “Hay gente de derechas“, se titulaba el análisis. Y el último párrafo recomendaba a los líderes de la nueva izquierda moderar sus expectativas de cambio. Hay personas que jamás votarán por ellos porque, sencillamente, son de derechas. Ésa era la idea final del artículo.

La nueva izquierda en España es Unidos Podemos, la unión de una esquelética Izquierda Unida y el partido Podemos. En la formación y el mantenimiento de Podemos han sido esenciales Íñigo Errejón, Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero, y también los programas de La Tuerka.

Hace unas semanas, en la tertulia que dirige Juan Carlos Monedero, “En clave de Tuerka”, abordaron el tema de ETA y del desarme. Contaron con un senador de EH Bildu, con Alberto Pradilla, periodista de Gara, y con la senadora por Guipúzcoa de Unidos Podemos, Pilar Garrido.
En el minuto 22:55, Juan Carlos Monedero hace un paréntesis para admirar el coraje de la gente que en el País Vasco ha denunciado las vulneraciones de los derechos humanos, de los que han luchado para que no se vuelvan a producir esas vulneraciones en el País Vasco.
“Por eso tenemos al otro lado del teléfono a Sandra Barrenetxea, a la que hemos querido invitar y felicitar por su coraje, por salir a contar cosas que desde hace demasiados años informes de Amnistía Internacional han venido reconociendo en nuestro país, y es que en España se tortura”.

Monedero: ¿Cuál ha sido tu experiencia política, Sandra?

Barrenetxea: Eh… mi experiencia política te refieres a… respecto a…

Monedero: Claro, es decir que, has sido una activista política, has militado

Barrenetxea: Sí, sí sí. Yo en la época en la que me detuvieron, bueno, era militante independentista, de izquierdas, participaba en diversos movimientos sociales, en diversas estructuras relacionadas con la izquierda abertzale.

Monedero: ¿Y por qué te detienen, Sandra?

Barrenetxea: Bueno, a mí me detienen acusada de pertenecer a Ekin, eh… y bueno… me detienen el 13 de septiembre creo que fue de 2010, al poco se anunció la tregua definitiva de ETA, y bueno, me detuvieron a mí y a otras ocho personas y estuvimos entre cuatro y cinco días en dependencias de la Guardia Civil.

A Sandra Barrenetxea no la detienen acusada de pertenecer a Ekin, sino que la condenan por integración en organización terrorista. Consigue evitar la pena de prisión porque llega a un acuerdo de conformidad con la Fiscalía en el que se compromete, junto con los demás condenados, a reparar a las víctimas del terrorismo y a abandonar la violencia.
Es decir, no sólo se demuestra que Sandra Barrenetxea, a quien Monedero pregunta por su experiencia política, formaba parte de la estructura de ETA, sino que ella misma reconoce su militancia.
En ETA, no en movimientos sociales.

Tras las alabanzas iniciales de Monedero, tras las preguntas sobre su experiencia política a una condenada por integración en banda terrorista, llega el tema estrella: las torturas.
Sandra Barrenetxea denunció haber sufrido torturas mientras estaba detenida en dependencias de la Guardia Civil y durante su traslado. Durante la entrevista, el programa de Monedero mantiene bajo el nombre de la entrevistada la siguiente presentación: “Víctima de torturas”. Sin comillas, claro.
Monedero presenta a una condenada por integración en organización terrorista como activista social, y la alaba por su coraje al denunciar las torturas del Estado español.

Unos días después de la emisión del programa, la Audiencia de Bizkaia absuelve a los guardias civiles acusados de haber torturado y agredido sexualmente a Sandra Barrenetxea. Los magistrados encontraron contradicciones y lagunas en la declaración de Barrenetxea, concluyeron que era inverosímil el relato de la acusación, y recordaron que la única prueba que se presentó fue el testimonio de Barrenetxea, puesto que se negó a ser reconocida por el médico forense tras las supuestas torturas.

Los líderes de la nueva izquierda harían bien en moderar sus expectativas de cambio y asumir que hay personas que jamás votarán por ellos. Y no lo harán por cosas como ésta. Porque, sencillamente, la nueva izquierda está formada por gente como Monedero.

12. Tomi Madina Etxebarria

 

Tomás Miguel Madina Echevarría es el número doce, aunque será el noveno de la serie.
Había tres etarras antes que él, pero los acontecimientos han hecho que su pequeña biografía se adelante. La actualidad manda, y la actualidad dice que Tomás Miguel Madina Echevarría, “Tomi”, acaba de salir de la cárcel después de haber pasado allí dos años y medio.

Madina fue detenido en junio de 2014, y en abril de 2016 fue condenado a siete años de prisión por pertenencia a organización terrorista. En ese mismo juicio fue acusado de intentar asesinar en 2010 a Patxi López y a Rodolfo Ares, por aquel entonces presidente y consejero de Interior del Gobierno vasco. Fue absuelto de esta acusación por falta de pruebas.

“Tomi” Madina fue condenado a siete años por pertenecer a ETA. Tras dos años y medio queda libre, y varios vecinos de Galdácano organizan, cómo no, un homenaje.
Beatriz Ilardia, concejal de EH Bildu en el ayuntamiento de Galdácano, celebró y recogió algunos momentos del homenaje. Se pueden ver al final del texto.

Tomás Miguel Madina no era un preso político. Era un miembro de ETA. Por eso fue condenado a siete años de prisión, y por alguna otra razón estuvo en la cárcel sólo dos años.

 

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“Uno menos y en Galdácano faltan otros 12 (entre ellos Txapote, como se puede observar). ¡Bienvenido, Tomi!” Bea Ilardia, concejal de EH Bildu en Galdácano.

 

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Al aumentar la última foto de la serie me ha parecido ver a Javi de Usansolo entre los vecinos. El etarra que asesinó a Fabio Moreno, un niño de dos años. El vecino de Galdácano que fue recibido con antorchas, cohetes e ikurriñas cuando salió de la cárcel.

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Por último, una curiosa frase para la galería de los horrores. Participación ciudadana y sangre, por la concejal que pide la libertad de etarras como García Gaztelu “Txapote”.

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