El Gobierno, la tortura y la prensa

Afirma hoy El Mundo en un titular que El Gobierno da al PNV la comisión sobre abusos policiales en el País Vasco. Esa comisión nace de la ley de abusos policiales que el Parlamento vasco aprobó en julio de 2016. El objetivo de la comisión es analizar las peticiones de aquellas personas que denuncien haber sido víctimas de abusos policiales en el País Vasco entre 1978 y 1999. Los expertos de la comisión valorarán las denuncias y podrán otorgar la condición de víctima a cualquier denunciante cuyo relato sea considerado veraz, y por lo tanto podrá después acceder a las reparaciones oportunas.
Para que esta comisión otorgue a alguien la condición de víctima de abusos policiales no serán necesarios ni informes policiales ni sentencias condenatorias.

Después de leer la noticia me he acordado del tratamiento que recibió el informe del Gobierno vasco publicado en diciembre de 2017 sobre tortura y malos tratos en el País Vasco entre 1960 y 2014.
Dejo aquí cuatro ejemplos: EITB, Deia, la SER y El Español.

 

Esos cuatro medios afirmaban que el Gobierno vasco constataba/censaba/documentaba/acreditaba más de 4.000 casos de tortura en el País Vasco entre 1960 y 2014.
Lo afirmaban en el titular. En las profundidades de la noticia tenían que constatar/censar/documentar/acreditar, ahora sí, sus mentiras. Porque en las profundidades de la noticia esos más de 4.000 casos de tortura pasaban a ser 4.000 denuncias de tortura. Con todo lo que ello implica.

 

Implica, para empezar, que buena parte de la prensa mintió sobre el informe. Y mintió de la peor manera posible: a plena luz del día, con testigos, porque sabían que no importaba.
Habría 4.113 casos de tortura constatados en el País Vasco porque ellos, con su empeño o su incompetencia, habían decidido que fuera así.

Habría 4.113 casos de tortura a pesar de que las noticias que lo afirmaban lo negasen, y a pesar de que el propio informe no hablaba de 4.113 casos constatados de torturas y malos tratos, sino de 4.113 casos denunciados de torturas y malos tratos.

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En el informe queda claro que hay 20 sentencias condenatorias por torturas durante esos años.

 

El salto de esos 20 casos constatados a los 4.113 se da mediante un análisis de la fiabilidad de las denuncias.

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Se tomaron 202 denuncias y se analizó la credibilidad de los relatos de los denunciantes.

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193 personas hicieron un relato sustancialmente veraz de su experiencia de tortura, según los expertos.
Pero hoy no hablamos de 193 personas, ni de relatos veraces. Hablamos y hablaremos de 4.113 casos constatados/censados/documentados/acreditados de torturas.

Gracias a los prestigiosos expertos y al Gobierno vasco, que son los que aportan los datos, pero gracias sobre todo a los periódicos que presentan esos datos como el Gobierno vasco quiere que se presenten.

El PSE, socio del PNV en el Gobierno vasco, emitió un pequeño suspiro, no llegó a aspaviento, cuando se publicó el informe. Para el PSE, el informe “adopta una metodología meramente expositiva sobre las denuncias recogidas”.
Ahí quedó su exposición. Y ahí siguió y sigue el PSE, con el PNV en el Gobierno vasco. Antes ya había sumado sus votos al partido de Arana para aprobar la ley sobre abusos policiales, que contará también con la expertise de Etxebarria y Jonan Fernández.

La aparición del PSOE para retirar otro recurso que molestaba a los nacionalistas es el final esperado. El anterior Gobierno recurrió la ley del Parlamento vasco ante el Tribunal Constitucional, donde permanecía encallada. Pero el Gobierno de los 84+ parece dispuesto a dejar que el Gobierno vasco ponga en marcha su proyecto de desjudicialización de la justicia.

Y no hace falta hablar de precios a sus socios. No hace falta preguntarse por qué el Gobierno de Sánchez hace lo que hace. Basta con registrar qué es lo que ha hecho hasta ahora, y qué es lo que seguirá haciendo.
Es suficiente, o debería serlo.

 

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Lo primero, pon “asesinato machista”

Y después cuenta la noticia.

