9. Iosune Oña Ispizua

Iosune Oña Ispizua es la novena foto en la pared.

El 14 de septiembre de 2003 un comando de ETA perpetró un atentado contra agentes de la Ertzaintza. El comando se dirigió al alto de Herrera, en Álava. Allí robaron un vehículo a punta de pistola. Ataron a sus dos ocupantes a un árbol y llamaron a la Ertzaintza. Dijeron que habían sufrido un accidente.
Cuando los agentes llegaron, Arkaitz Otazua y Asier Mardones abrieron fuego contra ellos. Los dos ertzainas resultaron heridos, el miembro de ETA Arkaitz Otazua fue abatido y Mardones consiguió escapar.

Mardones fue detenido un año después, así como Iosune Oña Ispizua. Al primero lo condenaron a 74 años de cárcel como autor material del atentado, y a la segunda a 69 años y 3 meses como cooperadora necesaria.
Ambos cumplirán un máximo de 25 años en la cárcel en lugar de 40 porque la fiscal decidió acusarlos de delitos con lesiones contra miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y no de homicidio en grado de tentativa.

Arkaitz Otazua, por su parte, fue homenajeado en una marcha celebrada días después en Bilbao. La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco presentó una querella contra Otegi por manifestación ilegal y enaltecimiento del terrorismo, y fue archivada. Según Deia, Otegi dijo que era un drama que “un chaval de 24 años empuñe las armas en pleno S. XXI y muera de esta forma en una acción militar”.
En la manifestación se corearon los habituales “El pueblo no perdonará”, “Gudari”, referido al miembro de ETA fallecido, y “La lucha es el único camino”.
Otegi abrió los discursos al finalizar la marcha, lanzó un viva a los “gudaris vascos”, pidió respeto para el etarra fallecido porque era un “abogado con cinco idiomas que puso su carrera en peligro para luchar”. También afirmó que “la izquierda abertzale tiene un puño de hierro para todos aquellos que pretendan someter a este país a una terapia que no soluciona el conflicto”.
Cosas muy parecidas se pudieron escuchar el sábado pasado en Galdácano en el homenaje al etarra fallecido Kepa del Hoyo. También estuvo Otegi, pero esta vez no tuvieron que camuflar el acto y tampoco hubo querella por enaltecimiento. Fue un acto de homenaje y enaltecimiento a un miembro de ETA por sus acciones, y se celebró a plena luz del día.

En 2009 Dignidad y Justicia pidió la retirada de una placa a Otazua en el Casco Viejo de Bilbao. No he encontrado más información al respecto. No sé cuándo se colocó, cuánto tiempo estuvo colocada o si se llegó a retirar. Sólo las demandas son noticia. Lo otro debe de ser la normalidad.

Pero la foto de esta entrada no es la de un etarra fallecido, sino la de una etarra en la cárcel.
Es Iosune Oña Ispizua, no es una presa política. Es un miembro de ETA. Por eso fue condenada a 69 años y 3 meses, y por eso los asistentes al acto que se celebró hace unos días en su pueblo, Galdácano, aplaudieron cuando se pronunció su nombre junto a los del resto de etarras de Galdácano.

Más información:

http://ecodiario.eleconomista.es/politica/noticias/683666/07/08/La-Audiencia-Nacional-condena-a-penas-de-entre-69-y-74-anos-de-prision-a-dos-terroristas-por-el-atentado-de-Herrera.html

http://www.elcorreo.com/alava/20080722/politica/juez-reprocha-fiscal-haya-20080722.html

http://www.deia.com/2016/11/20/politica/euskadi/aparta-cipayo-aparta

http://www.libertaddigital.com/nacional/la-juez-teresa-palacios-imputa-a-otegi-otro-delito-de-enaltecimiento-del-terrorismo-1276270355/

http://www.elcorreo.com/alava/20091110/mas-actualidad/politica/piden-retirar-placa-homenaje-200911101358.html

http://www.lavanguardia.com/politica/20030930/51262782112/la-fiscalia-del-pais-vasco-se-querella-contra-otegi-por-exaltacion-del-terrorismo.html

 

En realidad es todo mucho más sencillo

Estos días se cumplen veinte años del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco.

