¿Qué es un bulo?

En el principio debe estar la definición.
Un bulo, según algunas escuelas posmodernas, sería aquello que se establece y se reconoce como bulo. Solamente.

El sábado pasado, 25 de agosto, una mujer paseaba por Barcelona junto a su marido y sus hijos. Al parecer, los hijos se divertían quitando lazos amarillos. Al parecer, un hombre que también paseaba se dirigió a los hijos de la pareja de malas maneras para recriminarles por quitar los lazos y dejarlos en el suelo. Y al parecer, el hombre no se conformó con reñir a los niños sino que golpeó a la mujer en la cara.
Horas después, Periodista Digital e imagino que no pocas cuentas de Twitter compartían una foto falsa de la mujer agredida. Periodista Digital publicaba también, para sorpresa de nadie, una noticia sobre la agresión en la que incluían la foto falsa, que al parecer era de una luchadora americana después de un combate.

El mismo sábado 25 de agosto la mayoría de los medios de comunicación publicaban que varias personas habían sido retenidas y denunciadas por la Policía Local de L’Ametlla de Mar por pintar sobre un lazo amarillo. El lazo estaba colocado en un monumento de la localidad, y el alcalde de la localidad, Jordi Gaseni, afirmaba a un medio de comunicación que “una persona con proyección pública debería dar más ejemplo y no hacer actos vandálicos contra el mobiliario urbano“.

La pregunta que imagino cualquier lector serio se hizo al leer la noticia es si un lazo amarillo podía considerarse, como decía el alcalde de la localidad, “mobiliario urbano”. Antes de poder esbozar una respuesta comenzó a circular una imagen en Twitter. En la imagen se veía el monumento y el lazo pintado de rojo. También se veía una bandera de España pintada en la base del monumento, y por lo tanto en el monumento.

IMG-7201

Periodista Digital, Noticias de Navarra, El Nacional, eldiario.es, El Plural, ara.cat, El Independiente, El Español, la Cope, Noticias Cuatro, Huffington Post. Ésos son algunos de los medios que añadieron la imagen del muro pintado a la noticia del día 25.

Como ya sabemos, porque lo recogían todos los medios y el alcalde de la localidad, una de las personas del grupo al que retuvieron y denunciaron el día 25 era el periodista Arcadi Espada. Como ya sabíamos desde el principio, porque lo recogían todos los medios, el grupo fue retenido y denunciado por pintar un lazo amarillo. ¿Por qué no se decía en las noticias que también pintaron la base del monumento en el que estaba colocado el lazo, algo que cuadraba mejor con la afirmación del alcalde sobre los actos vandálicos contra el mobiliario urbano y con la imagen que incluían en la noticia?
Sencillamente, porque la imagen que todos esos medios incluyeron en la noticia sobre los hechos del día 25 era una imagen de otros hechos que ocurrieron dos días antes. Esa imagen aparecía en otra denuncia tuitera que el mismo alcalde publicó el día 23, y en la de un grupo juvenil con el nombre de “Jovent Ametlla de Mar”.
Algunos de los medios que publicaron la noticia con la imagen (¿falsa?, ¿errónea?, ¿sin contrastar?) aclararon en la misma noticia que la imagen no se correspondía con la noticia, sino que formaba parte de unos hechos distintos, y que la habían publicado por error. Es el caso de eldiario.es.
Otros medios acompañaban -aún acompañan- la imagen con un texto en el que hacían decir al alcalde que las personas retenidas y denunciadas el día 25 “son responsables de haber pintado con los colores de la bandera de España el monumento de la rotonda”, a pesar de que el alcalde nunca dijo eso, y a pesar de que no eran responsables de eso. Es el caso del Huffington Post.
Además de medios de comunicación que no son Periodista Digital, un partido político también se refirió a los hechos en términos parecidos. El partido fue Podemos. El día 25 a las 19:50, cuando ya no podía haber dudas respecto a la correspondencia entre la imagen triunfante y los hechos, Podemos publicaba un tweet que comenzaba así: “Arcadi Espada es noticia por haber pintado una escultura pública”.

Es probable que algunos de los medios que publicaron la imagen que no se correspondía con la noticia lo hicieran no por un afán de presentar un relato falso, sino por incompetencia. Es indudable que Podemos, para sorpresa de nadie, mintió cuando publicó ese tweet, porque a esas horas ya estaba claro qué pasaba con esa foto.