La noticia es una tragedia. Un hombre mató a su mujer, de 31 años, y después se arrojó al vacío desde un séptimo piso.
Una parte importante de la noticia es que el hombre había llamado ese mismo día a la Ertzaintza, en varias ocasiones, para pedir protección. Decía sentirse perseguido por varias personas que pretendían agredirlo. Su mujer llamó por teléfono a la madre de aquél, se produjo una fuerte discusión entre la pareja, y finalmente el hombre la mató con un cuchillo.
Varios agentes de la Ertzaintza llegaron al domicilio momentos antes de que el hombre se suicidase. Intentaron convencerle de que abriera la puerta, pero él seguía repitiendo que lo querían matar.

No había ningún indicio de que el hombre fuera violento o machista. No hubo denuncias o agresiones previas.
Lo que sí había era una enfermedad mental. El hombre estaba en tratamiento por esquizofrenia. Y en lo que parece un brote psicótico, con todo lo que eso implica, asesinó a su mujer.

El Ayuntamiento de la localidad -Sestao- emitió una nota de rechazo al asesinato y contra la “violencia sexista”. En el periódico Deia se referían a la tragedia como “asesinato machista”. Antes y después de tener constancia del tratamiento por esquizofrenia.

Hoy ese mismo periódico dice que las autoridades destacaron la necesidad de la “implicación” de la sociedad ante “un problema que es estructural”. Esa autoridad es la directora de Emakunde. Otra autoridad, el secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, calificó estos hechos como “una de las mayores lacras e ignominias” que vive el Estado desde hace muchos años. Por último, el alcalde de Sestao llamó a las administraciones a “trasladar a los jóvenes valores de respeto, de igualdad y de cuidarnos unos a otros y no hacer estas barbaridades”.

Entre esas autoridades, ningún psiquiatra.
Porque lo principal es que fue un asesinato machista, con todo lo que eso implica.

Una prensa independiente, un periodista total.

El comunicado de la Asociación de Prensa de Madrid sobre las denuncias de algunos periodistas por acoso y presiones de Podemos ha hecho asomar algunas patitas.
Ayer los comentarios en Eldiario.es parecían pedir la llegada de un Trump redentor que acabase con la prensa manipuladora. Pero los comentarios son el infierno, y no hay que hacerles demasiado caso.

Hoy han aparecido los primeros análisis, y eso ya es más serio. En el propio Eldiario.es, Andrés Gil señala que la APM hace mal en denunciar el acoso de Podemos, y que a quienes debería denunciar es a los editores y a los poderes políticos y económicos.
Gumersindo Lafuente reconoce que “ni Pablo Iglesias ni algunos de sus colegas de Podemos pueden dar lecciones de elegancia en su trato con los medios”, pero, añade, “al menos no ocultan su posición crítica ante el trabajo periodístico”. Echenique, por ejemplo, a quien Lafuente preguntó en un debate por su idea de periodismo, defendió la creación de un organismo que etiquetase la calidad de los servicios informativos de las televisiones. A Lafuente esta idea le pareció “inquietante” pero al menos, volvió a añadir, Echenique no se escondió. Sobre el comunicado de la APM, el periodista dice que le sorprendió su “tono lastimero y llorón”. Y termina su pieza haciendo una autocrítica al periodismo.

Pero la pieza buena de verdad no aparece en Eldiario.es sino en Público, y la firma Pascual Serrano. Dejo a continuación dos frases del artículo, a las que he añadido las negritas.

¿Y por qué un político no puede pretender descalificar y minar la credibilidad de un periodista si considera que el trabajo que muestra esa periodista no está contrastado, o, lo que es lo mismo, miente?

Como ya señaló Ignacio Ramonet, vivimos en una sociedad donde la mayoría de los grupos de presión tiene un contrapoder: Frente al gobierno hay una oposición, frente a los empresarios existen sindicatos, ante el poder de las empresas se crean asociación de consumidores. Sin embargo, el llamado cuarto poder no tiene ningún contrapoder ante el que responder o que pueda denunciar su insalubridad si la hubiere. El derecho a la información no es patrimonio de los periodistas, sino de los ciudadanos, por eso debemos conocer las quejas que tiene un político de los periodistas, con nombre y apellidos.

Es interesante conocer el curriculum de Pascual Serrano. En concreto, es interesante conocer que Serrano fue asesor editorial de Telesur, el canal de televisión creado en 2005 desde el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información de la República Bolivariana de Venezuela, y gestionado por, entre otros, los Estados de Venezuela, Bolivia, Ecuador… y Cuba.