Varios ayuntamientos han querido recordar la fecha. Algunos han resaltado la reacción ciudadana que siguió al crimen. Otros han preferido recordar el crimen en sí, y de algún modo volver a señalar a los responsables.
Muchos ayuntamientos han optado por no hacer nada. El de Bilbao y el de Madrid, por poner dos ejemplos.

En el ayuntamiento de Galdácano no hay previsto ningún acto para recordar el asesinato de Miguel Ángel Blanco.
No tendría demasiado sentido. Entre otras razones, porque en el pueblo hay un homenaje diario al asesino de Miguel Ángel Blanco.

La que comparte la foto es concejal de EH Bildu, segunda fuerza política en el ayuntamiento.
Habría que preguntarse qué sentido tiene pedir condenas públicas y compromiso con las víctimas del terrorismo a quienes nunca han dejado de homenajear a los terroristas.
Qué sentido tiene pedir un homenaje a Miguel Ángel Blanco a quienes están deseando que su asesino salga de la cárcel para poder recibirlo con cariño en la plaza del pueblo.


(La foto celebraba la salida de prisión de “Tomi” Madina, condenado a siete años por ser miembro de ETA)

Alsasua

Toca hablar de lo de Alsasua.

Lo de Alsasua” era el título de un artículo de Elisa Beni en el que la autora afirmaba que lo de Alsasua no es terrorismo.

Lo de Alsasua, en realidad, aún no se sabe qué fue. Judicialmente, al menos. Es decir, no se sabe qué fue.
No se sabe si fue terrorismo. Precisamente eso es, entre otras cosas, lo que tratará de aclarar la Audiencia Nacional. No se juzgará a los acusados partiendo de la premisa de que aquello fue, efectivamente, terrorismo. Los únicos que parecen conocer cuál debe ser la sentencia son los que defienden que lo de Alsasua fue una simple pelea de bar. O una trifulca. O una discusión con la autoridad. Para qué el juicio, entonces. Para qué, en general, todos los juicios contra “jóvenes vascos” -y navarros- cuyo único crimen sólo puede ser el hecho de que son vascos -o navarros.

No se parte de la premisa de que aquello fue terrorismo. Se parte de ciertos indicios que apuntan a que las agresiones, los insultos y las amenazas que supuestamente los acusados cometieron contra dos agentes de la Guardia Civil y contra sus parejas podrían ser parte de una campaña cuyo objetivo es atemorizar a los miembros de la Guardia Civil para que abandonen diversas localidades de Navarra y del País Vasco.
El juicio determinará cómo ocurrieron los hechos, cuáles fueron esos hechos y si los hechos constituyen o no delito de terrorismo.

Hasta que eso ocurra, podemos fijarnos en otros hechos.

Es un hecho que existe una campaña promovida por la izquierda abertzale para expulsar a la Guardia Civil del País Vasco y de Navarra.
Es un hecho que en algunos pueblos no hay una separación clara entre campañas políticas y fiestas.
Es un hecho que en esas campañas se fomenta el odio a la Guardia Civil. En una de esas campañas, por ejemplo, se recrea una escena -dibujos animados- en la que dos jóvenes destrozan un jeep de la Guardia Civil. “Adiós, perro, y no vuelvas a Euskal Herria” es lo que se puede escuchar en el primer vídeo.

Y es un hecho que en el País Vasco las campañas para expulsar a los “indeseables” cuentan con una gran tradición. La izquierda abertzale se encargaba de señalar a los indeseables, los “jóvenes” comprometidos se encargaban de acosar a quienes se quería expulsar, y los mayores, ETA, se encargaban, cuando podían, de materializar la expulsión definitiva. De asesinar, si usamos un lenguaje no normalizado. Los indeseables eran periodistas, concejales, policías, militares, vecinos que leían “periódicos españolistas”, profesores de universidad, jueces, guardias civiles. Las “expulsiones”, cuando era ETA quien las llevaba a cabo, salían en la prensa. José Luis López de Lacalle, Manuel Zamarreño, Eloy García Cambra, Pedro Antonio Blanco, José María Lidón, Francisco Tomás y Valiente o Avelino Palma Brioa, entre muchos otros.
Cuando se trataba de expulsiones no definitivas, es decir, cuando no era ETA sino sus cachorros quienes tomaban parte en esas campañas, los hechos no solían salir a la luz. En algunos casos esos jóvenes conseguían expulsar del pueblo a los objetivos de sus acciones, y en otros casos los acosados decidían hacer frente al acoso y permanecer en su casa y en su trabajo, con un enorme coste personal.