Bien, las dos noticias, la de la agresión en Barcelona y la de la retención y denuncia a un grupo de personas por pintar un lazo, se publicaron el día 25. Los dos hechos dieron lugar a informaciones falsas a partir de imágenes que no se correspondían con los hechos. En el caso de la agresión, el único medio (o el único del que tengo constancia) que compartió la información falsa, una foto de una persona que no era la agredida, fue Periodista Digital. En el caso de la pintada del día 23/25 fueron Periodista Digital, que repite, Noticias de Navarra, El Nacional, eldiario.es, El Plural, ara.cat, El Independiente, El Español, la Cope, Noticias Cuatro y Huffington Post entre otros. Y también el partido político Podemos, que en la actualidad representa a más de cinco millones de españoles. Como lógica consecuencia, eso supuso que no pocas personas compartieran esa misma foto como prueba de que el alcalde tenía razón, y de que el periodista y el resto del grupo habían cometido un acto vandálico contra un monumento.

En España hay desde hace años un proyecto periodístico independiente que tiene un objetivo loable: echar una mano para que los ciudadanos podamos “distinguir entre lo que es verdad y lo que es mentira”. Ese proyecto periodístico es Maldito Bulo, y ha recibido varios premios internacionales por su labor periodística. El proyecto es digno de elogio, y en su web y en sus redes sociales alertan habitualmente sobre los bulos más importantes, o los más extendidos, o los más peligrosos. Es imposible llegar a todos.
Ese proyecto periodístico estableció como lo que es, un bulo, una foto falsa sobre la mujer agredida en Barcelona. No la que compartió Periodista Digital, sino otra que compartió una periodista llamada Yolanda Couceiro.
No dijo nada sobre la fotografía que compartieron medios como El Nacional, la Cope, Noticias Cuatro o el Huffington Post, y que permitieron que el partido político Podemos publicase un tweet en el que denunciaba falsamente que un periodista había pintado una escultura pública.

Imagino que en los proyectos de ese tipo hay y tiene que haber criterios bien definidos. Es imposible llegar a todo, así que no pueden recoger todos los bulos que circulan por las redes. Imagino que los criterios pueden incluir el número de veces que se comparte el bulo, la duración de ese bulo, la presencia en los medios de prestigio, la peligrosidad de ese bulo o la influencia de quienes han compartido ese bulo. Pueden ser algunos de esos, pueden ser todos esos y pueden ser otros que no sean esos los que utilicen a la hora de decidir sobre cuáles se alerta.

El caso es que ese proyecto periodístico no alertó sobre la imagen falsa que se estaba incluyendo en las noticias sobre el grupo al que la policía local de L’Ametlla de Mar retuvo y denunció por haber pintado una línea roja en un lazo amarillo, y el caso es que ayer mismo Telecinco incluía la imagen que no correspondía a esos hechos en la entrevista que le hacían al conocido periodista que formaba parte de ese grupo.

El caso, también, es que ese proyecto periodístico decidió que sí merecía la pena alertar de que una entrevista a Penélope Cruz incluida en una sección de entrevistas imaginarias era una entrevista imaginaria, y por lo tanto, imagino que sorprendentemente, nada de lo que se decía en esa entrevista era real.

Y el caso, para terminar, es que el hecho de que tantos medios de comunicación hayan compartido la foto con el muro pintado junto a la noticia del día 25 permite que las palabras del alcalde sobre los “actos vandálicos contra el mobiliario urbano” ya no suenen tan extrañas, y permite que la mentira de un partido político como Podemos se apoye en una base imaginaria compartida.

El caso, en fin, es que un bulo es solamente aquello que queda establecido como bulo.
Así que los posmodernos no sólo no mentían sino que decían la verdad. En un sorprendente giro de los acontecimientos.

Anuncios

El periodismo y sus etiquetas

El periodismo consiste esencialmente en que alguien que no sabe quién es Lord Jones escriba que Lord Jones ha muerto.
Exagero, claro. Porque muchas veces ese alguien no escribe que Lord Jones ha muerto, sino que únicamente lo transcribe.

No existe el periodismo ciudadano. Existe el periodismo. Y existen otras cosas. La diferencia entre el periodismo y otras cosas, como escribir en un blog, es que en el periodismo hay ciertas obligaciones. En el periodismo debe haber filtros. El periodista no puede inventar o manipular los hechos. El periodista debe comprobar los hechos sobre los que escribe. El periodista debe escribir lo que escribe. Y el periodista debe citar cuando no es capaz de acceder a la información por sus propios medios.

Quien se dedica al periodismo debe hacer todo eso y mucho más porque se dedica al periodismo, que es una profesión y es posible que hasta un servicio público. Quien se dedica al periodismo ha estudiado al menos durante cuatro años qué es el periodismo, cómo se desarrolla y qué prácticas se deben evitar.