La idea de un nuevo periodismo independiente y del pueblo es, al cabo, la idea de periodismo que defienden dos modelos de las libertades civiles como Venezuela y Cuba.
Pero eso ya lo sabíamos.

Hace dos años, El País publicó una entrevista a Rafael Correa, presidente de Ecuador. Uno de los países que forma parte del órgano de gestión de Telesur. Decía cosas como éstas:

P. La ley de comunicación ha sido muy criticada por muchos otros medios internacionales y organismos de derechos humanos. ¿Está en peligro la libertad de expresión en Ecuador?

R. (…) Usted va a coincidir en que el poder mediático es un poder. Entonces todo poder necesita regulación social y eso se hace a través de leyes. ¿Dónde está el problema? ¿Por qué es un poder que se autolegitima diciendo que es libertad de prensa?

Volvamos ahora al artículo de hoy de Pascual Serrano. Sin embargo, el llamado cuarto poder no tiene ningún contrapoder ante el que responder o que pueda denunciar su insalubridad si la hubiere.

Y ahora, a Pablo Iglesias, hablando sobre la democratización de los medios de comunicación.

¿Eso qué  es lo que implica? Hacer desaparecer a los mercaderes de los medios de comunicación. La libertad de expresión será libertad de expresión cuando los medios de comunicación realmente respondan a intereses públicos. ¿Quién representa los intereses públicos? Las organizaciones sociales, la sociedad civil…

También El País recogía hace algo menos de dos años algunas de las ideas de Pablo Iglesias sobre la prensa, publicadas en el libro Conversación con Pablo Iglesias.

Si el derecho a la información es un derecho democrático, la concentración de la propiedad es incompatible con ese derecho (…) No puede ser que algo tan importante, y de interés público, imprescindible para la democracia, como son los medios de comunicación, esté solo en manos de multimillonarios.

Más contexto:

Los capitalistas llaman libertad de imprenta a la libertad de soborno de la prensa por los ricos, a la libertad de utilizar la riqueza para fabricar y falsear la llamada opinión pública. Los defensores de la “democracia pura” también se manifiestan de hecho en este caso como defensores del más inmundo y venal sistema de dominio de los ricos sobre los medios de ilustración de las masas, resultan ser embusteros que engañan al pueblo y que con frases bonitas, bellas y falsas hasta la médula distraen de la tarea histórica concreta de liberar a la prensa de su sojuzgamiento por el capital.

Esto no es de Iglesias, sino de Lenin, en Tesis e informe sobre la democracia burguesa y la dictadura del proletariado.

Iba a cerrar la entrada con este fragmento de un artículo de Pascual Serrano en el que hace balance sobre su paso por Telesur. Pero no va a ser así. Al final del fragmento, una curiosidad.

Han sido necesarios más de 75 años desde que se inventara la televisión para que surja un proyecto multinacional que no dependa de grandes grupos empresariales ni de elementos publicitarios, que apueste por dar la voz a los ciudadanos y no a accionistas, anunciantes y grupos de poder. Por supuesto, una iniciativa así no se hubiese permitido en EEUU, tampoco Europa se ha demostrado capaz. Ha sido América Latina quien está demostrando que otro mundo es posible y factible como ha afirmado Pedro Casaldáliga.

No lo podemos negar, en Europa nos corroe la envidia. Gobiernos con muchos más recursos y democracias supuestamente más desarrolladas han sido incapaces de crear un modelo televisivo independiente del dinero y del poder empresarial.

Es lo que han conseguido cuatro países –Venezuela, Argentina, Cuba y Uruguay- a los que ya se han unido Bolivia y Nicaragua, y Ecuador próximamente. Todos ellos comparten la necesidad de abordar la información desde una nueva óptica que priorice el protagonismo de los pueblos, los valores de la integración latinoamericana y el rigor informativo por encima de la banalidad, la publicidad, el espectáculo y la manipulación al servicio de las grandes corporaciones empresariales.