Éste es el contexto general de “lo de Alsasua”. Efectivamente, el caso sería distinto si se hubiera producido en Murcia, en Cangas de Onís, en Mérida o en Granada. Porque en Murcia, en Cangas de Onís, en Mérida o en Granada no hay campañas para expulsar a guardias civiles ni se aprovechan las fiestas para difundir mensajes de odio entre los jóvenes.

Hasta que no termine el juicio no podremos conocer cuáles fueron los hechos de “lo de Alsasua”.
Pero sería conveniente recordar algunos de los hechos que han formado parte del País Vasco y de Navarra desde hace muchísimos años. Al menos si queremos evitar hacer el ridículo al opinar de “lo de Alsasua”.

Nosotros

He visto una vez más ‘1980’, de Iñaki Arteta. Por motivos profesionales. Y he reparado en una frase que deja Ramón Labayen en el 53:25.
Ramón Labayen fue Consejero de Cultura del Gobierno Vasco de 1980 a 1983. Fue también alcalde de San Sebastián entre 1983 y 1987. Y diputado del Parlamento Vasco de 1987 a 1990.
Labayen fue el responsable de la creación de la ETB, de HABE (el instituto de alfabetización de euskera para adultos), y formó parte de la comisión de Derechos Humanos en el parlamento vasco.

Labayen falleció en 2013. Martin Garitano, Diputado General de Guipúzcoa (Bildu), se refirió a él como “un gran patriota vasco”. Garitano fue redactor jefe del periódico Egin entre 1984 y 1998, y después fue subdirector de Gara.
Pero es de Labayen de quien estamos hablando. En concreto, de algo que dijo en el documental de Arteta.
Esto:

El ser un pueblo pequeño, tiene también, es que nos conocemos todos, ¿eh? Y resulta más difícil condenar al hijo de un amigo que, que bueno; hace más efecto que la Guardia Civil asesine a uno de ETA, o lo torture, que, que no que viceversa, seamos nosotros los que hagamos lo mismo.

Ese helador, y tal vez inconsciente, “nosotros”.

‘Contra la impunidad’

El viernes se estrenó en cuatro cines de España la última película de Iñaki Arteta. Los ciudadanos de Madrid, Barcelona, Bilbao y Vitoria pudieron participar en una liturgia muy poco frecuente: la de recordar en público, junto a otros ciudadanos, algunos de los episodios de la historia de la organización terrorista ETA. Lo infrecuente es la liturgia, el hecho de llevar algo que se hace en privado -si es que se hace- al espacio público, que es donde debe estar.
La sala de Bilbao era pequeña, pero estaba llena. Habría cerca de 50 personas.
En San Sebastián, como recordaba Santiago González, no hay ninguna sala que lo proyecte.

La película es muy distinta a ‘1980’. Ésta era tremenda en cuando a su dureza e impacto emocional. ‘Contra la impunidad’ es un recordatorio no de los crímenes perpetrados por ETA, sino sólo de aquéllos que no han sido resueltos o suficientemente investigados.
Muñoz Molina, cuando escribió sobre ‘1980’, hizo referencia al atentado de Salvatierra. El atentado por el que un sacerdote, Ismael Arrieta Pérez de Mendiola, fue condenado como colaborador necesario. El atentado en el que unos vecinos del pueblo gritaron que uno de los tres guardias civiles aún estaba vivo. Para que los terroristas lo rematasen.
La columna de Muñoz Molina se tituló ‘Los desalmados’. Pero no se refería a los asesinos ni a los cómplices, sino a todos aquellos que, como decía el filósofo Aurelio Arteta refiriéndose también a sí mismo, no tenían alma para fijarse en lo que sucedía.

En ‘Contra la impunidad’, además de una explicación de los procesos judiciales mal resueltos y de las nuevas vías para juzgar asesinatos prescritos, hay dos momentos que le acompañan a uno mientras vuelve a casa.