El periodismo lleva años diciendo que el periodismo se dirige al mismo lugar que Lord Jones. Que no hay lectores suficientes, y que los que hay no quieren pagar por lo que leen. Por eso algunos periodistas vieron que en España había una oportunidad de negocio, y que podían hacer precisamente un tipo de periodismo por el que mereciera la pena pagar.
Creo que El Español lo intentó durante su primer año. Después vino lo que es hoy. Ayer leí que en su cuenta de Twitter habían publicado el siguiente titular: Los actores de ‘Guardianes de la Galaxia’ defienden a su director, despedido por pedófilo. Noel Ceballos publicó una captura con el titular en la red social, y parece que el periódico eliminó el tuit original y cambió la redacción: Los actores de ‘Guardianes de la Galaxia’ defienden a su director, despedido por unos tuits pedófilos. Hoy he entrado a la noticia y veo que el titular ha sufrido su segundo cambio: ahora ya se limitan a decir que fue despedido por unos tuits sobre pedofilia.

Y ahora, el salto.

Hace unos días se celebró en Galdácano un homenaje a un etarra condenado por dos asesinatos. Escribí aquí sobre ello.
En El Español también escribieron sobre ello. Su información era tan precisa (o tan poco precisa) como la mía. Los mismos datos, las mismas fotos y hasta, en ocasiones, las mismas frases. La noticia estaba firmada. Es decir, alguien se atribuía la autoría del texto y el periódico se atribuía las fotos, a pesar de que no estuvieron en el funeral de Lord Jones.
Al hacerlo, y al permitirlo, incumplieron al menos uno de sus deberes como periodistas: el de ser, realmente, los autores de sus piezas.
Entiendo que es imposible estar en todos los lugares. Y entiendo que un periódico puede considerar conveniente dar a conocer lo que ocurre en alguno de esos lugares. Lo que no entiendo es por qué no se actúa con una mínima adherencia al código deontológico de la profesión. No lo entiendo, literalmente. No les cuesta nada. Basta con poner un pie de foto o incluir un enlace a la fuente original. Ni siquiera un enlace: simplemente bastaría con citar, aun sin enlace, la fuente. Porque siempre hay una fuente directa y primaria, por mucho que pueda haber fuentes indirectas.
Un periodista debe saber eso. Por lo tanto, cuando actúa mal, actúa mal a sabiendas.

El Español se creó, decían, para refundar el periodismo. Para hacer un periodismo serio y profesional. Creo que están muy lejos de conseguirlo. Y creo que una de las respuestas más frecuentes cuando se denuncian las malas prácticas es que todos lo hacen.
Claro que todos lo hacen, y claro que todos, El Español y los otros periódicos, lo seguirán haciendo.

Si escribo todo esto es porque creo que los periodistas deben actuar bien. No para alimentar el ego de quienes se dedican a otra cosa, ni porque les pueda conducir hasta un nicho de mercado sin explotar; deben actuar bien porque es lo que se espera de ellos. Deben actuar bien porque es lo que hay que hacer.

Todos los que dicen que van a cambiar el mundo, en su sentido más amplio, suelen olvidarse de cuidar en primer lugar de la ciudad y sus leyes, que son siempre leyes morales. Esto último exigiría menos tiempo, menos esfuerzo, y además tiene una ventaja: es realizable. Porque no exige cambiar las costumbres de todos, sino tan sólo las de uno mismo.

ACLARACIÓN:

Me han explicado qué es lo que ha ocurrido con la noticia de El Español. Hay una parte de mala práctica periodística, y hay una parte de mala comunicación entre El Español y un tercer actor.
Lo primero lo han intentado solventar eliminando la parte del texto que habían copiado y colocando un enlace a una cuenta de Twitter bajo las fotos. La fuente sin la cual no habría habido noticia, que es la entrada del blog, no parece que la vayan a añadir.

Lo segundo, que desconocía, explica parte de la mala práctica. Pero a pesar de esa mala comunicación, sobre la que prefiero no decir nada, era el periódico el que tenía que haberse preguntado por la fuente, por mucho que pensaran que tenían permiso para publicar esas fotos. Y sobre todo tendrían que haber sabido y sabían que copiar parte de un texto en una noticia y no señalar la fuente no es lo correcto.
Lo segundo explica parte de lo que ha pasado, pero muestra que las malas prácticas no se van a corregir. Porque ese fallo de comunicación no habría podido producirse si no existieran esas malas prácticas, y sobre todo porque la aclaración se hace aquí y la hago yo, y no se hace en la misma red social en la que se compartió la noticia de El Español ni la hacen quienes deberían haberlo aclarado.

Entiendo qué es lo que ha pasado. Entiendo que pasa en muchos periódicos y que seguirá pasando. Y entiendo que hay elementos, que hasta hace poco desconocía, que dificultan una explicación completa por parte de quienes han actuado mal.

También entiendo, y termino, que ese fallo de comunicación no elimina la mala práctica. Ese fallo de comunicación se produce porque lo que se describe en el segundo párrafo no se ha cumplido.