 

 

La curiosidad es que hoy Pablo Iglesias ha publicado esto en su cuenta de Twitter:

 

 

Contexto:

¿Qué entiendes como medio enfocado o desenfocado? ¿Qué periodista crees que realiza una cobertura adecuada o inadecuada en relación con la comunicación para el cambio social y los Derechos Humanos? Arranca la segunda fase de los Premios Enfocados/Desenfocados en su segunda edición. Unos galardones de carácter simbólico que promueven la participación amplia de la ciudadanía como jurado. La ciudadanía ya puede elegir qué periodistas, medios y secciones dan una visión enfocada o desenfocada de la realidad.

Eso fue la segunda edición de los premios Enfocados/Desenfocados, de la que no queda, o al menos no he podido encontrar, registro de los ganadores. Sobre la primera edición de los Premios al Periodismo por el Cambio Social, la clínica de medios de la Universidad Europea de Madrid publicaba esto:

El pasado jueves 24 de octubre, coincidiendo con la semana de la pobreza, se celebraba la primera edición de los Premios al Periodismo por el Cambio Social en el Círculo de Bellas Artes a las puertas de la manifestación por la reforma educativa del Ministro de Educación Ignacio Wert. El evento estuvo organizado por la Universidad Carlos III en colaboración con diversas ONG.
Estos premios, también conocidos como Los premios Enfocados y Desenfocados, premian a aquellos periodistas “enfocados” que apuestan por un nuevo periodismo impulsados por una prensa alternativa en busca de una labor honesta, humana y comprometida. Mientras que aquellos “desenfocados” fueron los que cuya labor se ha visto contaminada, es decir, la prensa tradicional.

Los medios que recibieron los galardones Enfocados fueron Diagonal, Periodismo Humano y Eldiario.es, premio especial del público. Los programas premiados fueron Salvados -premio especial del público- Desalambre y La Tuerka.
La curiosidad, decíamos: los periodistas merecedores del premio Enfocados fueron Jordi Évole, Ignacio Escolar y… Pablo Iglesias. Premio especial del público. En la categoría de periodista.

Ahora recordemos la idea de Echenique, un organismo que etiquete la calidad de los servicios informativos.
O las palabras de Iglesias: La libertad de expresión será libertad de expresión cuando los medios de comunicación realmente respondan a intereses públicos. ¿Quién representa los intereses públicos? Las organizaciones sociales, la sociedad civil…

Las fuentes de la noticia

Un tuit con enlace a una noticia de Venezuela. Varios jóvenes allanaron una casa el 7 de mayo, ataron y golpearon a los residentes y cuando se disponían a escapar se encontraron con una multitud de vecinos. Uno de ellos se había dado cuenta de lo que ocurría, movilizó al resto y se puso en marcha la turba. Dos de los jóvenes -“el Maikel” y “el Pike”, según la noticia- fueron conducidos a un descampado. Los vecinos* los ataron a un poste y comenzaron a golpearlos. Finalmente, los rociaron con gasoil y los quemaron vivos.

Antes de terminar de leer la noticia se activa el piloto automático. Las consecuencias del desprecio a la ley, los efectos de la justicia popular. Pero el piloto automático no es fiable. Tampoco la noticia. La fuente es un portal, elmismopais.com. La fuente en realidad se limita a copiar la noticia de otro portal: laiguana.tv. No sé nada sobre ellos. La noticia cita la verdadera fuente: “De acuerdo con información del ‘Diario de Guayana'”. Hago una búsqueda rápida, no encuentro nada. Por un momento espero que el Diario de Guayana no exista. Tendría la seguridad de que la noticia era falsa. Pero no es así. Existe. Y efectivamente, dio la noticia. La escribe Julio Alexander Moya. Evidentemente no sé quién es, como tampoco conocía el Diario de Guayana.

Los jóvenes, dice también el Diario, eran Alexander de Jesús Guillén Ortega y Maikel Ramírez. 16 y 15 años. Me resulta imposible hablar de ellos. Imposible y demasiado fácil. No sé cómo se contrastan estas noticias. Lo de las tres fuentes es demasiado ingenuo. ¿Qué fuentes? Mejor una fiable. No la hay. Sólo el Diario de Guayana. Y dos chicos muertos. Y el problema de la mediación. No habría conocido nada de eso sin el Diario de Guayana. Y el Diario de Guayana no es nada. Justamente lo que la prudencia exige decir: nada.