En primer lugar, el diálogo que se produce en el Parlamento de Navarra entre Juanfer F. Calderín y Carlos Fernández de Casadevante, de un lado, y Bakartxo Ruiz, parlamentaria de EH Bildu, del otro. A las palabras de Carlos Fernández sobre las negligencias del Estado en la investigación de algunos crímenes de ETA y sobre la necesidad de aclarar esos crímenes, Bakartxo Ruiz responde con una llamada a la reconciliación. La concisa respuesta de Carlos Fernández es seguida por los nombres y las fotos de algunas de las personas que fueron asesinadas por ETA cuando el portavoz de EH Bildu, Adolfo Araiz, era miembro de la Mesa Nacional de Herri Batasuna.  Juanfer F. Calderín dirigió los nombres y las fotos a la parlamentaria de EH Bildu. La reacción de Ruiz es una visión de lo que viene. De lo que dirán los de un lado, y de lo que no deberían dejar de decir los del otro.

En segundo lugar, las escenas de Manuel Zamarreño, sobre las que no cabe hacer literatura.

Esto es lo que se lleva uno a casa, entre otras cosas.
Iñaki Arteta está haciendo un trabajo necesario y triste, escribió Muñoz Molina tras el estreno de ‘1980’. Hoy presenta su última película en el Artistic Metropol, en Madrid, a las 20:00.

Hay gente de derechas

Hace un par de días publicaban en El País un breve análisis sobre los motivos por los que no es probable que los casos de corrupción en España lleven a un cambio importante en la tendencia de voto. “Hay gente de derechas“, se titulaba el análisis. Y el último párrafo recomendaba a los líderes de la nueva izquierda moderar sus expectativas de cambio. Hay personas que jamás votarán por ellos porque, sencillamente, son de derechas. Ésa era la idea final del artículo.

La nueva izquierda en España es Unidos Podemos, la unión de una esquelética Izquierda Unida y el partido Podemos. En la formación y el mantenimiento de Podemos han sido esenciales Íñigo Errejón, Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero, y también los programas de La Tuerka.

Hace unas semanas, en la tertulia que dirige Juan Carlos Monedero, “En clave de Tuerka”, abordaron el tema de ETA y del desarme. Contaron con un senador de EH Bildu, con Alberto Pradilla, periodista de Gara, y con la senadora por Guipúzcoa de Unidos Podemos, Pilar Garrido.
En el minuto 22:55, Juan Carlos Monedero hace un paréntesis para admirar el coraje de la gente que en el País Vasco ha denunciado las vulneraciones de los derechos humanos, de los que han luchado para que no se vuelvan a producir esas vulneraciones en el País Vasco.
“Por eso tenemos al otro lado del teléfono a Sandra Barrenetxea, a la que hemos querido invitar y felicitar por su coraje, por salir a contar cosas que desde hace demasiados años informes de Amnistía Internacional han venido reconociendo en nuestro país, y es que en España se tortura”.

Monedero: ¿Cuál ha sido tu experiencia política, Sandra?

Barrenetxea: Eh… mi experiencia política te refieres a… respecto a…

Monedero: Claro, es decir que, has sido una activista política, has militado

Barrenetxea: Sí, sí sí. Yo en la época en la que me detuvieron, bueno, era militante independentista, de izquierdas, participaba en diversos movimientos sociales, en diversas estructuras relacionadas con la izquierda abertzale.

Monedero: ¿Y por qué te detienen, Sandra?

Barrenetxea: Bueno, a mí me detienen acusada de pertenecer a Ekin, eh… y bueno… me detienen el 13 de septiembre creo que fue de 2010, al poco se anunció la tregua definitiva de ETA, y bueno, me detuvieron a mí y a otras ocho personas y estuvimos entre cuatro y cinco días en dependencias de la Guardia Civil.

A Sandra Barrenetxea no la detienen acusada de pertenecer a Ekin, sino que la condenan por integración en organización terrorista. Consigue evitar la pena de prisión porque llega a un acuerdo de conformidad con la Fiscalía en el que se compromete, junto con los demás condenados, a reparar a las víctimas del terrorismo y a abandonar la violencia.
Es decir, no sólo se demuestra que Sandra Barrenetxea, a quien Monedero pregunta por su experiencia política, formaba parte de la estructura de ETA, sino que ella misma reconoce su militancia.
En ETA, no en movimientos sociales.

Tras las alabanzas iniciales de Monedero, tras las preguntas sobre su experiencia política a una condenada por integración en banda terrorista, llega el tema estrella: las torturas.
Sandra Barrenetxea denunció haber sufrido torturas mientras estaba detenida en dependencias de la Guardia Civil y durante su traslado. Durante la entrevista, el programa de Monedero mantiene bajo el nombre de la entrevistada la siguiente presentación: “Víctima de torturas”. Sin comillas, claro.
Monedero presenta a una condenada por integración en organización terrorista como activista social, y la alaba por su coraje al denunciar las torturas del Estado español.

Unos días después de la emisión del programa, la Audiencia de Bizkaia absuelve a los guardias civiles acusados de haber torturado y agredido sexualmente a Sandra Barrenetxea. Los magistrados encontraron contradicciones y lagunas en la declaración de Barrenetxea, concluyeron que era inverosímil el relato de la acusación, y recordaron que la única prueba que se presentó fue el testimonio de Barrenetxea, puesto que se negó a ser reconocida por el médico forense tras las supuestas torturas.

Los líderes de la nueva izquierda harían bien en moderar sus expectativas de cambio y asumir que hay personas que jamás votarán por ellos. Y no lo harán por cosas como ésta. Porque, sencillamente, la nueva izquierda está formada por gente como Monedero.

12. Tomi Madina Etxebarria

 

Tomás Miguel Madina Echevarría es el número doce, aunque será el noveno de la serie.
Había tres etarras antes que él, pero los acontecimientos han hecho que su pequeña biografía se adelante. La actualidad manda, y la actualidad dice que Tomás Miguel Madina Echevarría, “Tomi”, acaba de salir de la cárcel después de haber pasado allí dos años y medio.

Madina fue detenido en junio de 2014, y en abril de 2016 fue condenado a siete años de prisión por pertenencia a organización terrorista. En ese mismo juicio fue acusado de intentar asesinar en 2010 a Patxi López y a Rodolfo Ares, por aquel entonces presidente y consejero de Interior del Gobierno vasco. Fue absuelto de esta acusación por falta de pruebas.

“Tomi” Madina fue condenado a siete años por pertenecer a ETA. Tras dos años y medio queda libre, y varios vecinos de Galdácano organizan, cómo no, un homenaje.
Beatriz Ilardia, concejal de EH Bildu en el ayuntamiento de Galdácano, celebró y recogió algunos momentos del homenaje. Se pueden ver al final del texto.

Tomás Miguel Madina no era un preso político. Era un miembro de ETA. Por eso fue condenado a siete años de prisión, y por alguna otra razón estuvo en la cárcel sólo dos años.

 

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“Uno menos y en Galdácano faltan otros 12 (entre ellos Txapote, como se puede observar). ¡Bienvenido, Tomi!” Bea Ilardia, concejal de EH Bildu en Galdácano.

 

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Al aumentar la última foto de la serie me ha parecido ver a Javi de Usansolo entre los vecinos. El etarra que asesinó a Fabio Moreno, un niño de dos años. El vecino de Galdácano que fue recibido con antorchas, cohetes e ikurriñas cuando salió de la cárcel.

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Por último, una curiosa frase para la galería de los horrores. Participación ciudadana y sangre, por la concejal que pide la libertad de etarras como García Gaztelu “Txapote”.

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8. Iker Lima Sagarna

Iker Lima Sagarna es el octavo.

Sobre Iker Lima no hay demasiada información. Hay muy poca información, en general, sobre la mayoría de los etarras. Resulta muy difícil encontrar información fiable y agrupada sobre las condenas que pesan sobre ellos. Y es aún más difícil encontrar información sobre aquéllos que son parte de la periferia de ETA, los de la llamada kale borroka o terrorismo de baja intensidad.

Iker Lima es uno de estos últimos. Fue condenado en 2008 por un delito de daños y otro de desorden público, junto a otros cuatro compañeros. En aquel grupo estaba también Jon Crespo, de quien ya hablé en otra ocasión, y de quien volveré a hablar en esta serie. Es el décimo.
El 16 de septiembre del año 2000 llegaron a la calle principal de Galdácano y se dedicaron a destrozar los inmuebles que encontraron a su paso, incluyendo algunas viviendas particulares. Para ello usaron material incendiario y explosivo -cócteles molotov, cohetes con puntas- y también mazas y palos. Se celebraban, como ahora, las fiestas de Galdácano.
Aquel año, Iker Lima participó como terrorista de baja intensidad. Los dos últimos años ha participado como foto en la pared.