* ¿Cambia algo si en lugar de ‘los vecinos’ elijo decir ‘la multitud’? Cambia todo. En el primer caso hay sujeto. En el segundo, no. Eliminar el sujeto es el crimen que debe evitar quien relata el crimen.


Con mucho retraso, lo último en El Subjetivo: Hic sunt dracones

Un adjetivo de más

Todo empezó con un ligero “Democracia real ya”. Todo había empezado antes, es cierto. Pero el capítulo en el que nos encontramos comienza en ese momento. Un adjetivo. Y un entierro. El de la democracia como sometimiento a la ley.

Todo había empezado ya, mucho antes y muchas veces. Pero este capítulo, el de los cinco millones y los 69 diputados empieza justo ahí. Y progresa. En número y en palabras. El movimiento que deslegitimaba la democracia a secas nos trajo a Pablo Iglesias, del mismo modo que la adjetivación de la democracia trae siempre otra cosa. Ayer, Juan Carlos Monedero publicó un vídeo en el que hablaba sobre el ataque de Iglesias a la prensa. Decía algo cierto: no fue un ataque. Fue una declaración de principios. Y decía algo más: que no tendremos una auténtica democracia hasta que no tengamos unos medios de comunicación realmente libres.

Es decir, hasta que redefinamos esas palabras. Podría haber dicho que no tendremos socialismo hasta que no controlemos los medios de comunicación. Pero el efecto habría sido distinto. De ahí el adjetivo y el adverbio. La auténtica democracia es la nuestra, y la libertad de los medios de comunicación la traeremos nosotros.

El mensaje no era nuevo. Lo habían repetido en infinidad de ocasiones, no en antros oscuros sino en tertulias y, especialmente, en universidades. En muchas de esas ocasiones hubo cámaras. El mensaje era público. Pero ayer Victoria Prego, presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid, despierta. Y da la voz de alerta. Hay un tal Pablo Iglesias que ha atacado a un periodista. ¡A un periodista -de los nuestros-! Es verdad, antes había “enseñado la patita”, pero ahora, con esa burla, muestra su “verdadera cara”.
Y vuelta al letargo.

Hoy la noticia es otra. Pablo Iglesias estuvo ayer en Pamplona –esta Pamplona– y dijo que “sin personas como Otegi no habría paz“. Iglesias asume el relato de Otegi, que es el relato de ETA. No sólo el que lo presenta como un hombre de paz, sino el que defiende que lo que hubo entre ETA y los españoles fue una guerra. Así, cabría decir también que sin personas como Javi de Usansolo, Javier García Gaztelu o Josu Zabarte, el ‘Carnicero de Mondragón‘, no habría paz. Gracias, pues.

Los relatos tienen varias fuentes. Las reconstrucciones, las adjetivaciones y los silencios. Ilusión, alusión y elusión. En la noticia de hoy se ve un ejemplo de esto último. Iglesias se refiere al ‘conflicto’ como guerra -‘conflicto’ es ya relato-, y a la guerra como algo indeterminado. “Creo que por desgracia durante muchos años se vivió una situación difícil y yo soy de los que pienso que algunos quizá debieran pedir perdón de manera más clara por ciertas cosas.”

Situación difícil, algunos y ciertas cosas. O lo que es lo mismo: terror, terroristas y asesinatos. Sólo que, claro, no es lo mismo. Y ahí está la cuestión.

Todo esto empieza con un adjetivo de más. Y termina mal.


La propuesta para el día del libro es evidente: Klemperer.

 

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Hoax

 

Hace unos diez años estuve trabajando en una pequeña oficina. Éramos cinco personas, y un día una de ellas compartió -ya había Twitter antes de Twitter- una noticia bastante extraña. Al parecer, en las escuelas de Estados Unidos se enseñaba que el Amazonas iba a convertirse en una reserva bajo control yankee porque se hallaba en América del Sur, una región dominada por países crueles y extraños. En un libro de texto -‘Introducción a la Geografía’, de David Norman- se explicaba cómo y por qué el G-23 había encomendado a Estados Unidos esa misión.