Probablemente, Iker Lima ha sido condenado por otros delitos -aún sigue en la cárcel- pero no he conseguido más datos.

Se podría pensar que Iker Lima Sagarna es sólo un vándalo. Alguien fuera de ETA, o en la periferia de ETA. Pero esto es lo que decía no hace mucho, como puede leerse en un reportaje de Ángeles Escrivá en El Mundo:

«Ya han pasado casi tres años. Que vengan aquí los de Sortu y que me digan qué hemos conseguido. Que no nos engañen. Socialmente, políticamente no hemos conseguido nada, y militarmente no nos han vencido, es peor: somos nosotros los que nos hemos rendido». Ésa es la impresión amarga de Iker Lima Sagarna, uno de los miembros de ETA en prisión, comentada recientemente por sus amigos en la herriko.

Iker Lima Sagarna no es un preso político. Es un miembro de ETA. Y por eso está en la cárcel.

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Más información:

La sentencia: http://gara.naiz.eus/agiriak/20080430_SentenciaANgaztk.pdf

http://www.elmundo.es/espana/2014/10/23/5448a5e3e2704ed7098b456d.html

http://elpais.com/elpais/2008/04/30/actualidad/1209543430_850215.html

http://www.elconfidencial.com/mundo/2009-02-24/el-ts-confirma-las-penas-a-5-acusados-de-varios-actos-de-violencia-callejera_1055972/

 

 

7. Xabier Garcia Gaztelu

Xabier (Francisco Javier) García Gaztelu es el séptimo.

Xabier García Gaztelu es vecino de Aperribai, el barrio de Galdácano del que también salieron Francisco Javier López Peña, ‘Thierry’, y Jon Bienzobas.

Xabier García Gaztelu es también conocido como ‘Txapote’. Y seguramente es el etarra más conocido de los que decoran las paredes de Galdácano en fiestas. Es conocido porque durante años se habló de su rostro, de sus gestos, de su frialdad, de su crueldad. Fue el autor de varios asesinatos y ordenó muchos otros desde su condición de dirigente de ETA.
Xabier García Gaztelu asesinó a Alfonso Morcillo, asesinó a Gregorio Ordóñez, asesinó a Fernando Múgica, asesinó a Miguel Ángel Blanco, asesinó a Manuel Zamarreño, asesinó a Enrique Nieto, asesinó a José Javier Múgica, asesinó a Fernando Buesa, asesinó a José Ignacio Iruretagoyena, asesinó a José Luis López de Lacalle.

Con Txapote se acaban los adjetivos. Sanguinario, cruel, frío. Y está bien que se acaben, porque lo que importa son los hechos. Los hechos más importantes son los asesinatos. Y el hecho por el que hay que escribir sobre García Gaztelu es que durante años se dedicó a asesinar y su foto aparece en las fiestas de un pueblo y no pasa nada.

Lo que diferencia a García Gaztelu del resto de etarras de las fotos es sólo el número. El número de asesinatos que llevó a cabo y el número de asesinatos que ordenó. Son muchos. Los demás etarras también asesinaron, o proporcionaron información para que se llevasen a cabo asesinatos, o ayudaron de algún modo, el que fuera, a una organización terrorista. No asesinaron a tantos como García Gaztelu. Pero todos ellos son responsables de todos los asesinatos cometidos por ETA.

También hubo gente fuera de ETA que ayudó a ETA. Y no me refiero a los que señalaban, a los que acosaban o a los que agredían. Ésos siempre han estado dentro. Me refiero a los que callaban, a los que restaban importancia o a los que, incluso, bromeaban.

Por último estamos los que permitimos que todo esto sea normal. Los que vivimos en Galdácano, en Berriozar, en Rentería, en Elgoibar. Recordamos, claro. Pero no es suficiente.

Xabier García Gaztelu no es un preso político. Es un miembro de ETA. Y por eso está en la cárcel.
Y en las paredes de Galdácano.

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6. Txus Martin Hernando

Txus (Jesús María) Martin Hernando es el sexto.

Txus Martin Hernando cumplió una condena de 12 años en Francia por sus actividades en el Comando Vizcaya de ETA durante los 90.
En mayo de 2012, Txus Martin Hernando fue condenado a 36 años por el asesinato del sargento de la Ertzaintza Joseba Goikoetxea. Joseba Goikoetxea fue asesinado el 22 de noviembre de 1993 cuando llevaba a su hijo al colegio. Un etarra se acercó al coche mientras esperaba al semáforo y lo asesinó. Años después, en 2015, la viuda del sargento decía en una entrevista en Público que le gustaría sentarse con quienes asesinaron a su marido, hablar con ellos y ver si “realmente conocían quién era mi marido”.
Fue precisamente Txus Martin Hernando el encargado de conocer a Joseba Goikoetxea. Investigó quién era, qué hacía, cuáles eran sus rutinas. La información que recopiló Martín Hernando sirvió para que en 1993 el comando en el que estaba integrado asesinara al sargento de la Ertzaintza.
En diciembre de 2012, meses después de que la Audiencia Nacional le impusiera una condena de 36 años, el Tribunal Supremo rebajó la pena a la mitad. Sólo (sólo) proporcionó información, por lo que pasó de coautor a colaborador del atentado. Txus Martin Hernando “ejecutó actos esenciales dentro del operativo, pero de poca relevancia en relación al atentado”
En junio de 2012, Martin Hernando fue absuelto en el juicio por el asesinato del agente de la Guardia Civil José Manuel García Fernández. José Manuel García Fernández fue asesinado en un bar de Ciérvana el 3 de mayo de 1997. Un testigo del atentado identificó “en un porcentaje muy alto sin estar seguro al cien por cien” a Txus Martin Hernando como el autor de los disparos, pero su declaración no encajaba con la del resto de testigos, que describían a un hombre de estatura superior a la media. Martin Hernando fue absuelto y dos etarras fueron condenados. El fiscal aportó como pruebas un post-it en el que aparecía la matrícula del coche del agente asesinado, y la declaración de un coimputado. Este coimputado señaló que el atentado había sido cometido por tres personas. Martin Hernando negó en el juicio su participación en el asesinato, aunque reconoció que sí pudo haber proporcionado información al comando.
En mayo de 2012, Martin Hernando fue absuelto en el juicio por la colocación de una bomba – desactivada por la Ertzaintza- en un bar de Lejona en septiembre de 1993. La AN consideró probado que Martin Hernando había colocado la bomba junto con el etarra Koldo Martin Carmona, pero el delito ya había prescrito.

Txus Martin Hernando cumplió condena en Francia, fue extraditado a España y en 2011 se aprobó su acercamiento a la cárcel de Basauri. Las organizaciones de presos de ETA llevan años pidiendo primero su acercamiento y después su liberación por los problemas psicológicos que sufre. En 2010 intentó suicidarse cortándose las venas cuando permanecía encarcelado en una prisión de Francia. En 2012 la Audiencia Nacional rechazó conceder la libertad provisional a Martin Hernando porque su enfermedad está controlada gracias a la medicación y porque existe riesgo de fuga.

Txus Martin Hernando no es un preso político. Es un miembro de ETA. Y por eso está en la cárcel.

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Más información:

http://www.elcorreo.com/vizcaya/20120504/mas-actualidad/politica/etarracondena-201205041731.html

http://cadenaser.com/ser/2012/12/26/espana/1356483017_850215.html

http://www.europapress.es/nacional/noticia-absuelto-etarra-txus-martin-hernando-asesinato-guardia-civil-20120618161230.html

http://www.abc.es/20120524/espana/abci-etarra-hernando-juicio-201205241614.html

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/11/04/espana/1320436288.html

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/05/24/espana/1337869291.html

http://www.eitb.eus/es/noticias/politica/detalle/892382/absuelven-al-miembro-eta-txus-martin-colocacion-bomba/

http://ianasagasti.blogs.com/mi_blog/2013/03/a%C3%B1adir%C3%ADa-a-joseba-goikoetxea.html

http://www.elcorreo.com/vizcaya/20120202/mas-actualidad/politica/audiencia-nacional-rechaza-excarcelar-201202021845.html

http://www.libertaddigital.com/nacional/2011-11-04/interior-traslada-al-pais-vasco-al-preso-enfermo-de-eta-txus-marin-1276440369/

http://elpais.com/diario/1993/11/23/espana/754009224_850215.html