No recuerdo cómo nos presentó la noticia. Seguramente lo hizo desde el correo electrónico que circulaba esos días. Se produjeron los comentarios que cabía esperar, hubo gran indignación y después de unas horas cada uno se fue a su casa. Yo no dije nada.
Como la noticia me había parecido increíble, no creí que fuera cierta. Así que busqué en internet y descubrí que era un “hoax”, palabra que jamás había oído pero que sonaba mejor que “bulo”. Se trataba de un correo que se había hecho viral -creo que aún no existía el concepto-, que estaba plagado de errores y que, desde luego, aludía a una noticia y a un libro inexistentes.

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Al día siguiente comenté el hallazgo en la oficina. Creo que no hizo mella.

Los años de Facebook fueron una amplificación de ese episodio. Los bulos más chapuceros eran aceptados sin ningún tipo de filtro.

Heineken patrocinaba peleas de perros en Mongolia. (Hubo hasta una petición en change.org)

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La imagen valía más que las palabras contenidas en el comunicado que emitió la empresa.

Bush leía un libro al revés. También desmontada.

Pallywood, que no fue episodio sino género.

Y una sofisticación: ‘La indiferencia de Occidente‘. Aquí Espada blandió el apellido. El autor de la foto recibió varios premios, y Espada la bronca del Consell de la Información de Catalunya por incumplir varios artículos del código deontológico de la profesión. Entre ellos el Artículo 1, que pide Observar siempre una clara distinción entre los hechos y las opiniones o interpretaciones, evitando toda confusión o distorsión deliberada entre ambas cosas (…)

* * *

Sobre esto he escrito hoy en el artículo de The Objective.

Más periodismo

periodismo

 

De nuevo Ferreras en Bélgica. El hombre va allí donde esté la noticia. La noticia son velas, dibujos y mensajes pintados en el suelo. Ferreras -sólo él puede hacerlo, por eso está allí- nos transmite en directo las emociones de los belgas. Imayin.

El reportero dice en una de las conexiones que se trata del primer atentado que sufre Bélgica. “El primero yihadista”, matiza, porque no ha tenido tiempo de consultar la Wikipedia y quién sabe.

 

Pero resulta que no es el primer atentado yihadista en Bélgica. Nuestro hombre en Bruselas ha tenido un despiste. Se ha olvidado del atentado contra el Museo Judío de Bélgica cometido en mayo de 2014, en el que cuatro personas fueron asesinadas. La policía arrestó a Mehdi Nemmouche como principal sospechoso, quien se encuentra a la espera de juicio. Abdelhamid Abaaoud, el organizador de los atentados de París de 2015, estuvo en contacto telefónico con Nemmouche en enero de 2014.

Pero aquel atentado se cometió en un Museo Judío. Una anécdota. El despiste.

Russians hungry, but not starving

En su columna de hace unos días, David Torres menciona una anécdota sobre George Bernard Shaw antes de referirse al viaje de representantes de Podemos, la Cup y el familiar de un preso de ETA a Venezuela. No era mal comienzo. George Bernard Shaw viajó a la URSS, volvió y contó que las noticias sobre las hambrunas, las purgas y el terror eran exageradas. Que allí sólo vio trabajadores entusiastas, un sistema económico que funcionaba, a pesar de algunos desajustes propios de los grandes experimentos sociales, y una educación que cada vez llegaba a más gente. Estaba encantado.

Pero David Torres no iba por ahí. Se refería a la anécdota sobre la publicación del fallecimiento de Shaw cuando éste aún estaba vivo. El periodista, como Antena 3 -por ahí van los tiros- no retrocede ante nada, mucho menos ante la realidad. Y los medios siguen empeñados en vincular a Podemos con Venezuela y con ETA. ¡Qué audacia!

La cuestión es que en todo este revuelo hay quienes dan más importancia a la exclusiva que a la información. Eso es cierto. Cualquier noticia que relacione a Podemos con ETA o con Venezuela va a generar clicks. Pero sólo si es exclusiva, si se vende con los mecanismos publicitarios adecuados. Lo de Antena 3 el otro día es un claro ejemplo. También lo que sacaron en El Español. Lo importante no es que sea nuevo, y mucho menos que sea relevante; lo importante es que suene espectacular. ¿La relación de Podemos con ETA? Seamos serios. En primer lugar, sobra ese “la”. Hay varias. En segundo lugar, decir “relaciones con ETA” es no decir nada. Hay que concretar de qué tipo de relación estamos hablando. Si nos referimos a un viaje en el mismo avión, haremos el ridículo. Si nos referimos a un acto para denunciar la situación de los presos de ETA, puede que no hagamos el ridículo, pero desde luego no se trataría de algo nuevo.

 

Por eso, qué demonios, ponemos “homenaje”. Por si fuera poco, la representante de Podemos está girada y no se le ve la cara.
Así que estas exclusivas inundan las redes sociales por unas horas, y se desinflan al día siguiente. El objetivo está cumplido. El objetivo, claro, no es informar sobre Podemos.

Porque si el objetivo fuera informar sobre las relaciones de Podemos con ETA, tendrían muchísimo material. Podrían mostrar los vídeos en los que Pablo Iglesias habla de ETA. Podrían preguntarse por las compañías elegidas. Pablo Hasél, por ejemplo. Podrían hacer un perfil de Antón Gómez-Reino, diputado en el Congreso que firmó un manifiesto de solidaridad con De Juana. O de Santiago Alba Rico, que fue candidato al Senado. Podrían leer el Bloque Programático de Pluralidad, Convivencia, Paz y Víctimas del acuerdo de Gobierno de Navarra, firmado por Geroa Bai, EH Bildu, Izquierda-Ezkerra y Podemos.


En cuanto a Venezuela, es aún más fácil. Si se trata de demostrar que Podemos es un partido controlado por el chavismo, financiado por el chavismo y con el objetivo de implantar el chavismo en España, habrá que investigar a fondo. Lo que sí se puede demostrar ahora es que Podemos y sus dirigentes han manifestado su simpatía por el chavismo en infinidad de ocasiones, que han elogiado las tácticas del chavismo, y que no se han preocupado demasiado por los ataques a la ley y a la oposición. No podemos decir que sorprenda: “Lo que Podemos (afortunadamente) aprendió de Venezuela.”


Si todo eso no es suficiente para que los ciudadanos reaccionen, entonces el problema es de estos últimos, no de la prensa.

Decía que la mención a Shaw de la columna de David Torres no era mal comienzo. Y lo decía porque ése es exactamente el papel que están representando bastantes personas en España, desde hace mucho tiempo. Ése y el de Walter Duranty, dependiendo del sector. No hay graves problemas en Venezuela respecto a la violencia, la economía o el respeto a la ley. Y si los hay es culpa de la CIA, de la oposición o del bloqueo. Del mismo modo, tampoco hay nada especialmente peligroso en Podemos. Ni sus declaraciones, ni su financiación ni sus vínculos.

Russians hungry, but not starving.


 

Contra el público. Lectura más que recomendada.

Pasión, objetividad y la decisión de no mirar. También recomendada. Desde ahí llegué a la anterior.

Y una última recomendación: Estudiar al enemigo.

“Archivado en:”

 

Dos noticias similares, publicadas en el mismo periódico. Una de hoy, la otra de 2012.

En la primera, una mujer y sus dos hijas caen por una ventana. El titular habla del suicidio como principal hipótesis.

En la segunda, el titular  dice que un hombre mata a su hijo y después se suicida.

Pero lo más llamativo no son los titulares, sino el “Archivado en”. Es importante elegir bien las etiquetas.


 

PS

En El Periódico van más allá. El asesinato omitido sería en realidad un suicidio ampliado, un acto de amor. Sin saber aún nada.
En algunos casos hay culpa individual, son monstruos. En otros, hipótesis exculpatorias.
Siempre a priori.

suicidio ampliado

Y su director:

mireia


 

Seguimos. En La Vanguardia hablan del “suicidio de una mujer y sus dos hijas”. Una de las hijas tenía once años. La otra, diez meses.

vanguardia

 

“Lo habitual, lo estructural, es que los hombres dominantes maten a la mujer”

Me pasan este vídeo. Al parecer se refería a la intervención de Marta Rivera de la Cruz sobre violencia doméstica en el debate de ayer.

 

“Lo que hay que combatir es el terrorismo machista. Es que lo habitual, lo estructural, es que los hombres dominantes maten a la mujer. Eso es lo que está pasando, más de cincuenta este año. Luego puede haber anécdotas, pero lo estructural, lo habitual, lo desgraciadamente habitual e impresentable es que en este país todos los años mueren un montón de mujeres a manos de sus parejas. De sus maridos. De los hombres. Ésa es la realidad.”

Manifestación de uno.